miércoles, 24 de abril de 2013

Más bondad del corazón



Quizás debiéramos dejar de calificar a las personas como buenas o malas enteramente. Tal vez no somos más que el resultado final de una cuenta, donde según la cantidad de acciones virtuosas o injustas hoy somos medianamente buenos, ayer fuimos pérfidos y mañana seremos -si la suerte nos acompaña-  santos. Incluso podríamos ser abyectos esta tarde y benévolos a partir de la medianoche.

Entiendo que esto podría ser otro abuso de la estadística y además de difícil comprobación, a menos que contratemos un contable que vaya apuntando nuestras acciones en el debe o en el haber las veinticuatro horas. No faltará quien diga que la  madera de cada persona es inmutable, pero creo que pensar así es no ver el bosque que se oculta detrás del árbol, si se me permite el exceso arbóreo.

Lo que me entusiasma de tener algún viso de razón es alinear mi epitafio hacia ese norte, previa conciliación de cuentas:

"Aquí yace MSDL, un hombre mayormente bueno"

domingo, 21 de abril de 2013

Un viejo


Será que esto fue todo?
Que sólo queda recordar
Ser evitado?
Hombre joven rara avis
Que cierras tus sentidos
A lo que serás
En breve.






sábado, 6 de abril de 2013

Círculos


Creemos que arrancamos
Que transcurrimos
Que llegamos
Y sin embargo
Ni siquiera tenemos certeza
De habernos movido un ápice
Del punto de partida