sábado, 31 de octubre de 2015

El futuro es hoy


Cuando era chico soñaba con un año 2.000 lleno de futuro y gente que se transportaba telepáticamente. A los diez años me parecía que faltaba muchísimo, verme un señor con treinta y seis se me hacía imposible de creer, era más fácil pensar en gente con túnicas blancas teletransportándose.
Ahora estamos en 2.015 y me veo tan sobreadaptado, tan un hombre de estos tiempos llenos de polución ambiental y guerras como siempre y gente que viaja mejor aunque no telepáticamente, que menos mal que no llevo adentro al niño que fui sino órganos, sangre y huesos, porque no sabría qué decirle. Soy tan dosmilmente normal en el subte A (sin los vagones viejos que tanto quería), tan cincuentón eso sí leyendo en un smartphone (los teléfonos naranja con cable tirabuzón ya no existen) que si me topara con el chico que soñaba un futuro futurista le diría: “¡avivate pibe! El futuro, como aseveran los Reyes de los Lugares Comunes, está con vos en 1.974”

sábado, 17 de octubre de 2015

Novia


Antes, cuando veía una novia entrar a la iglesia me preguntaba qué estaría sintiendo el señor que la esperaba en el altar (nunca me pasó)
Recién acabo de ver una novia entrando a la iglesia y me pregunté qué estaría sintiendo el señor que la llevaba al altar.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Soltar (1)



Parece que soltar es lo adecuado
Si cruje  una amistad
Una esperanza
O un amor
“Si lo amas déjalo ir”
Como si hundirse fuera un acto voluntario
Como si en cada amor
No muriésemos un poco
Como si el lastre fuera nuestra perdición
En lugar de lo que nos salva


(1)    Nota del Editor (1)
El autor no ha querido soltar nada, ni siquiera Rayuela y aquel amor que “te deja estaqueado en la mitad del patio”
 El Editor ha consentido en publicar estas líneas porque el autor jura que sólo después de escritas se le aparecieron las imágenes del “rayo que te parte los huesos” y que fue culpa de esa moda de “soltar” que está bien pero está mal. Agrega que también fue culpa de la lluvia, como dice la canción. Y el Editor le cree.