historias, pareceres, experiencias e ideas menores que hablen por sí mismas!
miércoles, 21 de septiembre de 2011
La primavera la sangre altera
Llega la primavera y aumentan los accidentes por culpa de conductores distraídos por escotes; peatones trastabillantes por culpa de polleras cortas y oficinistas que se vuelcan el café detrás de sus burocráticas ventanas, culpa de taconeos vistosos.
La primavera es una estación maravillosa, despierta los sentidos, agudiza la vista, desbarata los comportamientos, digamos (ejem,ejem), ejemplares... En fin, ¡qué suerte teneis los del cono sur! Aquí entramos en el otoño aunque sigue haciendo un calor del copón. Besotes, M.
Yo que soy alrevesada, pero a mí me pone más feliz el inicio del otoño, por mucho, mi estación favorita. Y aun cuando su efecto es el inverso: lejos de ponernos exultantes nos instala en la melancolía.
ahi lo vi al Turco trastabillando tras un hombro con tatuaje de mariposas. y al detective, de traje claro y ramo de rosas té, sin trastabillar, fijesé.
Daba el viernes (porque ahora según los científicos era el viernes a no sé qué hora) mi particular bienvenida al otoño en fb... y después de hecho, recordé (tarde, lo siento) que mientras aquí comienzan a caer, en muchísimas otras partes del mundo nacen... así que mi bienvenida para vuestra primavera, y no sufras, encanto, antes o después el personal se acostumbra... ni tacones, ni escotes, ni ¿polleras? Pues eso, disfruta, si te gusta el paisaje, y cuidado con el café... Un beso!
Y bonitos caballeros, ajustados y desabotonados.
ResponderEliminarY mujeres infartadas por los piropos de los ocurrentes muchachos.
ResponderEliminarBendita sea.
ResponderEliminarUn beso, Marcelo.
SIL
La primavera es una estación maravillosa, despierta los sentidos, agudiza la vista, desbarata los comportamientos, digamos (ejem,ejem), ejemplares... En fin, ¡qué suerte teneis los del cono sur! Aquí entramos en el otoño aunque sigue haciendo un calor del copón. Besotes, M.
ResponderEliminarYo que soy alrevesada, pero a mí me pone más feliz el inicio del otoño, por mucho, mi estación favorita. Y aun cuando su efecto es el inverso: lejos de ponernos exultantes nos instala en la melancolía.
ResponderEliminarSaludos
ahi lo vi al Turco trastabillando tras un hombro con tatuaje de mariposas.
ResponderEliminary al detective, de traje claro y ramo de rosas té, sin trastabillar, fijesé.
abrazo con melancolía de charlitas.
Y en otros cielos,
ResponderEliminarel otoño...
(pensamos en primaveras desde acá)
Cuidado! Mira al frente, Divinorum!
jajajaja
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar+ calor - ropa = accidentes.
ResponderEliminarExtraña ecuación.
Daba el viernes (porque ahora según los científicos era el viernes a no sé qué hora) mi particular bienvenida al otoño en fb... y después de hecho, recordé (tarde, lo siento) que mientras aquí comienzan a caer, en muchísimas otras partes del mundo nacen... así que mi bienvenida para vuestra primavera, y no sufras, encanto, antes o después el personal se acostumbra... ni tacones, ni escotes, ni ¿polleras? Pues eso, disfruta, si te gusta el paisaje, y cuidado con el café...
ResponderEliminarUn beso!
No coincido con tus gustos, pero concuerdo en que la primavera nos regala piel al descubierto, lo cual reconforta la vista.
ResponderEliminarBesos
A mi me mueve el alma...
ResponderEliminarPuedo sacarme ya el camisón de franela !!!
Eso me pone de buen humor, creeme.
Un saludo