sábado, 28 de febrero de 2009

Historias de autostop




Mi amiga Merche está contando un viaje que hizo de Francia a España con una amiga, y el hecho de que todas las personas que las fueron llevando le advirtieran los peligros de “hacer dedo” (así le decimos aquí)
Esa precaución me hizo recordar una experiencia que tuve.
Con mi amigo Carlos (en realidad siempre le llamamos Cacho, pero de grande ya no le gusta el apodo) teníamos la costumbre de salir de viaje sin destino preestablecido. Así fue que una vez terminamos en el carnaval de Río sin haberlo planificado, y según se fueran dando las circunstancias.
Pero el primer viaje que hicimos así fue para el sur. Una noche salimos de nuestras casas, siempre diciendo que íbamos a la quinta de un amigo (tendríamos 17 o 18 años)
Y nos pusimos en la ruta a hacer dedo. Casi de inmediato se detuvo una camioneta roja con dos tipos. Ellos iban hasta Bahía Blanca (unos 700 km. al sur de la ciudad de Buenos Aires) nos preguntaron adonde íbamos nosotros.
- A Bahía Blanca! Dijimos
Nos pusimos detrás de la "F100", en la cabina descubierta. Llevábamos carpa, mochila, calentador y un molesto caño de aluminio que reemplazaba los parantes delanteros de la carpa. Ese caño siempre nos trajo problemas.
El viaje iba sin contratiempos, más allá de que los tipos “volaban” por la ruta solitaria. Iban realmente rápido. Ellos reían bastante y tomaban Coca Cola todo el tiempo del pico de una botella grande.
Cuando faltaban unos cincuenta km. para llegar y se detuvieron a cargar nafta, se largó una lluvia torrencial. Nos invitaron a ir con ellos adelante. Cuando nos convidaron la coca, nos dimos cuenta que en realidad era vino.
Nos preguntaron adonde íbamos a parar en Bahía Blanca y como se dieron cuenta que no nos esperaba nadie, nos dijeron que en el fondo de la casa donde ellos estaban había un parque perfecto para poner nuestra carpa. Eran amigables y dijimos que sí.
La casa estaba en los suburbios de la ciudad, en la zona marginal, y era horrible.
Quiero decir que era prácticamente lo que aquí llamamos una “villa miseria” con casitas de chapa.
Pero la de ellos no. Cuando llegamos, en el comedor había media docena de tipos jugando a las cartas, atendidos por un travesti. En la mesa había un arsenal de cosas de todo tipo. Uno de nuestros amigos nos mostró en el fondo de la casa, donde íbamos a “vivir”
Nos miramos con Cacho (perdón, con Carlos) y nos dimos cuenta que no nos podíamos quedar un minuto más allí. La excusa que dimos fue que el parque estaba embarrado por la tormenta, que preferíamos ir al centro de la ciudad a una pensión. Nos dijo que de ninguna manera, que había también lugar adentro de la casa. Mientras teníamos esta charla “amable”, se escuchaban las carcajadas del resto del grupo, todos completamente borrachos.
Les dijimos que íbamos a irnos y a nuestro anfitrión no le gustó. Mientras estábamos que sí y que no, se dirigió hacia el grupo de la mesa como para preguntar qué hacía con nosotros. Pero los otros estaban tan mal que no entendían bien que estaba ocurriendo, y cuando el tipo se acercó a ellos, aprovechamos para tomar nuestras cosas y salir disparados.

Me imagino que ustedes habrán visto “Pulp Fiction” de Tarantino. ¿Se acuerdan de la escena del reloj de Bruce Willis? Cuando tenía todo listo para la fuga y manda a su novia a su departamento a buscar sus cosas. Le encarga especialmente que no se olvide el reloj de su padre, y ella se lo olvida…Y a riesgo de que lo mataran va por él…

Ya habíamos ganado un par de cuadras corriendo y riéndonos de lo cerca que nos había pasado el peligro, cuando mi amigo Cacho (perdón, me refiero a Carlos) me dice:

-el caño
- ¿qué?
- nos olvidamos el caño
- Es un caño, Cacho, busquemos otro
- no, lo hizo mi tío especialmente para la carpa porque se perdieron los parantes originales. Si vuelvo sin el caño me mata.
- Cacho, si volvemos me parece que nos matan ellos
- tengo que ir a buscar el caño
- entonces vamos…
(continuará)


jueves, 26 de febrero de 2009

Testamento

Me preguntan cómo me gustaría
que me recuerde mi hija mañana.
Como a todos, que su padre fue un buen hombre.
Que con errores, luchó para que la vida
la dañe lo menos posible. Que la amó.
Que le enseñó algunas cosas.
Pero esos deseos los tenemos todos los padres.
Mi sueño particular es que un día, revisando trastos en desuso
ella encuentre uno con forma de
poesía imperfecta
Y se diga que su viejo
no lo hacía tan mal.

martes, 24 de febrero de 2009

Sures

Para mi el sur es una raya
que va de Buenos Aires a Santiago.
Llega hasta la Patagonia y calla
surcando mil desiertos despiadados.

También el sur del uruguayo
(ese que existe, nosotros lo habitamos)
o el del poeta ciego
con gauchos y paisanos.

Es Camino del Sur
que invita a ir Sureando
silbando mil canciones
que para mi son tangos

Qué sur de todos esos sures
es el que yo más amo?
Seguro que el de Manzi,
con Manoblanca al lado.

El sur de las estrellas
El sur de aquellos ojos
que sueñan en Pompeya
esperándome.

lunes, 23 de febrero de 2009

El último de la clase (II)

El acabado
El loco
El que hizo trizas su cara
(y su carrera)
El borracho
El drogón
El que lo tuvo todo
El que lo perdió todo
El último de la clase...

él también
Puede ganar una vez más.


Me fui a dormir sin saber si Rourke ganó el Oscar. Ojalá que sí. Igual, para mi ya ganó.

sábado, 21 de febrero de 2009

Hay miradas y silencios
que lo dicen todo
Mucho más
que cualquier conversación.

viernes, 20 de febrero de 2009

Suerte


//
El escarabajo vuela feliz, succionado por el camión que esquivó con el último aliento. Juega el escarabajo en el aire, dichoso de no terminar aplastado. Y para su agradable sorpresa, el vuelo no termina contra el duro pavimento de la ruta. El camión ya se alejó y sin embargo él sigue suspendido en el aire, placenteramente. Lo que el escarabajo no sabe aún, es que cayó en las redes de la arañita laboriosa, que observa todo desde lo alto de su casa.
(gracias por la foto Pilar!)

miércoles, 18 de febrero de 2009

El Gigante y la Bruja

El Gigante De Los Pies de Barro estaba triste, pero no por sus pies inconsistentes.
Su mayor preocupación era el corazón de piedra que llevaba en su pecho fabuloso.
Para resolver uno de sus problemas llamó a la Bruja que tiene un agujero en lugar de corazón.
Vino la Bruja –experta en corazones de piedra- y dictaminó:

-Te curas con amor, pero ten cuidado: también puedes morirte de amor
- Ni una cosa ni la otra, Bruja: no conozco a ninguna gigante.

La Bruja, subiéndose a su escoba, musitó:

-Y yo que nunca conocí a ningún brujo, mira lo que me quedó en lugar de corazón.

El Gigante, que además de tener los Pies de Barro y el corazón de piedra, era duro de entendederas, llamó a su amigo el enano, y susurrando para no dejarlo sordo, le pidió un consejo. A puro alarido el enano respondió:

- vete al pueblo el domingo, en la feria encuentras de todo, tal vez allí…

El Gigante le hizo caso, y para pánico de los feriantes el domingo siguiente se presentó en la plaza, pero ninguna gigante encontró. Cuando desolado estaba a punto de irse, en el último puesto de la feria, vio un cartel que decía:

“transformo corazones de piedra”

-qué quieres? - dijo una voz enigmática, oculta detrás de la cortina.
-que transformes mi corazón- respondió seco el Gigante.
- puedes morir en el intento- dijo más seca la silueta escondida.
- muerto ya estoy, has lo que tengas que hacer.
- entonces cierra los ojos.

El Gigante de los Pies de Barro sintió unas cosquillas en sus labios, y pensando que era un halcón, casi asesta un manotazo bestial para matar al insecto. Es que nunca lo habían besado.
De inmediato su corazón comenzó a latir diferente –mejor dicho, comenzó a latir- y se sintió mejor. Mucho mejor.
Con una risa en su cuerpo abrió los ojos, y vio a la Bruja que tiene un agujero en lugar de corazón, tan dichosa como él.
Es que la herida con forma de agujero había dejado lugar a un hermoso y brillante corazón.
Ahora viven juntos y la única que viene de aquí para allá es ella, ya que el Gigante camina poco por causa de sus Pies de Barro.
A veces intenta ir hasta la feria en un armatoste con ruedas infernales a probar suerte otra vez. Pero no regresa desolado sino feliz, porque sabe que lo espera una Bruja que tiene un corazón en el punto exacto, exacto, donde antes se veía un agujero.

(Dedicado a todas las Brujas y Gigantes que pasen por aquí)

martes, 17 de febrero de 2009

Recuerdos del peronismo




.


Semblanzas del matrimonio Perón, hay tantas como argentinos que se creen –con derecho o no- entendidos para opinar. De Perón, sus enemigos generalmente dicen que fue fascista, amigo de Franco (el cual no lo recibió de buena gana en el exilio), pero otros lo han visto socialista. En el medio hay un grito de guerra famoso: “ni yanquis ni marxistas, ¡peronistas!”
No me voy a meter yo a opinar de semejante fenómeno, difícil de entender para la mayoría de los argentinos, directamente inaccesible para el resto del mundo. Y como muestra de lo que digo, con sólo ver la ópera/película “Evita” me resulta suficiente…¿qué país era ese? Argentina, seguro que no. Y eso que estaba el malagueño Banderas, al que quiero. La única película que puede ganarle a semejante bodrio, fue “La Casa de los Espíritus” (no sé qué opinarán los amigos chilenos) pero cuando le dejás a un norteamericano tratar de entender qué es Latinoamérica….Ay! ellos sólo piensan en Macondo…Si ni siquiera entienden a México, con quien comparten frontera!
Pero no me quiero desviar.
Lo que les iba a contar no es mi opinión de Perón y Evita, sino mis recuerdos, recibidos de algunos protagonistas de la época.
Cuando mi bisabuelo asturiano recaló muy cerca de La Pampa, se trajo a mi abuelo Florentino con un año de edad. O sea que el abuelo fue un paisano argentino, y como tal se conchabó en una estancia. Allí aprendió el oficio de herrero, y allí vivía. Sólo los domingos volvía a su casa, a varios kilómetros de su lugar de trabajo. ¿Quieren saber si tenía buen salario? La verdad que no, y además no le pagaban en dinero, sino en unos vales que debía cambiar por mercaderías en el almacén de…¡la propia estancia! Llegó Perón y le dio vacaciones, aguinaldo, ocho horas de trabajo…Podía volver a su hogar ¡y con dinero! ¡Se compró su propia casa! Si al abuelo le hablabas mal de Perón….¿Y quien podía hablarle mal de Perón?
¡Su hijo! (mi padre) que cuando emigró a Buenos Aires, no podía conseguir ningún trabajo si no estaba afiliado al partido… ¡peronista! Tuvo que demostrar una fe partidaria que no tenía para trabajar, y cuidarse de los delatores…En la escuela lo habían vuelto loco con la vida de Eva, y vio lo mal que lo pasaban los enemigos del régimen. Me acuerdo en la mesa de campo a mi abuelo y a mi padre discutiendo a los gritos por Perón, y a mi tío Daniel intentando apaciguar los ánimos.
El otro testimonio es de primera mano: mi tía abuela Gorda y su esposo fueron caseros en una quinta del matrimonio presidencial. ¿Y cómo pintaban ellos a Juan Domingo y a Eva? El general era un hombre simple, que se lavaba personalmente su ropa e iba a tomar mate a la cocina junto a ellos, sus fieles servidores…a la que había que temerle era a ella. Mi tía vio como un ministro se orinó encima al escuchar la filípica de Eva por no haber cumplido una misión que le encomendó. Fueron ellos quienes le consiguieron el primer empleo a mi padre. Cuando mi tía quedó embarazada, fue despedida.
Evita era muy generosa con los humildes, pero impiadosa con sus enemigos. A quien mi tía adoraba era a Juan Duarte, su hermano. Un bromista y vago de gran corazón. Además de haberse llevado a la cama a las mejores mujeres de la época, invitaba a la quinta a sus viejos amigos, aquellos que conoció cuando era pobre, y hacían unas reuniones (por llamarlas de una manera delicada) de antología. Era apañado por su hermana, porque el cuñado no lo quería nada…
Una broma que acostumbraba hacerle a sus humildes amigos era la siguiente. Mi tía hacía unas empanadas muy sabrosas. Entonces Juan Duarte iba a la cocina y comía el relleno hasta el hartazgo, antes de que la tía Gorda las preparara. Una vez hechas las empanadas, cuando llegaban los amigos, mi tía las servía en la mesa, y Juan ya no tenía hambre. Esos hombres humildes, concientes de donde estaban, y a pesar del hambre que traían, no se atrevían a tocar ni una de las humeantes empanadas porque el anfitrión no lo hacía primero. Era capaz de tenerlos así por un largo tiempo, hasta que muerto de risa les decía que comenzaran de una vez…
Lo demás, es materia de estudiosos. Si fascista o socialista, si demócrata o demagogo. Si Evita era una santa o una pecadora….Yo tengo algunas ideas, pero seguramente están influidas por estas historias desparejas que comparto con ustedes aquí. Que cada uno piense lo que quiera, pero… ¡por favor! Si Evita es como Madonna o el Che como Banderas, yo canto mejor que Carlos Gardel…

domingo, 15 de febrero de 2009

Regalo de San Valentín

Ella desconfiaba del amor de él. El no sabía que más hacer para demostrárselo.
Juramentos sobre biblias, poesías; flores y bombones. Pero nada le bastaba a ella, recelosa.
Entonces él consiguió un detector de mentiras y se lo regaló para el día de los enamorados. No era un regalo romántico, pero sí eficaz. Ambos se sintieron dichosos, él por poder demostrarle su amor a ella, y ella por poder comprobarlo.
Al cabo de unos minutos de preguntas insustanciales, llegó la verdadera:
-¿me amas? Preguntó ella
- ¡sí! Contestó él sin dudar. Su presión arterial
, su ritmo cardíaco y su respiración no sufrieron alteraciones.
Felices ambos, bebieron champagne e hicieron el amor como nunca lo habían hecho, en el día de San Valentín. Fue a él a quien se le ocurrió ingenuamente, pero no porque su noble corazón albergase alguna duda. En realidad fue pensando en el dinero que había gastado para algo que usaron diez minutos.
- ¿Lo probamos contigo?
Ella primero le dijo que no, porque había un montón de críticos que decían que se trataba de una prueba tramposa y poco fiable…Pero finalmente tuvo que acceder, ante las risas y arrumacos de su enamorado.
Entre las sábanas todavía húmedas, en aquella noche gloriosa de San Valentín, sonó la dulce voz de él, despreocupada por la respuesta de ella.
-¿me amas?
Ella tragó saliva y respondió.

sábado, 14 de febrero de 2009

Quiero ser Esteban Lob



Me gustó mucho esa película de Spike Jonze llamada “¿Quieres ser John Malkovich?” Aquella en que unos tipos, en el último piso de un extraño edificio, te conseguían poner en la cabeza del famoso actor. Analicemos al protagonista de esta entrada:

Periodista y locutor. 73 años, casado, 3 hijos, 6 nietos. Más de 50 años de trayectoria como conductor, relator y comentarista deportivo, columnista, editor de prensa, lector de noticias y animador en diferentes radios, diarios y canales de televisión. Una vida en las radios: Minería, Chilena, Portales, Agricultura, Santiago, Nuevo Mundo, Carrera, Colo Colo, Nacional, Balmaceda, Prat, Continental, La Clave, entre otras. Hitos: - Relator principal en Radio Balmaceda del Campeonato Mundial de Fútbol, Chile 1962, para una red continental de emisoras. - Enviado especial a los Juegos Olímpicos de Munich, en 1972. - Premio del Círculo de Periodistas Deportivos de Chile, a la Trayectoria Profesional (1998). - Jefe de informaciones y editor de noticieros por más de 12 años en Radio Minería (1986 - 1998), donde antes ejerció además como periodista, locutor, animador y relator deportivo.



¿Quieren saber si está retirado? Leamos una de sus últimas entradas:

"Hace tiempo que yo no relataba fútbol.

Es una labor desgastante que apasiona. Mantiene en alto la adrenalina, la voz, el necesario caudal de palabras y frases gráficas, los matices de tono y la emoción necesaria para elevar el grito de gol.

Sí, hace tiempo que yo no relataba fútbol. Hasta ayer, porque el productor radial Hans Helbig me invitó a ser el narrador de una idea que él hacía realidad junto a Salvador Fernández en la vecina ciudad de Rancagua, a sólo 78 kilómetros de Santiago al sur.

Se trata de transmitir semanalmente los partidos del Club de Deportes O'Higgins, militante de la primera división del fútbol chileno y que ha tenido campañas ascendentes en expectativas, calidad de juego y logros con el paso de los años. Es así como en la víspera debuté en este proyecto, llevando a Rancagua y a toda la Sexta Región el partido en que O'Higgins como visita derrotó a Palestino, afincado en la comuna capitalina de de La Cisterna, por 2-1"



Todos tenemos sueños. Y no uno solo, sino varios. Un sueño mío fue ser futbolista. De chico me imaginaba jugando en la Bombonera repleta, un Boca-Vélez, y hacer el gol del triunfo velezano al minuto 90. Los conocedores del asunto dicen que el estadio de Boca –seguramente uno de los más ruidosos del mundo- es tan impresionante cuando hace un gol el local, como cuando lo recibe: decenas de miles de personas en silencio total, con los jugadores visitantes gritando el gol. Y ese gol gritado por once tipos, es escuchado claramente por el enmudecido estadio...
Esteban sabe de lo que hablo.
Y hoy, que ya tengo 44 y aquel sueño es imposible, tengo otro: si no marco el gol del trinunfo velezano, puedo pensar en relatarlo. En dar la vuelta al mundo detrás de la gloriosa pelota y de la selección de mi país.

Por eso, si me encuentro con los tipos del edificio extraño, quizás mi pedido los sorprenda. No quisiera ser Malkovich.Por un día quisiera ser Esteban Lob. Pero no en cualquier momento. Me gustaría serlo en el preciso instante en que grita el gol del equipo de sus amores.
¡Grande Esteban!

Bonus track: encima, es fanático del Mudo, de Charles Romuald Gardés. De Carlitos, bah. Es chileno y amante de Buenos Aires, por eso la elección del tango que acompaña esta entrada.

PD: El hombre del día, además tiene un blog. Si lo buscan, lo encuentran.




viernes, 13 de febrero de 2009

Paciencia

La arañita teje sin descanso
esclava de su tela
Pequeño y delicado ser que

apenas
revela su presencia

A su casa no te acerques demasiado
Es que puede devorarte lentamente
y retornar luego

a sus labores exquisitas.


Gracias por la foto Pilar!

miércoles, 11 de febrero de 2009

Ja sei namorar






Ja sei namorar
Já sei beijar de língua
Agora, só me resta sonhar...


Eu sou de ninguém
Eu sou de todo mundo
E todo mundo me quer bem...


Tô te querendo como ninguém
Tô te querendo como Deus quiser
Tô te querendo como eu te quero
Tô te querendo como se quer...

(Tribalistas)



Todos los años para esta época me sucede lo mismo. Me envuelve la melancolía, a saudade, de una cerveza junto al mar. Rio de Janeiro no es fácil. Se recomienda fervorosamente la ayuda de un/a guía para recorrerla y conocer sus paraísos particulares, no sus infiernos. Y si acertás con eso, lo que menos te va a interesar es el sambódromo...








Chico gay

Se lo dijo a la madre (ya lo sabía)
Se lo dijo al padre (se enojó bastante)
Lo dijo en el trabajo (a nadie le importó)
Ahora quiere ser feliz
(como todos)

domingo, 8 de febrero de 2009

Veinticuatro horas en la vida de una mujer

Ella había decidido tomarse en soledad un sábado sabático, porque a sus cincuenta y cinco excelentemente llevados tenía ese derecho. Por la mañana paseó por Recoleta, almorzó en la Munich y luego fue hasta el Malba. Tenía tiempo y decidió tomar algo en la cafetería del museo. De allí volvería a casa a descansar un rato, darse un baño, arreglarse e ir al Colón. "La carrera de un libertino", su ópera favorita, no se la perdería por nada del mundo.

Se sorprendió con ese joven leyendo "Veinticuatro horas en la vida de una mujer" ¿cómo conocía a Zweig? Nunca supo si se le escapó la idea en voz alta, o lo hizo a propósito.


- Porque estudio letras- contestó él.


Primero hablaron tímidamente, de mesa a mesa. Pero cuando ella le comentó su gusto por Miller, Bukowski y D.H. Lawrence, y él la sorprendió otra vez con los exquisitos autores de su preferencia (Flaubert, Camille Stein, Bioy Casares) ya estaban en la misma mesa...

El tiempo parecía volar, y ella volaba con él. Le propuso delicadamente otra ronda de cafés, pero él le dijo algo acerca de cierta suma de dinero por pasar la noche juntos.

Ella se dio cuenta que se le hacía tarde. Si no se apuraba, no llegaría a tiempo al teatro. Es que los artistas no esperan al público. Generalmente sucede al revés.

La advertencia

Hay un loco dando voces por la calle
¡todos moriremos! ¡todos moriremos!
la gente disgustada se desvía
porque tiene razón.

sábado, 7 de febrero de 2009

El alma de las cosas

Quizás buscamos sin saber
lo que no existe;
dentro del pecho, detrás de tu mirada
Tal vez debiéramos dejar que nuestro cuerpo
sea sólo eso, la mejor de las moradas.

¿No será en otro lugar donde ella vive?
(en una carta, en un café o en una rosa)
¡oh geografía equivocada del poeta!
no es en el cuerpo donde hay alma
es en las cosas.

jueves, 5 de febrero de 2009

Los perros

Hoy venía por el parque y al ver a las dos “clases” juntas por primera vez, me cayó la ficha. Creo que los perros callejeros, cuando tienen dueño, son más felices que los perros de departamento. No se trata que éstos sean de raza y aquellos no, porque las procedencias no respetan los destinos: un perro caro puede terminar en la calle y uno mestizo en el superpiso de Recoleta. Me refiero a la actitud, a la mirada, a la alegría. Creo que el que es llevado por el paseaperros no sabe bien si es un perro, un juguete o un adorno. Encima en Buenos Aires muchas veces los tienen en sitios que no son acordes con su tamaño. Comen bien y duermen bajo techo, pero ven a su dueño dos horas por día y casi no pueden correr.
Los otros pasan frío y por ahí no comen tan fino, pero saben que tienen una misión. O varias: cuidar a su dueño cuando duerme, darle calor (pasar las noches en las calles de la gran ciudad siempre es peligroso); vigilar las pocas cosas del jefe cuando se va; acompañarlo en la búsqueda de cartones y cualquier trasto que se pueda vender. Mientras hace alguna de estas cosas también puede darse una vueltita solo, por ahí. Y siempre sabe regresar, claro.
Con esto no quiero hacer una apología de la miseria. Lo que digo es que me gusta que a los perros no les interese el CC.VV. de sus dueños, sino que prefieran a los que además de quererlos, respetan su esencia. Por eso, cuando veo al perro del cartonero no me dejo engañar por la tristeza de su dueño. Sé que él es mucho más que una “mascota”: es el que le cuida las espaldas. El compañero, agradecido y leal hasta el final. Y ese perro es más feliz que el cuzquito de la señora del 4 “A”. A mí me parece, bah.


miércoles, 4 de febrero de 2009

El Luchador





¿Se puede recomendar una película que no se ha visto? Sí, porque eso es lo que voy a hacer ahora: vayan a ver “The Wrestler" (El luchador) con Mickey Rourke . Está dirigida por Darren Aronofsky (el director de “Réquiem por un sueño”, película que me gustó mucho) y la música es de Bruce Springsteen, “The Boss”.
Randy “The Ram” Robinson (Rourke) es un exitoso luchador profesional en los años 80, pero tiene que retirarse porque sufre un ataque cardíaco y los doctores le advierten que puede morir si sigue en ese oficio. Entre esteroides, alcohol y otras drogas, “The Ram” quiere regresar a la lucha. Ya ganó un montón de premios y puede darle a Rourke su primer Oscar.
A mí me gusta desde “La Ley de la calle” (The outsiders) de Francis Ford Coppola en los 80. También en “Barfly”, cuando lo hizo a Bukowski, “El año del Dragón” y “Angel heart” con De Niro.
En realidad me gusta el tipo porque pese a la vida que tuvo, se levantó:
Nacido el 16 de septiembre de 1956, su nombre verdadero es Philip Andre Rourke. Su padre, un fisicoculturista amateur, los dejó cuando Mickey tenía apenas seis años.
Cuando sus padres se divorciaron, su madre se casó con un policía, padre de cinco hijos; se mudaron a Miami, a Liberty City, la zona más violenta de la ciudad.
La violencia física y la rudeza fueron desde su infancia la mejor manera que encontró para sobresalir, y fue por ello que desde los 12 años comenzó su carrera amateur en el boxeo bajo el nombre de André Rourke. De hecho, entrenaba en el mismo gimnasio en el que Muhammad Ali comenzó su carrera.
Ganó 20 de 27 peleas, 17 por knock out. Llegó a entrenar con varios campeones del mundo como Luis Rodríguez, quien lo noqueó fácilmente. Los doctores le recomendaron entonces que dejara de pelear un año y así lo hizo. Entonces un amigo de la Universidad de Miami lo invitó a participar en una obra de teatro llamada Deathwatch.
-Ha sido adicto al alcohol y a distintas drogas.
-Dejó sus adicciones, acudiendo al psicólogo durante varios años y a un centro convencional de rehabilitación.
-Un tiempo fue cliente asiduo de bares gay, por lo que algunos columnistas de chismes decían que era homosexual. El lo negó, no porque le pareciera malo, dice que si lo fuera, lo diría. Sólo ahí no lo molestaban si quería beber.
-Como fue amigo del boxeador argentino Carlos Monzón, quien estuvo preso por homicidio, lo visitó en una ocasión y juntos lucharon en una pelea de exhibición en la cárcel.
-Por su afición al box se tuvo que someter a varias cirugías plásticas que intentaron, fallidamente, reconstruir su rostro.
-Con los golpes no sólo sufrió heridas superficiales, sino también cierto daño cerebral, lo cual se ha manifestado con síntomas como pérdida de memoria.
-Ya que su familia es de origen irlandés, donó parte del salario que obtuvo en la película Francesco a la causa del Ejército Republicano Irlandés.
Como a todos, no me gustan las historias de ganadores que ganan. Me gustan un poco las de ganadores que pierden (¿alguien vio más humano a Federer que al perder el domingo?) Y las historias de perdedores, me gustan siempre, ganen o pierdan.
Y este tipo te muestra todo lo que vivió con su cara.

Veamos qué dice:
“Tenía que regresar al boxeo, porque sentía que me estaba autodestruyendo y no tenía respeto por mí mismo como actor. Quería probarme a mí mismo físicamente, mientras tenía todavía un poco de tiempo. Quería regresar al boxeo pero de manera privada, el problema es que soy Mickey Rourke, así que me perseguían toda clase de idiotas, desde conductores de televisión hasta periodistas y locutores"
Cuando hizo a Bukowski, dijo:
“No había otro papel que podía haber hecho mejor en esa época de mi vida. Estaba destruido y no sólo por el alcohol y las drogas, mi mente estaba deshecha. Me aterraba salir porque desarrollé una fobia a subirme a los coches, a penas podía salir de mi casa, no tenía confianza de nada ni de nadie”


El otro día vi un reportaje en la tele diciendo que de la última película sólo vio las escenas de lucha, porque las dramáticas le hacían daño al recordar por lo que pasó. Tal vez sea marketing. Pero yo le creí. Me gustan los tipos que caen y se levantan. Se vuelven a caer y se vuelven a levantar.
Ustedes se estarán preguntando después de esta perorata, que por qué no la vi. Porque todavía no llegó a estas lejanas comarcas. En cuanto la estrenen voy. Y aunque sea un bodriazo, seguro me gusta.





El año pasado escribí esto:

.


“Un round más”

.

Ya sé que estás exhausto

Que no sentís las piernas

Que estás mareado

Que te falta el aire

Y que tenés ganas de llorar de dolor.

//

Y yo que estoy afuera

En tu rincón

Sólo puedo hablarte

Y en un minuto curarte las heridas.

//

Sólo para que vayas de vuelta;

A dar y a recibir.

//

Un round más

Sólo eso te pido

No que ganes

Un round más.

//

Respirá profundo

Abrí bien los ojos

Movete por el ring

No te quedes quieto.

//

¡Subí la guardia!

Que si bajás los brazos

La vida te mata

¡Usá tu derecha!

//

Yo sé lo que querés

Que te tire la toalla

Pero no hay toalla en tu rincón.

¡No la hay!

//

Son sólo tres minutos,nada más

Que parecen eternos

Cuando estás golpeado y solo

Contra las cuerdas.

//

Pero no hay toalla en el rincón

¡No la hay!

//

No te queda otra

Usá tu derecha

Abrí bien los ojos

Movete

Y salí de nuevo

//

Un round más.

Fuente: http://www.exonline.com.mx/diario/noticia/funcion/cine/mickey_rourke_lucha_contra_si_mismo/477217

lunes, 2 de febrero de 2009

El último de la clase

El convidado de piedra
El último orejón del tarro
El que nadie nota cuando se va
El cuatro de copas
El bueno para nada
El callado
El último de la clase...
él también

se puede enamorar.

domingo, 1 de febrero de 2009

Poesía imperfecta

Poesía torpe de mi amor irregular
Plagado de defectos, de recortes,
de intentonas
que llega sin saber adonde va.
¿Adonde irá pues este amor?
Con ansias de salir maravilloso
Pero es rudimentario y con hilvanes
Y su poesía, tan imperfecta como yo.