
Pedro Menárdez, el Citador de Borges, estaba en un trance filosófico, preguntándose si existía o no, y para qué. La causa de su introspección fue cierto “Homenaje a César Paladión” escrito por Bustos Domecq:
“La metodología de Paladión ha sido objeto de tantas monografías críticas y tesis doctorales que resulta casi superfluo un nuevo resumen. La clave ha sido dada, una vez por todas, en el tratado La línea Paladión- Pound- Eliot (Vda. De Ch. Bouret, París, 1937) de Farrel du Bosc. Se trata, como definitivamente ha declarado Farrel du Bosc, citando a Myriam Allen de Ford, de una ampliación de unidades. Antes y después de nuestro Paladión, la unidad literaria que los autores recogían del acervo común, era la palabra o, a lo sumo, la frase hecha”… ”Paladión, en 1.909, ya había ido más lejos. Anexó, por decirlo así, un opus completo, Los parques abandonados, de Herrera y Reissig” … “El periodo 1911-19 corresponde, ya, a una fecundidad casi sobrehumana: en rauda sucesión aparecen: El libro extraño, la novela pedagógica Emilio, Egmont, Thebussianas (segunda serie), El sabueso de los Baskerville, De los Apeninos a los Andes, La cabaña del tío Tom, La provincia de Buenos Aires hasta la definición de la cuestión Capital de la República, Fabiola, Las geórgicas (traducción de Ochoa), y el De divinatione (en latín) La muerte lo sorprende en plena labor; según el testimonio de sus íntimos, (Paladión) tenía en avanzada preparación el Evangelio según San Lucas, obra de corte bíblico, de la que no ha quedado borrador y cuya lectura hubiera sido interesantísima”
Seguía reflexionando Menárdez cuando leyó a Jesús Ortega:
"Es sabido que Borges no creía en la originalidad. Borges creía que escribir es igual a transcribir y que escritor es igual a copista. Que la literatura es un gran palimpsesto, un mosaico de citas en el que los autores y las obras se han ido construyendo a partir de los autores y las obras precedentes. La idea moderna de la originalidad artística es un fraude. El amanuense (el escritor) nunca crea ex nihilo sino que manipula un relato transmitido; lo refracta a través del prisma de su visión y de su idiosincrasia. "Esto es", dice Edna Aizenberg en su estupendo El tejedor del Aleph, "lo que podría llamarse originalidad en Borges: la refracción, intensificación y tergiversación de lo dado"
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“La metodología de Paladión ha sido objeto de tantas monografías críticas y tesis doctorales que resulta casi superfluo un nuevo resumen. La clave ha sido dada, una vez por todas, en el tratado La línea Paladión- Pound- Eliot (Vda. De Ch. Bouret, París, 1937) de Farrel du Bosc. Se trata, como definitivamente ha declarado Farrel du Bosc, citando a Myriam Allen de Ford, de una ampliación de unidades. Antes y después de nuestro Paladión, la unidad literaria que los autores recogían del acervo común, era la palabra o, a lo sumo, la frase hecha”… ”Paladión, en 1.909, ya había ido más lejos. Anexó, por decirlo así, un opus completo, Los parques abandonados, de Herrera y Reissig” … “El periodo 1911-19 corresponde, ya, a una fecundidad casi sobrehumana: en rauda sucesión aparecen: El libro extraño, la novela pedagógica Emilio, Egmont, Thebussianas (segunda serie), El sabueso de los Baskerville, De los Apeninos a los Andes, La cabaña del tío Tom, La provincia de Buenos Aires hasta la definición de la cuestión Capital de la República, Fabiola, Las geórgicas (traducción de Ochoa), y el De divinatione (en latín) La muerte lo sorprende en plena labor; según el testimonio de sus íntimos, (Paladión) tenía en avanzada preparación el Evangelio según San Lucas, obra de corte bíblico, de la que no ha quedado borrador y cuya lectura hubiera sido interesantísima”
Seguía reflexionando Menárdez cuando leyó a Jesús Ortega:
"Es sabido que Borges no creía en la originalidad. Borges creía que escribir es igual a transcribir y que escritor es igual a copista. Que la literatura es un gran palimpsesto, un mosaico de citas en el que los autores y las obras se han ido construyendo a partir de los autores y las obras precedentes. La idea moderna de la originalidad artística es un fraude. El amanuense (el escritor) nunca crea ex nihilo sino que manipula un relato transmitido; lo refracta a través del prisma de su visión y de su idiosincrasia. "Esto es", dice Edna Aizenberg en su estupendo El tejedor del Aleph, "lo que podría llamarse originalidad en Borges: la refracción, intensificación y tergiversación de lo dado"
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Menárdez descubrió que un autor ficticio llamado Bustos Domecq creó a otro autor ficticio llamado César Paladión, quien a punto estuvo de escribir (no transcribir) el Evangelio según San Lucas, incluso en la traducción de Scío de San Miguel. Y todo esto, hace más de cuarenta años…Así es, querido Menárdez, que Ud. puede quedarse tranquilo. Cítelo nomás a Borges. Vaya detrás de sus pasos. Busque sus cafés, sus bibliotecas, sus alephs. Porque…"¿Quién puede estar seguro de ser el legítimo propietario de todas sus ideas?”
Y puede suceder que esté a la vuelta de la esquina esa persona que nunca leyó a Borges, a Bustos Domecq, o a Paladión, y los lea por primera vez dentro de cinco minutos, curiosa por descifrar este collage. E incluso puede ocurrir que un ateo dubitativo se interese por el Evangelio según San Lucas, escrito por Paladión en esa versión absolutamente idéntica a la traducción de Scío de San Miguel.
Ud. existe, Menárdez, en tanto haya un lector (¡apenas uno!) que llegue hasta el final de estas líneas, usurpadas torpemente y sin cargos de conciencia por quien empuja su destino.
Textos en cursiva pertenecientes a “Homenaje a César Paladión” integrante de las “Crónicas de Bustos Domecq” de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares (Editorial Losada, Buenos Aires, 1963)
“Borges, Mercedes Abad, la originalidad y media docena de robos” de Jesús Ortega
Y puede suceder que esté a la vuelta de la esquina esa persona que nunca leyó a Borges, a Bustos Domecq, o a Paladión, y los lea por primera vez dentro de cinco minutos, curiosa por descifrar este collage. E incluso puede ocurrir que un ateo dubitativo se interese por el Evangelio según San Lucas, escrito por Paladión en esa versión absolutamente idéntica a la traducción de Scío de San Miguel.
Ud. existe, Menárdez, en tanto haya un lector (¡apenas uno!) que llegue hasta el final de estas líneas, usurpadas torpemente y sin cargos de conciencia por quien empuja su destino.
Textos en cursiva pertenecientes a “Homenaje a César Paladión” integrante de las “Crónicas de Bustos Domecq” de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares (Editorial Losada, Buenos Aires, 1963)
“Borges, Mercedes Abad, la originalidad y media docena de robos” de Jesús Ortega
A mi este tratado me ha parecido, en versión literaria, a Les Luthiers... Besotes, M.
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ResponderEliminarNinguna trama de novela, original o copiada, reemplaza la amargura de un equipo de fútbol que gana 1-2 hasta los 90 minutos de juego frente al campeón argentino...y, no obstante, termina perdiendo 3-2.
ResponderEliminar(cualquier parecido con el subcampeón chileno actual, es pura coincidencia).
Un abrazo.
La única realidad tangible es la ficción.
ResponderEliminarLa ficción se ríe de todos.
Claro que la originalidad no existe, siempre otro lo dijo antes, incluso a esto que digo.
ResponderEliminarBesos.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarHola Marcelo:
ResponderEliminarDesconocía al homenajeado.
Ahora ya no podré decirlo, gracias a tu exposición.
Recibe un cordial saludo,
Luis
Me enganché con "Como Dios Manda". No sé si estaba hace mucho. A veces soy un tanto distrída en cuanto a links y mi curiosidad clickea al azar. ¿Habrá más?
ResponderEliminarBesos.
Grandiosa Merche! No lo había pensado y tenés razón. César Paladión y toda la obra de Bustos Domecq tienen un estilo a Les Luthiers. O mejor dicho, ellos se parecen a Bustos Domecq. Excelente asociación Merche!
ResponderEliminarUn beso
Susana (1) Menárdez le agradece la ratificación suya (de usted) de su existencia (de él) Menárdez sabe que habiendo una persona que lo ratifique, él existe.
ResponderEliminarUn cordial saludo
El partido fue increíble Esteban. Vélez me ha dado muchas alegrías, pero eso de dar vuelta resultados mágicamente no me había pasado. No lo podía creer, como nadie.
ResponderEliminarUn abrazo
MEC
ResponderEliminarLa ficción es una enfermera de cosultorio que se ríe de todos, inclusive de la realidad.
Un abrazo
Se ha dicho todo, Mariela. El asunto es si encontramos una manera ingeniosa de decirlo todo de nuevo...
ResponderEliminarUn saludo
Susana (2)
ResponderEliminar"Imagine la frase más ingeniosa que su intelecto le permita. Piense en ella, intente mejorarla. Déjela en remojo 24 horas. Cuando le resulte satisfactoria no la publique. Métala en Google. Alguien la dijo antes que Usted. Haga la prueba y verá que tengo razón. Yo acabo de hacerlo con esto. Y ya estaba escrito, por supuesto"
En realidad yo no acababa de hacerlo, por supuesto. Y luego aparecieron César Paladión y Jesús Ortega a ratificarme, adelantados a mi idea.
Y por supuesto que sí. Cada libro es un espejo donde nos reflejamos. Algunos lo olvidan de inmediato. Otros, no.
Un beso!
Gracias Luis! En ese caso, siento que la misión ha sido cumplida.
ResponderEliminarUn abrazo
Patty
ResponderEliminarHace unos meses que está. Seguramente habrá otros, pero debo pagar la fianza primero para que el Juez Garzón levante mi orden de arresto...
Te tendré informada ante los próximos desbarranques!
Un beso
Gracias Pedro! El tema me tiene abrumado. Voy volando hacia tu blog!!!!!!!!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarLo de Pedro Menárdez era apenas una crisis de identidad, Borges le hacía el bocho y se lo hacía, uno dentro del otro se encontraban en su estado original y creaban. Soy incondicional de ambos o de uno en el otro o viceversa, o que se yo
ResponderEliminarBesos nene
Estercita
Hacele un homenaje a Mujica, dale!!! Porfi!!!
ResponderEliminarPD: haceme acordar que te cuente la história de un escritor al que le vendí el depto, es muy loca.
Besos
Aqui estoy para leerte y para notar como dia a dia te haces mas grande. Besos desde mi otoño soleado. Muak
ResponderEliminarMenos mal... Menárdez existe y nunca dejará de hacerlo...
ResponderEliminar(siempre es una experiencia irrepetible descubrir cada pasa de nuestro citador favorito, y por supuesto, de sus reflexiones)
Te abrazo.
Qué honorazo para Menárdez, Estercita! Te lo agradece profundamente.
ResponderEliminarUn beso
ok Haifa, ya se tropezará con Manucho.
ResponderEliminarHaifa! Contame la historia del escritor al que le vendiste el depto!
Gracias Helena. Lo que no entendí es site parece que crece mi literatura o me estoy poniendo viejo. Ojalá fueran las dos cosas.
ResponderEliminarUn beso!
Gracias Gloria! veo que estás haciendo un triatlón "La Menor Idea"!
ResponderEliminarUn beso
Sos como los pescadores de perlas, siempre traes desde las profundidades del conocimiento estos valiosos hallazgos.
ResponderEliminarGracias Amigo
Aunque venga más atrasada que ¨revista de consultorio¨, amigo, procederé a comentar el possssss.
ResponderEliminar…"¿Quién puede estar seguro de ser el legítimo propietario de todas sus ideas?”
EL MARCE, QUE SE YO.
SERÁ ?
AL MENOS, SI NO LO ES, LO DISIMULA BIEN.
BESOOOOOOOOO