- Busco culos
El detective le debía mil favores
a García, de Homicidios, y fingió interés. No estaba buscando sexo sino culos.
El testigo dijo que estaba borracho, tirado en el suelo. Que el lugar estaba
lleno de gente, recuerda una maraña de piernas. Y que detrás del tipo que cayó
con el cuello roto por una botella había una “mariposa de la noche” (se ve que el testigo además de borracho es
poeta) Llevaba minifalda y lo único que pudo verle, y muy bien, fue su trasero.
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El tipo murió
desangrado y tenemos una sospechosa. Pero el Jefe me pide una rueda de
reconocimiento, a ver si el borracho la marca. Es una novedosa cuestión de rutina y me parece que vos me podés ayudar a conseguir tres o cuatro “mariposas”
más que enseñen lo que tienen.
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Nunca lo enseñan
gratis- dijo el detective sabiendo
que no podría eludir el favor.
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Nunca más vengas a buscarme por un dato.
El detective llamó a Sandy y le
pidió tres o cuatro chicas por un rato. Le aseguró que si había un error y el
testigo marcaba el culo equivocado, García no detendría a la dueña y sacaría a
patadas en el ídem al borracho literato. Las subió al auto y a cumplir con La Ley. Visto de afuera
parecía un chofer llevando a unas chicas a bailar. Aunque de cerca, al chofer
se lo veía demasiado cansado y a las chicas sin ningún entusiasmo. Es que con
la poli se sabe cómo se empieza pero nunca cómo se termina.