Música para esta entrada: Samba pa ti
Esta música para un señor y para mí es algo más que una gran canción de Santana.
Estabámos todavía en la escuela cuando se nos ocurrió festejar un cumpleaños en un cabaret que tenía chicas que bailaban.
Para ser un tosco nigth club de barrio lleno de señores –casi todos mayores y discretos- no era tan peligroso y nos gustó. Al menos no había gente de temer como en otros que habíamos visitado esa noche inicial buscando donde pasar el rato…
El asunto no pasaba de ahí. Las chicas hacían su show y ya, a lo sumo después bajaban y se tomaban algo con quien las invitara. La primera vez éramos como diez y fue un lío, pero mi amigo y yo quedamos flasheados con dos de las chicas.
Y una hacía el numerito con esta canción.
Yo creo que los dos solos estuvimos yendo un mes seguido como creyentes de misa diaria. El plan era invitarlas a salir de ahí de alguna manera, pero era imposible, no lo hacían con nadie y menos con nosotros, porque se reían y no nos tomaban en serio.
No fue que nos sacaran mucho dinero porque no lo teníamos, y cuando la noche estaba tranquila bajaban a conversar con sus niños-admiradores. Nos decían que tal vez más adelante, que ya veríamos, y nosotros nos desesperábamos planificando “el momento”.
Los dueños nos empezaron a conocer y ahí estábamos con actitud de habitués, firmes en todos los sentidos imaginables. Y claro, cuando no nos prestaban atención y teníamos resuelto abandonar la empresa, hacían el numerito a centímetros de nosotros y nos prendíamos fuego. Y una de ellas siempre con esta canción.
Claro está que nunca salimos con las chicas. No eran especialmente mayores, una de ellas yo creo que nos llevaría tres o cuatro años, pero ahora analizando el asunto a la distancia la salida era imposible, sobre todo viendo las fotos de los "galanes" en ese entonces.
“Charo” no existe más, por supuesto. Pero cada vez que escucho esta canción me acuerdo de ese mes de asistencia perfecta con mi amigo (¿cómo habríamos resuelto en casa el hecho de llegar tarde tantas veces?) y los insólitos planes que trazábamos para seducir a las damas en cuestión…sin encontrar la suerte de los principiantes.