- Debe haber salido un momento, Patrón.
- ¿No estará en “A Brasileira”? Es temprano para beber y la contabilidad se atrasa. ¡Vaya a averiguar dónde está!
- No hace falta Patrón, ahí está llegando.
Nada le dijo el Patrón Vasques a Bernardo Soares, y este se dispuso a continuar con la interminable contabilidad de “Vasques y Cia”, supervisado por Moreira. Pero Soares tiene sus sueños en otra parte: un cuaderno pequeño, debajo del grueso Libro Mayor. Y al mediodía, cuando queda desierta la oficina y con un gato como único testigo, gusta de escribir sobre la vida de un personaje imaginario. Lo llamó Fernando Pessoa, y es parecido a él, pero distinto.

Ahhhh, entonces es la presentación de un nuevo personaje?
ResponderEliminarSi ando de poco entencimiento, no me lo recuerdes.
Besos.
entencimiento es algo como entendimiento.
ResponderEliminarDesasosegado parecido. Buenas Noches.
ResponderEliminarSencillamente genial...
ResponderEliminartambién yo "sonhei que estava em Portugal"
y hoy me iré a dormir con un poeta llamado Pessoa...
Boa noite, Marcelo.
Seguro de noche se encuentran con Ricardo Reis y todo es poesía.
ResponderEliminarOk, vamos con Pesoa.
ResponderEliminarBuena manera de arrancar!
Tu estilo me gusta.
Besos
Magah
...pero no sabe que el gato aquel se las arreglará para contarlo todo y pedir recompensa.
ResponderEliminarNadie se puede fiar de los Angora.
Marcelo
ResponderEliminarTengo tantas ganas de conocer Lisboa, que hasta en esa oficina me gustaría estar y encontrarme con alguno de los heteronimios de Pessoa
Un beso
En la mesa redonda hablamos de heteronimia.
ResponderEliminarCerré mi ponencia leyendo un poema que tengo en Mil Orillas.
Búscalo en la etiqueta Light House Tales.
Se titula Cavalho Marino y forma parte de un poemario que trabajo.
Te lo digo porque le viene al pelo a este post.
Soy Pessoista.
Y Marcelista.
Acérrima.
Fenomenal entrada la de hoy!
10.000 besos.
Todos tenemos algún vicio, que sería la vida sino
ResponderEliminarHe leido a varios que os gustaría conocer Lisboa ¡no dejeis de hacerlo, es PRECIOSA! Además vereis la estatua de Pessoa sentado sobre un banco en una de sus plazoletas.
ResponderEliminarBernardo Soares fue uno de sus muchos heterónimos. Me lo figuro como lo has descrito, querido Marcelo. Besotes, M.
Qué delicia: ese cuaderno oculto: un sueño aparte: la palabra Lisboa con su sonido, con su poesía.
ResponderEliminarUn dulce beso.
Todos somos parecidos a Fernando Pessoa, pero distintos.
ResponderEliminarQué buen relato breve, Marcelo, me gusta mucho.
Y me encantan todos esos nombres fluyendo por el aire. Así las oficinas deben oler diferente, ¿no?
Un beso.
Genial...
ResponderEliminartiene "caligrafía" esta entrada,
es la de Marcelo, me gusta :)
Un beso veraniego
Increíble, una vez más, cómo buscas detrás de los escritores y encuentras a las personas que los sustentan para descubrirnoslos. Como siempre, una humilde servidora, aprendiendo de un maestro.
ResponderEliminarUn abrazo
Si me pierdo que me busquen en lisboa.. estaré sentada en aquel banco.. leyendo con y a Pessoa..
ResponderEliminarUn beso.
Ayyy...cómo me gusta Pessoa, y ese contable de Soares.
ResponderEliminarAhora que vengo de la entrada anterior, me intriga saber cuál hubiese sido su heterónimo de haber conocido el tango y escribir poemas tangueros.
Un beso
Escribir es retratarnos a nosotros mismos pero un poco mejores... o un poco peores... o lo que queramos ser en definitiva.
ResponderEliminarY no me extraña que lo prefiera al Libro Mayor, ¡menudo coñazo!
Un besote!
"Papá, vos estás en la crisis de la mediana edad, ¿no?"
ResponderEliminarJAJAJAJAJA.
Buenísima la descripción del escritorio, podía sentirse su aroma.
ResponderEliminarMe gustaban sus Ricardo Reis y Álvaro de Campos.
Tenía algunos buenos de Pessoa que perdí entre otros.
Beijos
Estercita