Creyó que era un sueño pero no.
Estaba dentro de un vaso de agua
Y si no braceaba, se ahogaba
Mas él era un eximio nadador,
y nunca, pero nunca
tenía por costumbre ahogarse en vasos de agua.
Enfiló hacia la orilla de vidrio y demoraba- ¿será un vaso de whisky?Por fin estuvo a punto de llegar
Incluso rozó el vidrio
Pero el Gigante tuvo sed
y bebió del vaso.
Se lo tragaron?
ResponderEliminarJe.
Besos.
Bueno, ya que se estaba ahogando, mejor beberlo y si era whisky ¡mucho mejor! ¿no crees? Besotes, M.
ResponderEliminarEm a mi me paso eso en un examen de la facu, me ahogue en un vaso de agua o tal vez era un chivas no se, pero la cuestión era que la profe era bastante grandota y se clavó el vaso de fondo blanco y me tragó.
ResponderEliminarsi hubiera sido whisky
ResponderEliminarquizá no buscaría la orilla
quizá pensaría que estaba en mitad del océano
y el vidrio era la frontera del horizonte
un abrazo
Lo bueno de que fuero whisky es que el hombre quizá estaba lo suficientemente borracho para no darse cuenta de que el gigante lo engullía.
ResponderEliminarUn abrazo
Rafa
Y luego nadaba en las tripas del gigante como Pinocho en las de la ballena
ResponderEliminarEl Gigante no tenía escrúpulos.
ResponderEliminarSaludos.
Me encanta la música del blog.
ResponderEliminarY la entrada de hoy es más que sugerente.
De verdad, que si Kafka levantara la cabeza, estaria muy orgulloso de tus letras
ResponderEliminarSaludos.
Hola, Marcelo.
ResponderEliminarGracias por tu comentario. Estoy dando vueltas por tu casa y la verdad es que estoy disfrutando mucho la visita, así que creo que volverás a tener noticias mías.
Me he reído con tus advertencias sobre los abogados y demás, me he emocionado con tu música y me quedo pasmada leyendo tus estupendos relatos.
¿Que más se puede pedir? ;-)
Un abrazo gallego :-)
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarDesconcertante...
ResponderEliminarTe esfuerzas por no ahogarte y viene el Gigante a tragarte... o a librarte del agua que te ahogaba, ¿quién sabe?
ResponderEliminarMuy bueno. Me ha encantado.
Un beso.
Que lástima. ¿seguirá nadando estre los intestinos?
ResponderEliminarUn abrazo
Genial!!!! Mucho muy bueno e ingenioso. Te felicito. Un placer leerte.
ResponderEliminar¡Cuántas veces creimos que era un sueño pero no!
ResponderEliminarUn abrazo, Marcelo.
Antón.
Si no nos ahogamos en un vaso de agua, vienen otros a ahogarnos a como de lugar.
ResponderEliminarQue tragicomedia es la vida.
excelente, encantado leerte.
saludos.
Yo acostumbraba a ahogarme en un vaso de agua.
ResponderEliminarAhora que la vida ha pasado la curva, ya no me ahogo como antes.
A veces aparecen problemas "gigantes" que quieren tragarme, pero ya no lo consiguen: ¿lucha, resignación...? las dos cosas, no sé, pero un vaso de agua o de whisky, seguro que no.
Felicitaciones Marcelo, cada día mejor, como el vino, digo yo.
Yo espero que una de tus historias acabe en un final feliz...Besitos.
ResponderEliminarEs que soy una sentimental ;-)
Jajaja...Me has hecho pensar en algo que leí acerca del rodaje de La Reina de África, donde John Huston y Bogart sólo bebieron whisky, hasta para lavarse los dientes y... fueron los únicos que no enfermaron ni tuvieron cólicos :-P
ResponderEliminarEs un espejo, se bebió asi mismo....
ResponderEliminarSiempre habrá gigantes. Qué le vamos a hacer.
ResponderEliminarAhogarse en un vaso de agua ya es triste aunque muchas personas tienden a ello pero que encima te engullan cual mosca en el líquido...ya es para morirse ! Buen fínde chico guapo.
ResponderEliminarLa solución es sencilla. El hombre debería gritar y avisarle al gigante que está dentro del vaso.
ResponderEliminarDice que es grandote pero en ningún lado dice que es malo, no creo que tenga intenciones de tragárselo...glup!
beso
¿Este Gigante tragón era Pantagruel o Gargantua?
ResponderEliminarHe seguido leyendo...siempre y ahora dejo mis huellas , poco a poco...
Un beso, Marcelo y otros muy cariñosos para tus Princesas..
¡Me sorprendió el final! Pobre. Ojalá haya sobrevivido, como esa historia biblica que nunca leí que cuenta de alguien que vivió dentro de una ballena (¿o era mitológica?).
ResponderEliminarSaludos.
A veces los que nos ahogamos en un vaso de agua, nadamos en el Mar con olas de siete metros y tempestades. Comprobado esto, los vasos de agua se quedan chiquitos y nos los bebemos de un trago.
ResponderEliminarMe gusta.
Lo mío son los ahogos, creo que también los salvamentos pero sólo los ajenos.
ResponderEliminarMientras escribo, nado, cosas de la edad. No sé salir de vasos pero he aprendido a ahogarme con una gran naturalidad.