Sabes por qué Buenos Aires es el amor de mi vida? Porque acá las mejores cosas no cambian. Y adoro cuando todo esto arde. Nos hace bien, nos hace aguantar el invierno.
Pasé por aquí porque la vida está resuelta a sorprenderme. Pasé y decidí quedarme. Estaré leyéndote quizá hasta que me gane el sueño o la distracción... Gracias. Un lindo blog.
Cuando estuve en Picadilly Circus me dijeron que en no más de 10 minutos pasaría algún conocido mío.Tras dos horas me convencí de la falacia. En cambio, junto al obelisco, no hay que esperar ni dos minutos.
Ando un poco repetitivo, pero es que ahí afuera en este Buenos Aires de verano pasan cosas que -como podría decir Sabina- el diario no anoticia.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarPues... así es en verano, sobre todo, así que a tomar la bicicleta... las bicicletas ya se saben son para el verano.
ResponderEliminarY ahí seguirá, dentro de cien años más, y otros cien... hasta que ella pase.
ResponderEliminarLe mando un beso.
SIL
Sabes por qué Buenos Aires es el amor de mi vida? Porque acá las mejores cosas no cambian. Y adoro cuando todo esto arde. Nos hace bien, nos hace aguantar el invierno.
ResponderEliminarPasé por aquí porque la vida está resuelta a sorprenderme. Pasé y decidí quedarme.
ResponderEliminarEstaré leyéndote quizá hasta que me gane el sueño o la distracción...
Gracias. Un lindo blog.
Eso pasa de que la humanidad existe.
ResponderEliminarSeguramente, en la antigua Grecia alguno se ocultaba para ver pasar a Aspasia de Mileto, por ejemplo.
Me recuerda a la época de mi secundaria...
ResponderEliminarCuando estuve en Picadilly Circus me dijeron que en no más de 10 minutos pasaría algún conocido mío.Tras dos horas me convencí de la falacia.
ResponderEliminarEn cambio, junto al obelisco, no hay que esperar ni dos minutos.