sábado, 31 de octubre de 2015

El futuro es hoy


Cuando era chico soñaba con un año 2.000 lleno de futuro y gente que se transportaba telepáticamente. A los diez años me parecía que faltaba muchísimo, verme un señor con treinta y seis se me hacía imposible de creer, era más fácil pensar en gente con túnicas blancas teletransportándose.
Ahora estamos en 2.015 y me veo tan sobreadaptado, tan un hombre de estos tiempos llenos de polución ambiental y guerras como siempre y gente que viaja mejor aunque no telepáticamente, que menos mal que no llevo adentro al niño que fui sino órganos, sangre y huesos, porque no sabría qué decirle. Soy tan dosmilmente normal en el subte A (sin los vagones viejos que tanto quería), tan cincuentón eso sí leyendo en un smartphone (los teléfonos naranja con cable tirabuzón ya no existen) que si me topara con el chico que soñaba un futuro futurista le diría: “¡avivate pibe! El futuro, como aseveran los Reyes de los Lugares Comunes, está con vos en 1.974”

5 comentarios:

Ferragus dijo...

Te apuesto una pizza y cerveza, que no se lo dirías. Un saludo, Marcelo.

esteban lob dijo...

En medio de los adelantos de nuestros tiempos Marcelo, añoramos las victrolas, las victorias y la repartición de hielo a domicilio.

h.j.s. dijo...

me provocas nostalgia, una realidad

Marcelo dijo...

Gracias Ferragus, Esteban y h.j.s.!!!!!

Reina dijo...

Yo adoraba esos vagones viejos de madera del subte A.... todavía hoy en cada viaje no dejo de pensar qué habrá sido de ellos, en rincón abandonados estarán... es como que mueren un poco sus historias.... :(