Tal vez en esa mano que tendí
Viste un puño
Y te alejaste temerosa
De un verdugo que no he sido
Que no creo haber sido
Que no pude haber sido
Tal vez mis besos fueron llagas
De una piel que guarda heridas
Que no puedo imaginar
Tal vez. Tal vez.
ResponderEliminarMadre mía Marcelito...me lees el pensamiento..., justo escribí sobre ello esta mañana..., y si, es exacto como lo has descrito....
ResponderEliminar¡cuanto talento!!
Tal Vez es un país con tanta niebla, al que he arribado hace mil años, y del que es muy difícil escapar.
ResponderEliminarUn beso, Marcelo.
SIL
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ResponderEliminarquien se quema con leche hirviendo, ve una vaca y llora. Es difícil olvidar a veces...
ResponderEliminarsaludos!
Coincido con Blas. Cuánto sentimiento transmite esta poesía...
ResponderEliminarBellísimo, M.
ResponderEliminarUn día nadaré desde Ostende hasta ti.
Vieja promesa que está en el agua y en las letras.
hacía días que no escribías así... me alegro por vos y por nosotros (el resto)
ResponderEliminarabrazo
cuando se ha sentido el frío que deja la incertidumbre, el miedo, la desconfianza queda en el alma la incapacidad para reconocer la caricia verdadera.
ResponderEliminarPero el amor tienen la fuerza suficiente para que volvamos a creer en él
Hermosos versos
A veces para los otros somos esos otros que nosotros no coocemos.
ResponderEliminarMe gustó
y beso!