jueves, 30 de junio de 2011

Cementerios vivos

Un cementerio de noche puede ser bien diferente a como lo imaginamos. Recuerdo que de niño iba a uno con mis amigos, en fila india, que quedaba a un par de kilómetros del pueblo donde nació mi padre. En la noche clara se pueden ver las sombras de extraños visitantes y la fiesta de los gatos. Los cementerios no suelen ser silenciosos. Está el ruido del viento, por empezar. El de las hojas. Los inquilinos son callados, desde luego. Los cementerios tienen vida, se la da cada nuevo huésped y lo que rodea su ingreso: flores, llantos, deudos. Los que están muertos son los cementerios museo. Ya nadie se muda a ellos, y tienen algo como de templo profanado por guías de turismo. En el de la Recoleta no pasa nada, pero nada. De noche la inmovilidad es total. Salvo la pobre Rufina, siempre inquieta. El otro día fui a buscar un libro a una librería que queda casi enfrente del cementerio de la Chacarita, cementerio vivo por excelencia. Extraño lugar para una librería, me dijo un amigo. Quizás las librerías tienen algo de cementerio, con sus hileras que en lugar de nichos albergan libros. Claro que los libros tienen una ventaja. Reviven cada vez que los leemos. Los del cementerio de enfrente, no. Que yo sepa, al menos, ya casi ningún muerto sale vivo de allí.



martes, 28 de junio de 2011

Desinstrucciones

1) Escuche una canción como esta

2) En la calle, caminando, con la música en la sien

3) Baile mientras camina

4) No me importa que no sepa

5) Camine bailando

6) Mire

7) La chica esa le sonrió

8) O el muchacho que caminaba a su lado

9) Tal vez el enfermero de la ambulancia lo invite a subir

10) O el señor de traje le de vuelta la cara

11) Pero el policía se hizo el distraído

12) No piense que está viejo

13) No piense que está gorda

14) No piense nada

15) Ni siquiera que bailando arreglará sus cosas

16) Hágalo.

17) Es divertido

martes, 21 de junio de 2011

Extraño día

Cuando veas luz
al final del túnel
y no sea la salida
sino un tren que viene a vos
a 500 kilómetros por hora
Pegate a la pared
Y maldecí esa barriga
porque quizás te arrastre

Pero si resulta que el tren
pasa silbando
sin tocarte
Seguro olvidarás
Que estabas en un túnel oscuro,
solo y olvidado
Como vos

Entonces sabrás
Que ese día
-tal vez sea ahora mismo-
No es ni más ni menos
Que tu extraño día de suerte


domingo, 19 de junio de 2011

Volcánico


Bienvenidas las cenizas

Que llenan mis ojos

De pura alergia

Amnesia y catalepsia

enfermizas


Explotan mi tráquea

Recubren mi humor

Y llenan mi sangre

De magma y piroclastos

Nefastos


Privado de razón

Voy hecho trizas

Por las malditas

y volcánicas

Cenizas



jueves, 16 de junio de 2011

Macedoniana

Me encontré con mi amigo Macedonio y le pregunté en qué andaba. Me contestó que no estaba escribiendo el Quijote y le dije si no le preocupaba que su autor, Pierre Menard, se ofuscara al enterarse.

- ¿Por qué lo haría, Marcelo? Menard se propuso escribir el Quijote mejor que Cervantes, y lo logró. En cambio, yo me dedico a no escribir la historia de Alonso Quijano y mi éxito, aunque evidente, es paralelo al de un Menard, un Daneri, o un Paladión. Por no agotarme con la monumental tarea voy alternando su acometimiento con la no escritura de Moby Dick, lo cual conlleva un homenaje implícito a Bartleby, aquel sujeto que sea lo que fuere que le propusieran, prefería no hacerlo.

Le pregunté si para no escribir esas obras universales previamente se tomaba el trabajo de leerlas. Me dijo que desde luego, y que era cierto lo que un amigo solía decir de él: no ha leído mucho, pero lo poco que ha leído, lo ha leído mucho” En cambio las novelas modernas las no escribía sin leerlas previamente.

- Total, es literatura para el olvido. ¿Para qué perder tiempo leyéndolas? ¡Si pareciera que no soy el primer autor que las va a no escribir!

Ya me despedía de Macedonio cuando me soltó el desafío. Me invitaba formalmente a su casa, el sábado por la mañana, a los efectos de no escribir juntos "La importancia de llamarse Ernesto". Le pedí unos días para responderle. Aún no me siento preparado para semejante empresa.

Dedicado a Ana María Rivera, borgeana y macedoniana

domingo, 12 de junio de 2011

Una Secretaria Todoterreno


Nuestro abogado de cabecera tocó fondo. Se dio cuenta de que no puede seguir viviendo así, y salió en busca de nuevos horizontes. Menos mal que en el Estudio se quedó Laurita...
Con ustedes, haciendo click aquí abajo... ¡los intérpretes!




domingo, 5 de junio de 2011

Rentrée

Todavía hay callejones

Donde el tango manda

Y la mina no regresa

Nunca más.


Si se buscan no se encuentran

Hay peleas

Sólo queda caminar

Por Buenos Aires

Y esperar.



La fotografía es del gran Horacio Coppola
El tango es del gran Astor Piazzolla
Una mina es una mujer