Aliento de gato
Los gatos viejos tienen aliento feo. No es un buen método
para saber la edad de un minino meterle la nariz en las fauces, ya que algunos
tienen mal carácter. Es lindo hacer la prueba con nuestro gato, pero claro,
para qué comprobar lo que ya sabemos? ¿Que la tipa porta quince octubres?
El aliento de mi gata no es fétido. Quizás la huelo con
amor. Tiene apenas una imperceptible reminiscencia olorosa que antes no tenía.
Ella no sabe que la estoy verificando. Cree que juego con ella. Entonces me da
apenas un mordisco suave. Porque Ursula, aunque tiene los colmillos aflojados,
si quisiera hacerme daño me deja la nariz hecha un estropicio.
Pero no lo hace porque es
mi gata. O mejor dicho, yo soy de ella.
Aliento al margen.
Perros de Palermo
Mi amigo Blas me preguntó por qué en Buenos Aires sólo se
ven caniches, y yo le contesté que tal vez en Palermo sea así, ya que en
Liniers –por ejemplo- no me parece que haya tantos.
Quiero dejar documentado que tenemos la regla, pero también
la excepción. En un café, en una cerrajería y en una ventana enrejada, vemos
tres exponentes de lo que ya parece ser una plaga palermitana.
Pero también, camouflado en su ventana, con pinta de terrorista,
en la calle Soler he detectado un perro de soberbia raza no caniche, montando
guardia, organizando La Resistencia o vaya a saberse haciendo qué (¿mirando al cronista?)
En cualquier caso este tipo, de caniche nada, monada.