martes, 26 de junio de 2012

No lunas ni estrellas arriba


La imagen me persigue desde siempre. Estoy en un piso alto, muy alto. Una ciudad -que no es la mía- se revela en mil formas de neón, y me quedo observándola a oscuras. Arriba no hay lunas ni estrellas.  Están abajo. Comienza a llover pero las luces de las calles y los edificios persisten, borrosas. Adivino los contornos de la ciudad ajena. Los dibujo en el vidrio empañado. Bajo un poco la música, empieza a ser vencida por  el agua que golpea el ventanal. Camino, gatuno en las sombras, con una taza de café. Quizás me duerma contemplando La Noche. He tenido la fortuna de ser su elegido,  y ahora que las luces vacilan en el horizonte pálido, se recuesta a mi lado.
Alguien dijo que no hay nada más real que lo que uno imagina. Y yo, soy crédulo y paciente.



sábado, 23 de junio de 2012

Percal


Vos que dormís en Grand Hotel
Pensás
Que no conozco el percal
Y eso que fuiste
Conmigo a aquel lugar
Donde esa tela reina
Un  barrio como el tuyo
Antes de ser
Señora de
¿No te acordás?



(Percal: tela de algodón de poca calidad)




martes, 19 de junio de 2012

La vida abajo


Ella o yo, David y Goliat hermanados por el miedo. La chica se queda helada al verme, tengo una oportunidad para alcanzar el bajo de la biblioteca. Sobrepuesta, cambia terror por repulsión. Una rabia asesina se apodera de su pie y eleva el implacable mocasín. Si acierta, seré apenas una asquerosidad aplastada. Del otro lado del salón, milagrosa, luciferina, se cruza una rata tan negra como un cuervo. Es demasiado para la chica, un grito ahogado le congela las piernas y  alcanzo la base del viejo Flaubert. Mi refugio hasta que vuelva la bendita oscuridad, dueña definitiva de esta nada de papel.

domingo, 10 de junio de 2012

Manu literari


Las calles de Buenos Aires han sido designadas manu militari. Llena está  nuestra ciudad de generales y coroneles e incluso, de soldados y alférez. Y eso que nuestras batallas han sido módicas y que la independencia de la patria tuvo más en cuenta los derechos aduaneros de Buenos Aires que la libertad de la nación. Para peor, el infame enemigo español estaba más pendiente de Napoleón que de los indios del sur. En términos futbolísticos, pusimos en el campo de batalla a nuestro primer equipo y ellos, a los suplentes. Así y todo nos costó bastante vencerlos.
Por suerte, entre los barrios de Viila Devoto y Versailles (el nombre de este barrio avisa, ¿verdad?) tenemos juntos a Lope de Vega, Virgilio, Moliére, Víctor Hugo, Pedro Calderón de la Barca, Cervantes, Virgilio, Paul Groussac e incluso Martín Fierro, que no fue escritor sino un personaje literario.
No es un dato demasiado interesante para los turistas, supongo. Porque no es una zona fashion ni hay comercios que vendan las marcas top. Allí, a la geografía la dominan las casas bajas y por la tarde puede verse a alguna familia tomando mate en la puerta, si el sol acompaña. No sé por qué están todas juntas. Me ilusiona pensar que algún concejal del barrio, con inquietudes literarias, sugirió estas denominaciones, las que fueron aceptadas ignorantemente por los demás políticos de la ciudad, tal vez porque todos los héroes ya habían sido utilizados. En cualquier caso, siempre es mejor para un cita amorosa encontrarse en Virgilio y Cervantes, que en Combate de los Pozos y Belgrano. Lejos, en los presuntuosos barrios de Palermo y Recoleta, las calles Borges y Bioy Casares aparecen solitarias. El pobre Borges al menos se topa con la Plaza Cortázar. ¿Qué no darían los dos amigos por ser vecinos de Virgilio, de Cervantes o Groussac?

miércoles, 6 de junio de 2012

Hola y adiós

Por la feria de las tinieblas
De la biblioteca
Se dejó ver el hombre ilustrado
La temperatura era alta
Pero no podría decirse
Que inflamaba el papel de los libros
Sin embargo
El hombre ilustrado
Buscó en un libro quemándose
Su remedio para melancólicos
Cargó unas manzanas doradas
En su Copa de Oro
Y partió
¿a  Marte o al Sol?
Los fantasmas de lo nuevo
Incansables
Se agitaron
En la eterna página
De su espalda





(Dedicado al autor de seis libros que justifican una biblioteca)

martes, 5 de junio de 2012

domingo, 3 de junio de 2012

Enclavevudú


Asoman tus sandalias
Bajo mi cama
Me pregunto si quedaron
En clave vudú
Porque desde que te fuiste
No me libro de ellas
Ni  de vos.