jueves, 29 de noviembre de 2012

El asesino de la prótesis


La cama estaba revuelta y la hermosa mujer de negra cabellera, asesinada. Estaba claro que la habían estrangulado en una sesión de hard sex. Alguien llamó a la puerta y el asesino se asustó.  Salió volando por el balcón, dejando en una copa al lado de la cama su prótesis dental y el ojo de vidrio; debajo asomaban el brazo de titanio, el audífono, la pierna ortopédica, el riñón trasplantado y el marcapasos; colgados gravemente en el perchero, querían esconderse el sombrero, el paraguas y el sobretodo gris. De un bolsillo del pantalón prolijamente doblado sobre la silla, asomaba la billetera con el documento de identidad, las tarjetas de crédito y el carnet de la Asociación de Tenis (socio 12.004)
Era un caso difícil de resolver para la policía.

Es que cualquiera podría ser el asesino de la prótesis.


sábado, 24 de noviembre de 2012

Sólo whisky




Entraron dos tipos al bar de Sandy, uno igualito a Jarvis Cocker y el otro con algo de italiano. Bigote fino, pelo ensortijado, le faltaban los zapatos blancos y el cigarrillo con boquilla. Querían cenar y bueno, Sandy a veces tiene langostinos y otras, sólo whisky. Esa noche tocaba sólo whisky, nada para comer, nada para hacer, ni chicas ni clientes. Jarvis Cocker se insolentó con Sandy y le embocó un cachetazo. El falso italiano se rió y dijo de largarse. Pero el de anteojos tenía ganas de pasar por el baño y allá fueron los dos. Una pena. Un error. Jarvis debió aguantarse y hacer sus cosas en otra parte. Es que la luz del baño se apagó, o la apagaron. El italiano terminó con la cabeza adentro del agujero infecto, y Jarvis Cocker con las gafas estrelladas y suplicando. Salieron ambos a patadas del baño, a patadas del bar, a patadas del barrio. Jarvis lloraba y al italiano el pelo se le perjudicó irremediablemente.

Sandy no tuvo opción. Sirvió un whisky y fue a buscar algo a su heladera personal. Al Zurdo con hambre mejor no contrariarlo.





A  Miralunas, amiga del Zurdo, de Sandy y mía

viernes, 23 de noviembre de 2012

Magias parciales


La alegría de hoy
La tristeza de mañana
La esperanza de ayer
(cámbiese a gusto)
Son todas magias parciales
De un combate
Donde nunca ganamos
Ni perdemos
Del todo

jueves, 15 de noviembre de 2012

Quimera de Notre Dame



Extraño monstruo
Bestia soñadora
Que custodia
A Notre Dame
De sus amados
Padres infernales

domingo, 4 de noviembre de 2012

"Poesía imperfecta"... humano soy

Poesía imperfecta
Marcelo Suárez de Luna
Edición de María García Esperón
Buenos Aires 7 México, 2012







“Que su viejo no lo hacía tan mal”, es el deseo que Marcelo Suárez de Luna pide para su hija en el último poema de este poemario, Poesía imperfecta. ¿Cómo definir esta poesía que invade los poros del alma y se cuela por todos los resquicios de la vida? ¿Es imperfecto el compromiso? ¿Es imperfecto el amor? ¿Y las diferencias culturales? ¿Y las señas de identidad? ¿Y los pobres… son imperfectos? ¿Es imperfecto vivir? Seguramente todas estas preguntas puedan contestarse con un sí… porque Marcelo Suárez no busca una poesía pura, en el sentido clásico del término, en que todos los versos sean perfectos, que trate de una forma abstracta los temas del amor, de la religión, de la muerte o del destino. No, Marcelo Suárez, como es ya su seña de identidad, busca algo más en la poesía. Busca acaso que sea impura, en la línea de marcó Neruda, que brote enérgica y precisa y apunte directamente, en palabras de Celaya, “al pecho”.
Vale la pena leer una poesía así porque te consuela de las imperfecciones de ser humano, porque te alivia de la carga de ser trascendente y mortal. Vale la pena que sean unos versos imperfectos, pero dibujados casi como caligramas, porque te hacen las preguntas a tú como lector y te invitan a pensar y a formar parte una y mil veces del poema.
La ironía y el humor aparecen en los versos del poeta; pero también las ansias de libertad y la ternura. Son versos polimétricos que juegan con las rimas y que se adelgazan o amplían según sea el discurso, al compás de la propia vida.
Marcelo Suárez es un poeta culto, que conoce muy bien las referencias clásicas y las maneja cuando le conviene, pero se sabe hombre y mortal; de ahí que no pierda tiempo en abstracciones ya que no teme “revelar los secretos de los dioses”.
Todos los amores del bonaerense Suárez y sus señas de identidad lingüísticas y culturales en engarzan en este poemario que pudiera parecer irregular pero que, bien mirado, traza el paisaje personal de su autor. Y es que, al fin y al cabo, el poeta se define a sí mismo como “uno que va de contramano por las calles de la
vida"







Publicado por Anabel Sáiz Ripoll en su blog "Voces de las dos orillas" 
MUCHAS GRACIAS ANABEL

viernes, 2 de noviembre de 2012

Noviembre


Suave es la noche
Si me dejo llevar
Olvido lo que fue
Importa lo que viene
Como el año que llega
Con regalos de alegría y chocolates
En un rato.