Siempre me pasa. Un desconocido se acerca y me dice que me parezco a un amigo suyo. Incluso cree que soy su amigo. Voy a una reunión y un invitado me comenta convencido y risueño que soy igualito a un actor, a un futbolista o a un cantante, sea éste lindo, feo, o ni fu ni fa.
Una vez acompañé a mi padre a la fiesta anual de egresados de su escuela secundaria. Van ex alumnos de todas las edades. El patio principal del colegio estaba repleto y, al frente, las promociones que recibían diplomas (veinticino y cincuenta años de egresados); mi padre y sus compañeros que iban a colocar una placa por ser la primera promoción de la escuela. Mientras el locutor iba anunciando las entregas, detrás de él, dos ex alumnas de los egresados que cumplían su veinticinco aniversario hablaban entre sí y me miraban. Una decía que no, y la otra decía que sí. Yo estaba confundido entre la marea de público y las ex alumnas insistían hablándose al oído y mirándome. No necesité más para saber qué ocurría. Podía apostar mi vida a que creían que yo era un compañero de ellas, y no podían entender por qué estaba entre el público y no arriba del escenario. Empezaron a hacerme señas y yo les decía que no era quien coño pensaran que fuera. No había caso. Hasta el locutor empezó a mirarme. El público. Las otras promociones. Incluso mi padre. No tuve más remedio que subir con la cédula de identidad en la mano y en el medio de la ceremonia decirle a las chicas que si querían me quedaba para que la foto no estuviera incompleta, pero que no era el viejo compañero que pensaban que era.
Este sábado fui a dar una vuelta por el barrio de Palermo, que está lleno de bares. Un señor desde la puerta de uno me sonrió y me saludó con la mano, como si fuéramos conocídisimos. Se mostró algo perplejo cuando, pese a devolverle el saludo, seguí de largo. Dos chicas empezaron a secretear entre ellas como las egresadas, en duda si yo era o no era. En definitiva, nunca sé bien a quien me parezco, pero es indudable que ahora me estoy pareciendo más a él.
La próxima vez haré lo que una vez contó mi amiga Merche Pallarés. Estaba en neoyorquino "Elaine's" y entre luces muy tenues le preguntó a un tipo si era Al Pacino. El sujeto le contestó:
-No, pero si quieres que lo sea, lo seré...
A continuación, una somera lista de sujetos a los que me encuentran un gran parecido. Para no extenderla mucho, elegí los casos en que al menos dos personas que no se conocen entre sí me encontraron igualito al tipo en cuestión...
Enzo Francéscoli (ex futbolista)
Sergio Dalma (cantante)
Cacho Castaña (cantautor, pai umbanda)
Juan José Camero (antes era actor, ahora no sé)
Alberto Tarantini (ex futbolista)
Y yo me creía chicata…¿Cacho Castañaaaaa? ¿Juan José Camero? Reciba mis condolencias!
ResponderEliminarmire usté!
ResponderEliminara mi me pasa lo mismo! pero es que las chicas gordas nos parecemos. durante un tiempo en que peinaba rulos y ella tambien, me confundían con la Serra Lima, pero entonces ella era mas gorda. ahora es mas fea, qué le voy a hacer!
besos
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ResponderEliminarAh, me olvidaba decirle, Usted es igualito a Mostaza Merlo, por supuesto!
ResponderEliminarPerdóname Marcelito pero todas esas personas que dicen que te pareces a los fotografíados en tu blog, deberían ir al oculista.., te pareces tanto a ellos como un huevo a una castaña...
ResponderEliminar¿No te has parado a pensar que es una táctica de ligoteo?? , tanto de hombres como de mujeres ja ja ja
Naaaaa!
ResponderEliminarPero seràs o+ Universal, como la sangre que va para cualquiera.
Yo te veo parecido al Cronista y sanseacabò.
A mi me dicen que me parezco a Gabriela Michetti.
Ja,ja... Es que te conocen porque ¡leen tu blog! y ya han visto tantas fotos tuyas que ya eres famoso... Las fotos que pones, creo que tienes un aire a los dos primeros pero a los tres últimos ¡ni por asomo! Especialmente al Cacho Castaña ese... ja,ja... Gracias por citarme, cariñín. Muchos besotes, M.
ResponderEliminarPero ¡qué coincidencia! hoy en mi blog te encontré otro parecido y eso que lo subí tempranito.
ResponderEliminar¿No será que usted canta como Francéscoli y Tarantini y juega al fútbol como Sergio Dalma con el estado físico de Cacho Castaña?
ResponderEliminar¿O es que tiene mañas de lobizón agregado cultural?
ajjaaj
ResponderEliminarajajaj
ajaja
las fotos so geniales, sobre todo la del conejo, tiene una porra importante. al menos todos sus supuestos dobles son bastante bienparecidos...
a mi me pasa lo mismo, y yo siempre digo "soy como un comodín".
beso
Vos, firma autógrafos igual!
ResponderEliminarOtro beso.
Sí!!!
ResponderEliminarEn la foto que ponés en el perfil te parecés mucho a Rodrigo!!!!!
Igual... lo que debe estar pasando es que... te llegó la tan merecida fama!!!
ResponderEliminarY no tenés idea a la cantidad de gente que le preguntan si sos vos!
ResponderEliminarUn beso.
Mmmmmmmmmmmmm... a Sergio Dalma ...
ResponderEliminarLos otros es un NO rotundo.
Cantás lindo, Marcelito ??
Beso grande
SIL
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ResponderEliminarNoooooo!!! ninguno de estos!!! El dramaturgo uruguayo siiii!!!! Yo lo conocí personalmente, me firmó un autógrafo y quedé perdidamente enamorada de él!!!!! (shhhhhhhhhh...no le diga nada) ;)
ResponderEliminarAhora que lo decís, yo te veo parecido a todos esos, sí, sí.
ResponderEliminarSaludos.
Jajajajajjaa, ay, pensar que cuando descubrí este blog y vi la foto que tenías me dije "este tipo se parece a alguien"... Nunca supe a quién, pero a ninguno de los que está en la lista, eso seguro.
ResponderEliminarTengo una amiga con tu mismo "problema". Una vez me dijo: es que tengo cara de parecida a.
Y, sí, qué querés que te diga, se parece.
Después de todo esto: muy buen relato!! :)
Abrazo
Jeve.
¡¡¡Para el día de Todos los Santos...!!!
ResponderEliminarEn realidad para ti me gusta el dramaturgo, no sé el motivo, quizás por ser uruguayo.
¿Y la Segunda noche?
ResponderEliminarClaro, todas juegan con ventaja!!!! Yo no te conozco.
ResponderEliminarY ahora, al ritmo de bolero, te diré ... a mi me pasa lo mismo que a usted ...
La gente siempre me ve igualita (pero igualita igualita, eh) a alguien, ya sea a un famoso o a la prima de una hermana de una amiga.
En el top 5 de los posibles parecidos encontramos a Carolina Peleritti, Sandra Bullock, Carolina Papaleo (cuando era morocha), Sofía Loren (cuando era joven) y a mi mamá. Lo raro es que entre ellas ninguna se parece.
El parecido con mi progenitora no lo niego, pero es bastante aburrido tener que soportar que en todas las reuniones familiares alguna tía vieja me diga Stellita y que mis propios hijos me pregunten si la de la foto soy yo, cuando la ven a la abuela con pantalones oxford y el pelo largo. ¡¡¡Es una foto pintadas, guachos!!! ¿Qué se creen? ¿Que soy Matusalén?
Yo a la única conclusión que llego es que ya no me dejan ni siquiera la ilusión de tener una cara, ya que no linda, al menos original. Que triste, por Dios, que triste.
Me ha pasado alguna vez que algún desconocido me contemple por unos segundos con ganas de verme parecido a alguien que conocía de antes… es que la gente básica se siente más segura cuando tiene cada rostro identificado con un nombre, y si se parecen un poquito ya se les baja un poco el riesgo de tener que aprenderse una nueva cara, una nueva persona, y ni que hablar de alguien con un estilo diferente a las mayorías.
ResponderEliminarEl equilibrio perfecto ha sido y será andar bien uniformaditos, hasta de cara si es posible.
¡¡¡Voto por Rodrigo!!!
D.
¡Síiiiii! ¡Fíjate, fíjate, fíjate!
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