Quiénes cuentan historias son una rara especie de demiurgos que revelan y comparten sus mundos mágicos. Parecen –y sólo parecen- territorios similares. De las palabras mensajeras depende la suerte de los secretos arcanos. A veces, son "Palabras, palabras desplazadas y mutiladas, palabras de otros fue la pobre limosna que le dejaron las horas y los siglos" JLB, otras, son un millón de invitaciones a transitar esos mágicos mundos…todo depende de quien lea.
Marcelo: A propósito de ese interesante "Victoria y sus Amigos" en su side-bar (no lo he leído, pero me lo tengo prometido y ahora con más razón) Victoria Ocampo dice en “Testimonios” de Gabriela Mistral: “…Esta chilena, maestra de escuela en su juventud, es una de las figuras más misteriosas, atractivas, caprichosas y nobles que he conocido. Llegó donde llegó por mérito propio…” Y Gabriela, decía a su vez de nuestra Victoria: “…Usted me ha hecho mucho bien, yo necesitaba saber, saber (repite) que el blanco completo puede ser americano genuino. No puede usted entender cabalmente lo que esto significa para mí. Ha sido descomunal mi sorpresa de hallarla a Usted tan criolla como yo”.
“En la tierra seremos reinas, y de verídico andar” escribió Gabriela en “Saudades”.
“Si se es reina, hay que serlo de un verídico andar” escribió Victoria Ocampo
¡Qué gloria el encuentro de estas damas!
Muchas Gracias por compartir el bocado imperdible de ese libro!
Yo tengo la mania de releer algunos libros despues de unos años y siempre lo descubro distinto,ya no es el mismo libro, aunque la historia si lo sea, como nunca es el mismo agua la que discurre por el cauce del rio... Tu no eres el mismo que ayer por lo tanto...nunca contaras la misma historia. Un beso Marcelo.
No quedan ya palabras por inventar, todos usamos esas palabras finitas para expresarnos. Pero no todo pasado es historia, allá atrás hay un pasado muerto esperando ser explorado, solo que nos empeñamos en buscar a ese principe con poder y un pueblo obediente, es lo que queremos escuchar.
Es que esa es la historia, Marcelo, uno escribe para contar su historia y repite su historia en todas las historias ¿cuántas veces dije historia? ¿cerca de un millón?
Siempre habrá matices que contar en un misma historia, siempre habrá puntos de vista que recordar... y, a veces, es bueno echar la vista atrás.
ResponderEliminarEchaba de menos tus versos.
Un beso
Quiénes cuentan historias son una rara especie de demiurgos que revelan y comparten sus mundos mágicos. Parecen –y sólo parecen- territorios similares. De las palabras mensajeras depende la suerte de los secretos arcanos.
ResponderEliminarA veces, son "Palabras, palabras desplazadas y mutiladas, palabras de otros fue la pobre limosna que le dejaron las horas y los siglos" JLB, otras, son un millón de invitaciones a transitar esos mágicos mundos…todo depende de quien lea.
Un beso Marcelo!
siempre la misma historia
ResponderEliminar... acumulados retazos
que la explican
la complican
la enriquecen
... las palabras
abriéndose y cerrándose
en eternas espirales
un abrazo, Marcelo
Marcelo:
ResponderEliminarA propósito de ese interesante "Victoria y sus Amigos" en su side-bar (no lo he leído, pero me lo tengo prometido y ahora con más razón) Victoria Ocampo dice en “Testimonios” de Gabriela Mistral: “…Esta chilena, maestra de escuela en su juventud, es una de las figuras más misteriosas, atractivas, caprichosas y nobles que he conocido. Llegó donde llegó por mérito propio…” Y Gabriela, decía a su vez de nuestra Victoria: “…Usted me ha hecho mucho bien, yo necesitaba saber, saber (repite) que el blanco completo puede ser americano genuino. No puede usted entender cabalmente lo que esto significa para mí. Ha sido descomunal mi sorpresa de hallarla a Usted tan criolla como yo”.
“En la tierra seremos reinas, y de verídico andar” escribió Gabriela en “Saudades”.
“Si se es reina, hay que serlo de un verídico andar” escribió Victoria Ocampo
¡Qué gloria el encuentro de estas damas!
Muchas Gracias por compartir el bocado imperdible de ese libro!
Un beso!
Puede ser Marcel.
ResponderEliminarPero no estoy segura que sea exactamente la misma historia.
Algo deben tener que las diferencia, aunque minimo sea.
Besos.
Yo tengo la mania de releer algunos libros despues de unos años y siempre lo descubro distinto,ya no es el mismo libro, aunque la historia si lo sea, como nunca es el mismo agua la que discurre por el cauce del rio... Tu no eres el mismo que ayer por lo tanto...nunca contaras la misma historia. Un beso Marcelo.
ResponderEliminarNo quedan ya palabras por inventar, todos usamos esas palabras finitas para expresarnos. Pero no todo pasado es historia, allá atrás hay un pasado muerto esperando ser explorado, solo que nos empeñamos en buscar a ese principe con poder y un pueblo obediente, es lo que queremos escuchar.
ResponderEliminarSerá que eres un cuentista...
ResponderEliminarPero de los buenos. Ya te contaré la experiencia con los nenes y el cuento del príncipe gris, jaja.
Un saludo
Es que esa es la historia, Marcelo, uno escribe para contar su historia y repite su historia en todas las historias ¿cuántas veces dije historia? ¿cerca de un millón?
ResponderEliminarUn beso grande.
"El eterno retorno". ¡Que le haremos si la humanidad es así de poco original!
ResponderEliminarY si, somos una especie repetitiva, pero tarde o temprano aprendemos
ResponderEliminarLo que cambian no son las historias, porque las historias de todos siempre se repiten, sino la manera de contarlas.
ResponderEliminarSiempre escribimos la misma historia. Será por algo.
ResponderEliminarMarcelo, me gusta mucho su blog. Se respira buena vibra. Creo que volveré.
ResponderEliminarGracias por sus comentarios. Un abrazo desde el Caribe