domingo, 1 de septiembre de 2013

La justicia en Herewon


En el país de Herewon, algunos sospechosos de cometer crímenes no son ejecutados al término de un proceso, sino al principio. Esto sucede cuando las cárceles están llenas: se fusila al  excedente de acusados sin más trámite, y luego se los juzga con todas las garantías del debido proceso: juez imparcial y predeterminado con anterioridad a la comisión del presunto delito, asistencia letrada al muerto y penas contempladas por la ley.  Si finalmente un ejecutado es declarado inocente, como ya  ha sido fulminado todo “animus defendendi” de su cuerpo (no se sabe si de su espíritu) simplemente se le piden disculpas a los deudos y se les otorga una pequeña indemnización por tratarse de un “error in procedendo”, expediente que resulta más económico que construir más y más cárceles. Si bien el índice de delitos no ha bajado en Herewon y algunas familias damnificadas se quejan en voz alta pero respetuosa, el gobierno gana todas las elecciones.
Al fin y al cabo, ha cumplido su promesa de no aumentar los impuestos.