sábado, 27 de febrero de 2010

Radioteatro breve para lectores cansados: "Un profesional todoterreno"

Estimado visitante:
Hoy es sábado y Ud. está agotado luego de una semana de locos. ¿Y encima pretende leerse los 876 blogs que frecuenta? ¡Ni loco! No va a poder y su familia se enojará con ud...

La Menor Idea, en un esfuerzo sin precedentes y dentro de su etiqueta "Teatro Breve para Lectores Cansados" le ofrece su innovador Radioteatro intitulado "Un profesional todoterreno" improvisación con la cual reinauguramos este segmento. Son 4 minutitos, no pierde nada...
Con Ustedes, los intérpretes!



miércoles, 24 de febrero de 2010

Tacones cercanos (Final de El Hombre Corcho)

Es difícil entenderle a una cucaracha nerviosa, que habla muy bajito y en un idioma desconocido. En realidad, es difícil entenderle a cualquier cucaracha. Pero La Chica Corcho se dio cuenta rápido cuando vio llegar a El Hombre de Concreto. El Hombre Corcho roncaba como un bebé.
No le temió al único tipo que es duro de verdad . Su enemiga es La Mujer de Concreto. Y sabemos cómo funciona la atracción entre enemigos desde Montescos y Capuletos.
El Hombre de Concreto es muy alto, pero La Chica Corcho tiene sus tacos negros de mil centímetros, su pollera ajustada y corta, su tatuaje, sus lentes negros inmensos un poco bajos para que se vean sus ojazos negros inmensos, su astucia, su coraje y su inteligencia.

- Dame fuego, grandote

El Hombre de Concreto se derritió un poco, culpa del calor de afuera, culpa del calor de adentro. Ni siquiera reparó en el tipo tirado en el portal. La boca dibujó una “o” bien grandota. Balbuceó algo. En un segundo consiguió un encendedor. La manota de macadam pareció temblar un poco y la exigua llama se acercó a los labios hermosos que esconden la boca de letrina.

- Ahora quiero un whisky

La extraña pareja se iba. Mientras mandaba SMS sin cesar, La Chica Corcho se dio vuelta y le tiró un beso a la Cucaracha Agonizante Con Una Pata Muerta y Alas Resucitadas. El beso se entendía en cualquier idioma:

- Quedate tranquila, el bobo este en 20 minutos está tomando whisky solo


Un rato más tarde, El Hombre Corcho se despertó. El aroma a tostadas que salía de una casa cercana fue el culpable. Había soñado todo el día. Eran imágenes inconexas, pero aparecían El Hombre de Concreto, La Chica Corcho y la Cucaracha Agonizante. Al rato descubrió que una cucaracha estaba posada en su hombro. Tenía muerta una de las patitas traseras. Pero claro, la que él había salvado el día anterior no tenía alas. Le pareció que la cucaracha le sonreía. Los hombres son así de tontos, nunca se dan cuenta de nada, como los turistas del hostel.
Lo que sí notó El Hombre Corcho, es que en ese instante, su naturaleza corchil lo empezaba a elevar hacia la superficie del mar.

lunes, 22 de febrero de 2010

El Karma de La Cucaracha Agonizante (El Hombre Corcho Parte II)

No sabe adonde ir. Seguro que su casa ya no es su casa y le cambiaron la cerradura. El orgullo no le deja verificar eso. Definitivamente está en la fosa oceánica, abismo donde no llega el sol. Y el corcho del que está hecho no sube.
Casualmente está en la esquina del hospital, donde ayer rescató a La Cucaracha Agonizante. El Hombre Corcho se tira en un portal, no pegó un ojo en toda la noche; bebió bastante. Finalmente cae en un sueño profundo. Es tan profundo el sueño que no distingue entre los bocinazos de los autos, el ¡blum! ¡blum! que se aproxima y que no se parece a ningún otro ruido de la ciudad. Es El Hombre de Concreto, que si lo ve dormido lo pisa, y esta vez sí… ¡Adiós Hombre Corcho!
Solamente un milagro puede salvarlo. Porque es un milagro lo que podría hacer que La Cucaracha Agonizante Con Una Pata Muerta llegue para avisarle lo que está viendo a 20 metros de distancia, que para ella son como 20 kilómetros con su pata muerta, su estómago vacío y su boca seca, culpa de la noche panza arriba…

- ¿Probaste volar?- le dijo El Escarabajo Ramsés
- ¿qué?
- ¿Vos sabés que tenés alas? Todas las cucarachas las tienen, lo que pasa es que muchas las olvidan por culpa de sus seis patas. Además se ponen pesadas y no despegan, pero siendo que se trata de una emergencia, yo que vos probaría.

Mientras pensaba en las habilidades ocultas que Ramsés le develaba, La Cucaracha Agonizante Con Una Pata Muerta se dio cuenta de que el balcón donde se encontraba parecía una rampa de lanzamiento. El asunto es que si sus alas atrofiadas no funcionaban, la caída libre la podía dejar otra vez panza arriba en la vereda del hospital, que un lunes a la mañana está llena de gente pisotonadecucarachasquéascomedan!
Pero La Cucaracha Agonizante Con Una Pata Muerta tiene códigos, (o karma) y uno de ellos es “rescatarás a quien te salvó la vida, o al menos lo intentarás”: le pidió a El Escarabajo Ramsés que la empuje con sus poderosas patas traseras, a modo de envión, porque carrera con su Pata Muerta no podía tomar.
Los primeros diez metros fueron en caída libre, como un avión con las turbinas apagadas. El miedo es el mejor maestro cuando te estás por morir, y el frenético aleteo empezó a estabilizarla. Ya estaba a un metro de los zapatos asesinos cuando remontó vuelo, en medio de los gritos de los aterrorizados humanos gigantones miedosos de insectos inocuos. Se dirigió en trayectoria irregular y divertida/desesperada hacia el Hombre Corcho que roncaba mientras el ¡blum! ¡blum! sonaba cada vez más cerca. Se le puso en el hombro. Le gritó, y nada. Tomó velocidad y le golpeó la cara en vuelo rasante, y nada. Lo único que casi consigue es que la mate El Hombre Corcho con su manotón antimosquitos.

- ¡Estoy perdida!¡ Estamos perdidos! Dijo La Cucaracha Agonizante Con Una Pata Muerta y Alas Resucitadas…
Antes del ¡blum! ¡blum! que ya llegaba se coló otro sonido, algo así como ¡tac! ¡tac! Eran los zapatos de mil centímetros. Dos ojazos negros se acercaron a las enloquecidas antenas de la insecta superheroína y le espetaron

-¿qué está pasando aquí?

domingo, 21 de febrero de 2010

Historia urgente de El Hombre Corcho y La Cucaracha Agonizante


-Esta vez sí que estoy listo- pensó El Hombre Corcho mientras corría hacia Plaza Alemania. En realidad, siempre que recibe un misil por debajo de la línea de flotación y empieza su enloquecido rulo descendente hacia el fondo del mar, piensa lo mismo. Pero luego su esencia corchil lo devuelve a la superficie. Aunque no quiera. Encima esta vez quedó abierta la escotilla y hay agua en todo su interior.
Mientras piensa esto El Hombre Corcho ve una chica. Ya está cerca de la plaza, es domingo a las 9 de la mañana y ella sigue montada en unos tacos negros como de mil centímetros, pollera ajustada y corta, tatuaje, lentes negros inmensos, y no para de mandar sms por su teléfono. Parece loca, en problemas o ambas cosas y El Hombre Corcho le pregunta si necesita algo. La chica detrás de sus hermosos labios tiene una letrina y lo manda a la mierda a él y también a su mamá.
-Chica Corcho- sonrió El Hombre Corcho. Es que la gente corcho se reconoce inmediatamente por el insulto y se evita entre sí. Siguió corriendo El Hombre Corcho y se topó con un hostel lleno de turistas que verán una Buenos Aires que no existe, como él.
Ya está pasando por la puerta del hospital y la ve. Está boca arriba e inmóvil. No hay viento, ha pasado toda la noche así. El Hombre Corcho la empuja un poquito con el dedo y la da vuelta. Continúa totalmente inmóvil. El Hombre Corcho también. En lo que en la vida de una cucaracha deben ser días, La Cucaracha Agonizante comienza a moverse. Muy lentamente y no con todas las patas, la trasera izquierda está muerta. Ya se iba El Hombre Corcho y vuelve sobre sus pasos. La Cucaracha Agonizante quería entrar al hospital por la puerta abandonada, pero no parecía que pudiera lograrlo. La levantó con su mano y la empujó un poco por debajo de la hendija. No fuera cosa que al irse él llegara El Hombre de Concreto, su mortal enemigo, y porque lo vio amigo de La Cucaracha Agonizante la matara de un pisotón, sólo para ver si con ese último golpe se hunde de una buena vez y para siempre.

viernes, 19 de febrero de 2010

Tiempo

No tengo otra cosa más que tiempo
Eso que justamente nos dicen que falta.
Aunque disimule bien su escurridiza posesión
(agua en las manos)
y mis carencias
Es lo único que tengo
Sólo este precioso bien me pertenece.
Tampoco es todo el tiempo del mundo.
Parece un instante comparado con otros tiempos
infinitos y ajenos
Es apenas el mío
Y te lo ofrezco sin esperar devolución
Ni a cambio de nada.

martes, 16 de febrero de 2010

Marceleces V

Un Genio caprichoso
“La Menor Idea” disfrazó a uno de sus empleados de Genio de la lámpara y se presentó en una fiesta donde todo el mundo estaba borracho. Y los invitados se lo creyeron, sólo que este genio elegía el deseo y daba dos opciones. A los hombres les ofrecía tener un auto grande y un miembro pequeño, o viceversa. Y a las mujeres, un rejuvenecimiento total de órganos (internos por supuesto) o de piel. Era o una cosa o la otra. ¡No quieran saber cuales fueron las opciones mayoritarias!

Por cierto, ¿alguien necesita que lo alcance en mi Hummer?






Cuidado con la Banda de los Tatuadores Bromistas
No tenga miedo, pero tenga cuidado. Hay tatuadores chinos que cuando Ud. les encarga "love" le escriben "culito" y si Ud. les pide "paz" le ponen "soy trisexual". En esos casos, cuando viaje a Beijing se reirán mucho de Usted.

Ultimo momento: Anabel, nuestra corresponsal en Badajoz, nos informa de un chino radicado en aquella ciudad australiana que tatúa "Alá es grande y yo una ramera occidental" en lugar de lo que verdaderamente había pedido la clienta, es decir el nombre de su hermana

Bolos
Para los actores, todos los bolos son alimenticios.




Increíble investigación científica
Según un estudio realizado por la Kapurthala University, las dos ciudades del mundo donde más se fuma en la calle son Bangkok y Buenos Aires. En ambos casos el 58% de los transeúntes fumadores son mujeres, el 30% hombres y el 12% restante no pudo determinarse.


Pero esa no es la única sorpresa. En el caso de las fumadoras callejeras se estableció que un 94% de ellas llevan el cigarrillo (cigarro, pucho, faso o como quieran llamarle) en forma desaprensiva y sin tener cuidado de evitar quemar las caras de los niños que caminan a su alrededor, para furia de sus madres que van con cuatro ojos por esa causa. En cambio sólo el 10% de los hombres no prestan atención a ese detalle y no llevan la brasa del lado de adentro de la palma de la mano. Estos porcentajes son idénticos en las dos ciudades.

La Dra. Bárbara Sheldon, a cargo de la investigación, estuvo en ambas capitales para preguntarle a las autoridades el motivo del fenómeno. En Bangkok la secuestró una banda de fumadores de opio luego de la entrevista oficial y no recuerda los fundamentos vertidos por el Alcalde Bhumibol Vejjajiva. En cambio, en Buenos Aires no pudo llegar a la cita con el Intendente porque a metros del Palacio Municipal una simpática secretaria le quemó el iris derecho. Es que la Dra. Sheldon es bajita y no tiene mami que la cuide.



¡Mantén la alegría!
Porque mañana quizás cambie tu suerte y las cosas empeoren.




"No me arrepiento de nada"
Hartos de las luminarias que en todos los reportajes que les hacen responden eso cuando se les pregunta ¿qué cambiarías de tu pasado?, trescientos científicos de la Universidad de Minnesota encabezados por el prestigioso Dr. Hiu Man Tsung, salieron al campus a preguntarles a alumnado, profesores y empleados en general algunas cuestiones que, con el correr de los años, merecerían ser revisadas.


"La Menor Idea" les deja algunas de las respuestas que más se repitieron:

¿Se arrepiente de haberse casado? SI

¿Se arrepiente de haberse quedado soltero/a? SI

¿Se arrepiente de haberse disfrazado de monja y haber hecho un strip tease total en su último cumpleaños, donde también invitó a sus suegros? SI

¿Se arrepiente de haberse casado? NO

¿se arrepiente de haberse casado con su cónyuge? SI

¿Se arrepiente de haber tenido hijos? SI

¿Se arrepiente de no haber tenido hijos? SI

¿Se arrepiente de haberle prestado dinero a su amigo? SI

¿Se arrepiente de haberle dicho ".......de mierda" a su amigo deudor integrante de una minoría segregada? SI

¿Se arrepiente de haberle contado ese secreto terrible a su mejor amiga/o quien lo desparramó inmediatamente? SI

¿Se arrepiente de haber contestado esta encuesta? SI

Cerramos esta investigación con unas palabras del prestigioso Dr. Hiu Man Tsung: "los famosos no se arrepienten de nada porque son tan drogones que se olvidan inmediatamente de todas las estupideces que hacen"

domingo, 14 de febrero de 2010

Calesitas: un asunto delicado

Ya he sentado posición en cuestiones arduas como las del mundo de las calesitas. Creo que los inversores enamorados del riesgo y que en su momento perdieron en los mercados emergentes, debieran pensar seriamente en este nicho (con perdón de los muertos que viven en dichos habitáculos, que seguro odian –por extrañarlos- los domingos en las plazas) Al fin y al cabo, no sé si aquí se gana mucho dinero, pero que se gana, se gana.
El asunto es que este domingo estaba muy contento en una plaza, porque me había encontrado en las alturas con Dante, un equilibrista de cinco años que se sorprendió porque yo también subí a la punta del juego que él creía reservado para niños. Mi alegría fue doble porque siempre supe que me encontraría con Dante, pero no con uno de tan corta edad ni en las alturas sino abajo, bien abajo.
Luego, en la calesita, estuve observando el pobre desempeño del calesitero y su sortija que, errática, unas vueltas era exhibida a la gula de los transportados y otras quedaba guardada, sin explicación alguna.
Viendo esa injusticia, El Cronista que les narra se sintió obligado a intervenir. Y así fue que le solicité al empresario calesiteril el correspondiente permiso para hacer las endiabladas fintas que llevan al ganador al máximo de los paraísos: sacar una vuelta gratis. En buen romance, lo que yo quería era manipular la sortija y entregársela al más pintado, aunque no fuera de mi sangre.
Con dolor debo decir que fui rechazado. Adujo el hombre una oscura explicación, olvidada en el pasado y dudosa: hace mucho tiempo un papá le pidió lo mismo, se lo concedió, y con sus manos inexpertas golpeó la frente de un niño con la sortija. El padre del accidentado increpó al improvisado y todo terminó con policías de por medio.
Yo sospeché. No me pareció sólida la excusa. Pero me fui sin cumplir mi antiguo sueño, el de dar la sortija (mejor dicho, dejármela arrebatar) al niño que más lo merezca. Igual, no tengo apuro y soy tozudo. Pero sé que hay placeres que no se pueden obtener, ni aguzando el poder de convencimiento, ni siquiera ofreciendo metales viles, porque como dice la propaganda de las tarjetas de crédito, hay cosas que ni el dinero puede comprar. Y una de ellas es convencer al calesitero para que nos deje dar la sortija en su lugar.


Un llamado a la solidaridad
Si alguno de ustedes conoce a un calesitero de sortija generosa, ruego que me lo hagan saber. No todos los sueños involucran fama, rubias platinadas o yates. A veces podemos ser Dios en la plaza que está cerca de casa. ¿O acaso no es Dios el dueño de la sonrisa de los niños?

sábado, 13 de febrero de 2010

50


¡Te doy cincuenta!
Le dijo un tipo
¡Cincuenta besos!
gritó el muchacho
¡Cincuenta vueltas!
Uno en la moto
¡Cincuenta ratos!
Pensó el casado
¡Cincuenta flores!
Habló el romántico
¡Cincuenta francos!
mascó el primero

Y ella dejó la esquina
En cincuenta pasos.

viernes, 12 de febrero de 2010

¡La Menor Idea critica libros!


Estimado lector:
Siguiendo los Principios Fundadores de La Menor Idea, consistentes en hacer de todo un poco, y mal, estamos participando de la brillante idea de Anabel comentando un libro que nos ha gustado mucho.
Haga click aquí y entérese bien...será inolvidable!

La Coronación de un tipo cualquiera (II)

Por supuesto que esta la prensa no se la perdía ni loca: juntaron al Superhéroe anónimo y humilde con la familia del chico de 17 años que conducía la camioneta. ¡No se lo pierda!

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1232253&pid=8301520&toi=6269

jueves, 11 de febrero de 2010

La coronación de un tipo cualquiera



Hay veces que la multiplicidad de cámaras orwellianas nos dejan ver maravillas como esta. Espero que no le den una multa por no llevar casco.
¡Salud, Superman anónimo! Seguro que trabajás por menos de lo que valés.

martes, 9 de febrero de 2010

Flores

El tipo compró las flores pero no se decide. Nunca habló con ella. En realidad no estaba seguro de que hubiera posado alguna vez sus ojos en él. Pero en un arrebato compró las flores y, ahora que ella está por pasar como todos los días al lado suyo, lo mata la duda, el miedo al ridículo, la timidez.
El tipo compró las primeras flores de su vida y no sabe si ella le dará un beso o un cachetazo.
O peor aún. Tal vez no se de cuenta y siga rumbo a su trabajo sin mirarlo.

domingo, 7 de febrero de 2010

Tomás Eloy Martínez

Trelew, Perón y Evita
Fueron historia absurda
y distinta de tu mano
lúcida, implacable, generosa

Le escapaste a la muerte
en los setenta
y perdiste a tu mujer
en otro absurdo
cruzando una calle en Nueva Jersey

Cuantas muertes te rodearon ¡Tomás!
Viniste a morir a nuestra tierra
Tranquilo y perfumado (por las dudas)
tus hijos cerca, y tu literatura

Pediste que el sepelio fuera
con música y gin tonics
¡Cuánto enseñaste, Eloy,

hasta el final!

Para mí seguís en la Argentina
que tanto amaste.
Vivo, en aquellos libros tuyos
que aún no leí.

"No hay narración, por admirable que sea, que se sostenga sin las vértebras de una investigación cuidadosa y certera. Así como tampoco hay investigación válida, por más asombrosa que parezca, si se pierde en los laberintos de un lenguaje insuficiente o si no sabe cómo retener a quienes la leen, la oyen o la ven. Solas, una y otra son sustancias de hielo. Para que haya combustión, necesitan ir aferradas de la mano"

jueves, 4 de febrero de 2010

Vertical

Dice el doctor que así es mi corazón
El diafragma no lo ataja
Y entre diástoles y sístoles
Le permite descender
¡Curioso corazón!
Que pasea por ahí
mas del todo no se va

Me entero un poco tarde
Tanta gente me había dicho
que no tengo corazón.
Le huye a mi cabeza
pero late adentro mío, caprichoso;
de pie, como esperando
Mi corazón vertical