historias, pareceres, experiencias e ideas menores que hablen por sí mismas!
domingo, 5 de julio de 2009
Desencuentro (final)
El estaba en el café, ilusionado Ella, llegó resplandeciente Pero el problema es el cuore del cronista (¿adivinaron? ¿le ven la falsa escuadra?) Y nos dejó sin final.
Marcelo que maravilla tu audio,"Como Dios manda",ningun lector tuyo deberia dejar de escucharlo,te felicito por ese trabajo tan bonito!!!!!!!!!!!! ,,,,,,!!!!!!!!......
Mejor que ella se busque a otro cronista che, que tanta falsa escuadra ni que nada. Pero con la puntería que tiene, seguro que se cruza con el hurgador de libros y pasa de Guatemala a Guatepeor pobre mujer!!!
Jajajaja, no sé que nos pasa, se lo comentaba hace un rato a Toro. Yo he escrito una historia bien triste, Toro otra y tu una descuadrada... Y por aquí es verano, se supone que la gente se enamora en verano ¿no?
Me quedo también intrigada por el mensaje que nos acabas de poner aquí. ¿El cronista viene a ser el mensajero al que todo el mundo suele echar la culpa? Saludos sonrientes.
Ay, hijo, no he entendido. O bueno, quizá sí. ¿El estaba enamorado de otra/o? ¿Por eso el café no cuajó? Qué pena... Besotes, M.
ResponderEliminarEl cuore del cronista ni para medir angulos le servia.
ResponderEliminarBesos.
Pregunto bajito:
ResponderEliminar¿El cronista murió del cuore?... ¿y que pasó con los protagonista, se animarán a contar?
Magah
El corazón del cronista huyó temblando del miedo.
ResponderEliminarLa posibilidad del amor asusta.
(Siempre pasa)
Ojalá que ella tenga, como Aquiles, pies ligeros.
:)
Ch.P. versero....me encanta tu poema en tres actos fallidos...!
Muacks multiplicados por mil!
ohhhhhhhhhh!
ResponderEliminarGracias totales....!!!!!
(yo también soy de la generación Soda!)
Pajaritos miles me recorren.
Emoción en estado puro, Marcelo.
MIL GRACIAS!!!
(colorada recolorada!)
Ojala ese cuore no pierda el norte.
ResponderEliminarBesos.
A partir de ahí ya es cosa de dos y los demás sobramos.
ResponderEliminarEl cronista tuvo que huir, hay cosas que mejor no contemplar
ResponderEliminarUn abrazo Marcelo
Por especular que no quede!...Imagino que el cuore del cronista se debatia en la eterna lucha entre lo que quiere y lo que debe...y gano el "debe".
ResponderEliminarUn besito Marcelo.
El final queda abierto,si alguien no estaba listo no se podia hacer mas nada....Abrazos
ResponderEliminarMarcelo
ResponderEliminarO sea que las historias, para que tengan final feliz ¿necesitan un cronista que crea en ellos (los happy ending)?
Un beso
El cuore del cronista quedó en falsa escuadra después de una final tan dramática y con tantos ingredientes como la de ayer jajajaja
ResponderEliminarUn abrazo.
Che...¿ y esa foto que está en la cabecera del blog? ;-) ;-)
Antón.
Cuánto sadismo el del cronista.
ResponderEliminarY no hay falsa escuadra que lo justifique.
Es maldad pura.
Besotes!
Para mí la felicidad de ellos lo puso en falsa escuadra. Deberíamos buscar otro cronista!
ResponderEliminarEl cronista es cruel!
ResponderEliminarUn abrazo! me encantó!
Marcelo que maravilla tu audio,"Como Dios manda",ningun lector tuyo deberia dejar de escucharlo,te felicito por ese trabajo tan bonito!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminar,,,,,,!!!!!!!!......
Mejor que ella se busque a otro cronista che, que tanta falsa escuadra ni que nada.
ResponderEliminarPero con la puntería que tiene, seguro que se cruza con el hurgador de libros y pasa de Guatemala a Guatepeor pobre mujer!!!
El desencuentro siempre llega.
ResponderEliminarNo falla nunca.
Saludos.
Jajajaja, no sé que nos pasa, se lo comentaba hace un rato a Toro. Yo he escrito una historia bien triste, Toro otra y tu una descuadrada... Y por aquí es verano, se supone que la gente se enamora en verano ¿no?
ResponderEliminarEse cronista se cagó en las patas y que no le eche la culpa a la escuadra.
ResponderEliminarBeijos
Estercita
Me quedo también intrigada por el mensaje que nos acabas de poner aquí. ¿El cronista viene a ser el mensajero al que todo el mundo suele echar la culpa? Saludos sonrientes.
ResponderEliminarEl mejor final, siempre encuentras el mejor final y arrancar sonrisas, eso también.
ResponderEliminarBesos, Marcelo.
Me anoto como cronista, no tendrá tu genial estilo, pero posiblemente si un final.
ResponderEliminarcuack...diría Cecy
Un coure debilucho, por cierto.
ResponderEliminarEspero que a pesar de todo, el final haya sido feliz. Sí, me gustan los finales felices.
Uh! y ahora que hacemos... no hay final feliz..?
ResponderEliminarEl cronista decidió abandonarlos a su suerte en el café, con ese frío y esa gripe galopante...¡que poca vergüenza!
ResponderEliminarBesos
¿"Para mi la felicidad de ellos lo puso en falsa escuadra. Deberíamos buscar otro cronista!"? Ahora sí que no he entendido nada. Besotes, M.
ResponderEliminarEn esas ocasiones, las películas antiguas terminaban con un fundido a negro...
ResponderEliminar¿El cronista tuvo miedo?
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