hay gente que cree que si una persona aparece cuando se la nombra, es buena gente. y yo he andado nombrándolo, porque me ando acercando al bar de Sandy y entonces, viene usté y me zampa en el alma y en la cara todo eso, que me empujó contra la pared. pero cuando me salí, había una sombra como de alas, le cuento. que esa bella poesía imperfecta traiga el sol bajo los paraguas. abrazo
Qué buena lección te enseñó ese viejecito, para que veas, hay que apreciar las cosas que uno tiene mientras son suyas. No vale, después,el arrepentimiento.
Y "miralunas", tras leerte un par de veces quizás consiga entender qué quieres decir, comprender la relación con el texto de marcelo será ya pedirle demasiado a mi inteligencia.
Yo, haciendo eco, de Humberto Eco, y su maravillosa teoría que ampara al lector para hacer sus propias interpretaciones de los textos...
tengo para mí,
que es no es tan malo abrir el paraguas por las dudas, y si después no llueve, seguramente alguien podrá hacer el mejor de los usos de lo que nosotros- atinadamente o no- descartamos.
Hay un viejo dicho, muy utilizado al menos aquí en Chile: "Nadie sabe para quién trabaja".
(Por asociación de ideas, me viene a la memoria que por las calles de Santiago apenas empieza a llover, proliferan las tiendas y vendedores ambulantes donde de súbito se escucha la cantinela "sacar a mil...sacar a mil" (equivale a unos dos dólares),y la gente adquiere los paraguas resignada, aunque tuviese cada cual más de un par en sus casas).
hay gente que cree que si una persona aparece cuando se la nombra, es buena gente.
ResponderEliminary yo he andado nombrándolo, porque me ando acercando al bar de Sandy y entonces, viene usté y me zampa en el alma y en la cara todo eso, que me empujó contra la pared. pero cuando me salí, había una sombra como de alas, le cuento.
que esa bella poesía imperfecta traiga el sol bajo los paraguas.
abrazo
Qué buena lección te enseñó ese viejecito, para que veas, hay que apreciar las cosas que uno tiene mientras son suyas. No vale, después,el arrepentimiento.
ResponderEliminarY "miralunas", tras leerte un par de veces quizás consiga entender qué quieres decir, comprender la relación con el texto de marcelo será ya pedirle demasiado a mi inteligencia.
Yo, haciendo eco, de Humberto Eco, y su maravillosa teoría que ampara al lector para hacer sus propias interpretaciones de los textos...
ResponderEliminartengo para mí,
que es no es tan malo abrir el paraguas por las dudas, y si después no llueve, seguramente alguien podrá hacer el mejor de los usos de lo que nosotros- atinadamente o no- descartamos.
Beso, Marce.
SIL
Hola Marcelo:
ResponderEliminarHay un viejo dicho, muy utilizado al menos aquí en Chile: "Nadie sabe para quién trabaja".
(Por asociación de ideas, me viene a la memoria que por las calles de Santiago apenas empieza a llover, proliferan las tiendas y vendedores ambulantes donde de súbito se escucha la cantinela "sacar a mil...sacar a mil" (equivale a unos dos dólares),y la gente adquiere los paraguas resignada, aunque tuviese cada cual más de un par en sus casas).
Saludos.
Suele ser así... lo que para uno ya es basura para otro puede ser un tesoro... :)
ResponderEliminarYo soy de las que juntan esos tesoros olvidados... ;)
¿De qué color será tu metáfora?
ResponderEliminarMantuve una idea romántica y utópica cuando contemplaba la sierra, muy inducida por la serie, por el propio Sancho Gracia, por Curro.
ResponderEliminarLo que es considerado, innecesario, para otros, es vital.esa es mi reflexión.Muy bueno Marcelo. Abrazo
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarHermoso poema.
ResponderEliminarUn gusto visitar tu espacio.
¡¡Qué ternura de viejito!!
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