
El once de septiembre de 2.020 Mujica Lainez recibirá a Borges en su casa llamada “El Paraíso” para jugar una extraña partida. El tablero parece de ajedrez pero los casilleros son blancos y rojos y las piezas, diferentes. No son humanas pero tienen vida. El invitado abrirá con Elohim. Manucho adelantará al soberbio Lucifer. Luego Borges seguirá con Adonai y el anfitrión, lujurioso, jugará con Asmodeo. Don Jorge Luis demorará un poco porque no ve. Se asegurará que está tocando a Shadai y le ordenará avanzar en el tablero. Eso enfurecerá a Mujica y con un rugido infernal colocará a Satanás en la lucha.El poeta ciego sonreirá. Probará una diablura con Yahveh. El Duque de Bomarzo se relajará y pondrá en combate a Belfegor. Las piezas estarán dispuestas en forma circular y la lucha será en el centro del tablero. No es momento para guardarse nada y el autor de “Ficciones” dispondrá de Jehová. El de “El Escarabajo” a Leviatán. Hashem es el paso siguiente de Borges que empezará a agotarse y Manucho lo continuará con Mammón. Georgie se quedará sin piezas pese a que Mujica aún tendrá a Belcebú, expectante. Ambos se reirán, la suerte parecerá echada. A punto de voltear a Jehová del medio del tablero, el poeta ciego se arrepentirá. No pondrá un nombre de Dios, pondrá una letra, que es silenciosa y que es la totalidad de la creación. No es el principio ni el fin de la creación, es su todo. Y dentro de la totalidad está Dios. Es la letra “alef”.
La jugada además de brillante será válida, Mujica la celebrará. Sólo le restará traer al goloso Belcebú y los nombres de Dios se enfrentarán a muerte contra los Siete Demonios. Mientras muevan las piezas los jugadores hablarán del Renacimiento y de Spinoza. Manucho le mostrará a Borges su famosa colección de objetos: el horóscopo que le hizo Xul Solar, amigo de los dos; el grabado de homenaje a Beardsley; el diseño de homenaje a Lautrémont; un recibo firmado por Garibaldi; el texto de magia de Stanislas de Guaita “marqués, poeta y morfinómano”. Y por sobre todas las cosas le mostrará el manuscrito de la traducción del “Amadís de Gaula” al francés, del año 1.540. Borges no podrá verlo pero sí olerlo, tocarlo, amarlo. Nuestro mundo dependerá del resultado final del juego, que constará de diez partidas. Contrariamente a lo que podríamos suponer, los jugadores intercambiarán piezas luego de cada partida. Al fin y al cabo, Mujica Lainez aún reside en “El Paraíso” y Borges pasó buena parte de su vida entre tinieblas.
El espejo del salón no dará cuenta de ninguna imagen de lo que allí suceda.
Homenaje de "La Menor Idea" a Manuel Mujica Lainez en el centenario de su natalicio. Las fotos son de su mítica residencia "El Paraíso" de Cruz Chica, Provincia de Córdoba, Argentina, y fueron tomadas el último verano.
Mujica, autor de páginas inmortales como Bomarzo, Misteriosa Buenos Aires o El Escarabajo, y Borges, autor de "El Aleph" y "Ficciones" fueron grandes amigos. Borges le dedicó estos versos:Isaac Luria declara que la eterna Escritura
Tiene tantos sentidos como lectores. Cada
Versión es verdadera y ha sido prefijada
Por Quien ideó el lector, el libro y la lectura.
Tu versión de la patria, con sus fastos y brillos,
Tu versión de la patria, con sus fastos y brillos,
Entra en mi vaga sombra como si entrara el día
Y la oda se burla de la Oda. (La mía
No es más que una nostalgia de ignorantes
cuchillos
Y de viejo coraje.) Ya se estremece el Canto,
Ya, apenas contenidas por la prisión del verso,
surgen las muchedumbres del futuro y diverso
Reino que será tuyo, su júbilo y su llanto.
Manuel Mujica Lainez algunas vez tuvimos
una patria – ¿Recuerdas? – y los dos la
perdimos.


Será la Partida de las Partidas.
ResponderEliminarEspero no perdérmela.
Saludos.
Y este cuento ha sido premiado por... esta humildad tuya puede ser algo demoníaca, ¿no? Por cierto, ya te hiciste amigo de mi Santo... no deja de tener gracia.
ResponderEliminarUn abrazo
Gran premonición, Marcelo.
ResponderEliminar¿Y qué será de nosotros en ese entonces?
Gracias TOTALES, Marcelo.
ResponderEliminar;)
Un beso.
SIL
¿Acaso aprendieron el camino hasta tus sueños o, quizás, de algún modo, al reconocerte te hicieron participar? ¡Erigido narrador!
ResponderEliminarTú eras espejo y no mudo.
Siempre pueden volver las mismas personas sobre aquellos pasos.
¿Qué no podrán conseguir Dioses y dioses, y hasta ángeles, sumados todos sus poderes?
Cuando Borges prologó “Los Ídolos”, dijo que su amistad con Manucho prescindió de la frecuentación y de la confidencia, palabras que tomé y usé en mi propia vida más de una vez, afortunadamente. Luego también dijo que era “difícil imaginar dos hombres más distintos, pero excelentes amigos”.
ResponderEliminarUn Hombre Ciego y el otro, enamorado del mundo visible y de las máscaras que tanto lo divertían (sobre todo las sociales) ¿Qué “vio” Borges en Manuel Mujica Lainez (sin acento)? ¿la buena causa unitaria? ¿esa negativa a escribir la biografía de Hernández, que era rosista? Quizás. Sabemos que lo conmovió la valentía del autor de Bomarzo y su no condescendencia a lo demagógico.
Es así que a mi entender, “Partida infernal en El Paraíso” es un Homenaje muy certero, aparte de endiabladamente bello. Es entender la amistad y recrearla como a estos dos hombres, seguramente les hubiera gustado.
También estuve allí, en Cruz Chica, y profeso en los mismos términos la venturosa Amistad. Saludos cordiales.
Imagino ese cumpleaños en El Paraíso. El homenajeado, principesco y afectado,rodeado de tías y de amigos, en un banquete de ironías.
ResponderEliminarY apartándose en la tarde para jugar esta extraña partida infernal que usted le ha regalado.
Escrita como la pensado, endemoniadamente bien.
Escrita como la ha pensado, endemoniadamente bien.
ResponderEliminarMarcelo, que canción tan hermosa Humility de Wim Mertens, si me permites el atrevimiento la tomo prestada para mi blog
ResponderEliminarMarcelo: Qué bien me vino leer este relato mítico el lunes a la mañana.
ResponderEliminarGracias por los verso de Borges a Manucho, la pucha estremece el final...
Y el muchacho mal vestido también escribió esto, recordando la primera vez que vio su nombre ¡su propio nombre! impreso en letras mayúsculas de imprenta:
ResponderEliminar"Yo creo que el hombre y la mujer son dos animalitos naturalmente ingratos, joviales y feroces... Pero creo, también, que estos animalitos no se olvidan jamás del que los selló con un dolor primero terrible, o una felicidad idéntica. Por eso yo no me he olvidado nunca de Soiza Reilly. Fue la primera mano generosa que me regaló la más extraordinaria alegría de mi adolescencia" (Roberto Arlt, Cronicón de sí mismo, 1969).
Qué bueno que saque a los grandes del anaquel.
¡Gracias!
Una maravilla tu homenaje.
ResponderEliminarSi en esa partida se juega nuestro destino realmente me siento más tranquila.
Sí que estuvimos allí, vos nos llevaste. Gracias.
Por arte de birlibirloque ahora mismo estoy viendo a Manucho sonriendo al tiempo que juguetea con el bigotito mientras lee tu entrada.
ResponderEliminarque lindo ser parte por un rato de un diálogo de grandes sensibilidades...
ResponderEliminarbeso
Es una partida circular y a Borges le va el tacto, no ve pero siente a Lucifer, por eso se arriesga con Jehová, bien en el centro del tablero, el ajedrecista está allí, puede ver al Alef y se lo cuenta al poeta ciego que ahora ríe feliz, también Lainez!
ResponderEliminarSalud y larga vida al Rey!
Estercita
¡Qué partida y que trebejos que tenían cada uno! Quizás nunca haya un final de este juego, pero que placer poder imaginarlo gracias a tu relato.
ResponderEliminarUn beso.
Es tan grato seguirte, y a veces tan imposible no dejar un saludo.
ResponderEliminarGracias por levantarme el entusiasmo!
Interesante, aunque tétrica, partida de ajedrez... Bello homenaje a dos grandes escritores. Las fotos de la casa de Mújica Lainez, preciosas. Besotes, M.
ResponderEliminar¡Felitaciones por el Miravoz!
ResponderEliminarSe lucen tus poemas en la voz y la mirada de María.
Besos para los dos.
Un buen día para semejante duelo! las fotos me encantan. QUedé mareada con la partida, el ajedrez no fue nunca mi fuerte decía mi papá y me enseñó a jugar canasta.....
ResponderEliminarYo imagino esa partida donde todo resuena terriblemente.
ResponderEliminarAdmiro a esos dos por motivos diversos.
Te abrazo Marcelo, llegar a tu casa , descalzarse , es quedarse detenida en la belleza.
M.
La verdad Marcelo es que me ha gustado a pesar de que me he hecho un lío tremendo leyéndolo, jajajaja, y es que no estoy muy fina,un abrazo mi chico guapo.
ResponderEliminarTampoco tiene que invadir Munich. Pruebe con un tren a Quilmes.
ResponderEliminarPiénselo dos veces. Antes de ir a Munich, pase por la Feria de la Cerveza Artesanal de Virrey del Pino.
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