Harta de borrachos que le hablan
de amor
Para tener sexo
La chica del bar
(la camarera)
Se inmunizó
Incluso contra chicas
Que le hablan de sexo
Para tener amor.
Son las cinco, ya termina
En lo único que piensa es que
su chico
No la espere despierto
en la cama.
de amor
Para tener sexo
La chica del bar
(la camarera)
Se inmunizó
Incluso contra chicas
Que le hablan de sexo
Para tener amor.
Son las cinco, ya termina
En lo único que piensa es que
su chico
No la espere despierto
en la cama.
Qué triste pero qué real... Bello. Me ha recordado a un cuadro de Picasso de su época azul donde se ve la espalda de dos mujeres apoyadas en la barra de un bar. ¡Eres fantástico mi querido Marcelo! Besotes nostálgicos (igual que la canción que has puesto), M.
ResponderEliminarTu poesía imperfecta raya con lo sublime.
ResponderEliminarEn ésta , pintaste un cuadro sólo como vos podrías.
En el final, se te estruja el alma.
Me puse sensiblera, lo siento.
Te admiro, Marce, mi loco lindo adorado.
Hablar de amor para tener sexo. Sexo para tener amor. Un péndulo que oscila desde que el mundo es mundo, en medio de la historia. ¿La acción gravitatoria? Nuestra propia humanidad.
ResponderEliminarBonitas letras.
Tristes corazones que mendigan sexo.
ResponderEliminarY ella solo quiere descanso.
Muy bueno.
Un beso
Bueno... rescatemos que de alguna u otra manera, le hablan de amor...
ResponderEliminarBeso
Que feo cuando uno llega al punto de que no tiene ni ganas de sexo.
ResponderEliminarMas que feo triste diria.
un abrazo
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarPor presión del sindicato, en el bar de la esquina de mi casa colocaron enormes carteles en el frente, prohibiendo terminantemente ofrecer amor por sexo o sexo por amor a las camareras.Por unos días dejaron de molestarlas , y ellas se sintieron aliviadas. Regresaban a sus casas con ganas, y despertaban a sus chicos, o a sus chicas. Pero duró poco: sólo hasta que aparecieron los delegados gremiales a cobrar su exitosa gestión,exigiendo sexo mensual junto al aporte sindical que les descuentan del sueldo todos los meses. Esta semana las chicas retiraron los carteles: los borrachos les resultan más amigables, y hasta entendibles.
ResponderEliminarSus entradas son como las puertitas del Sr. López, que nos transportan a mundos fantásticos y distintos: ayer con Poe en su cocina, y hoy con la chica del bar. Gracias!
Te veo en Ostende.
ResponderEliminarSiempre rogaré que el objeto de mis afectos me espere despierto, hormigueante.
Besos de mientras...
Ahhh...qué triste inmunización. Cuántas conozco que para sobrevivir se pusieron esa vacuna, y ahora no pueden revertir el efecto.
ResponderEliminarNo sólo desean que su chico esté dormido, sino que el otro chico que hicieron con el chico, tampoco esté despierto.
Besitos, Marce.
Puedo ver a esa chica, lo que no es poco en pocas letras.
ResponderEliminarAplausos cronista
Besos
Estercita
Ohhh, vaya...
ResponderEliminarBueno la poesía imperfecta es como la vida y nos encanta leerla por eso.
Saludos
las chicas de los bares, testigos privilegiados de la mendicidad, de la soledad que busca redención en una sola noche...
ResponderEliminarun abrazo
La figura del camarero-confesor... perfectamente adaptada a los tiempos que corren.
ResponderEliminarUna dura inmunización... y como ya sabes, tu poesía, de imprefecta, NADA.
Un besazo.
S.
He leido tu escrito de al lado y ¡ahora me entero de que León es candidata a ser ciudad del libro! Primera noticia. Lo más probable es que se lo lleve Dublin... Tiene un escritor en cada esquina, esa ciudad... Más literaria no podría ser. Ahora, que un año ¿ganó IOWA? ¿QUÉ ciudad es esa? porque por lo que yo sé es un estado... Besotes literarios, M.
ResponderEliminarMMmm es una mierda cuando el cansancio y el trabajo mediante rutina nos baja la lívido...
ResponderEliminarHola Marcelo:
ResponderEliminarBuen trabajo!, feliz fin de semana,
Luis
Hola Marcelo me me gusta como paseas tu estilo por diferentes matices,se desgasta el cuerpo y con él,el corazón...
ResponderEliminarUn abrazo....
Siento ternura y pena de ese final. Que no quiera que la espere despierto, porque verá tantas cosas.
ResponderEliminarUn abrazo.
Se siente en tu poesía, el frío y el desencanto de la vida de esa muchacha y el de tantas que la indiferencia destruye... pero al final la espera un poco de luz en la existencia de ese hijo... y mañana secarse los ojos y volver a empezar...
ResponderEliminarSaludos
Que lástima, se fue secando, espero que la lluvia de invierno haga algo
ResponderEliminarBEsos