miércoles, 15 de mayo de 2019

LA GENTE NO QUIERE APRENDER


Amablemente, le dije al señor de la mesa de al lado que peleaba a los gritos con su papá que lo mejor era que se arregle con él, ya que el sujeto freudiano esconde o reprime el deseo edípico inconsciente de matar al padre y ese deseo va a retornar bajo la forma de síntoma, lo cual evidentemente ya le estaba sucediendo, que esto se lo decía como estudiante de psicología con primer año aprobado en 1988, y su respuesta fue mandarme a la madre que me parió, aunque no dijo madre sino "trabajadora sexual", en realidad dijo puta, a lo cual yo le contesté que no iría, primero porque  mi mamá es jubilada y que yo sepa siempre trabajó en la escuela 18, la que queda en la cortada del lado de la vía, y además tampoco iría porque la función materna, que reconforta y cuida, aporta una presencia corporal continua en los primeros años del ser humano pero luego afloja un poco, no se puede recurrir a la vieja cada vez que un tipo con pocas luces como ud., señor de la mesa de al lado,  me lo sugiera, ahí no sé que me contestó porque cuando volví a abrir los ojos me di cuenta que no podía por los tremendos piñones que me comí, uno me lo dio el hijo y el otro el padre, según me contó el mozo, pero no me importó porque advertí que el maestro tenía razón al decir que la agresividad es una  pulsión originaria del ser humano, entonces le pedí más hielo a la enfermera y me puse a pensar que con estos dos trompadones los globos oculares me iban a quedar pal campeonato, como si tuviera unos lentes de sol dibujados en la piel, me siento más o menos como Edipo después de sus padres, todo se relaciona, Freud se las sabe todas.

5 comentarios:

esteban lob dijo...

Hay de todo, Marcelo, porque cuando a nuestras madres vivas o difuntas las califican de esa forma infame, no sabemos si contar hasta 10 o apelar a las trompadas, aunque el adversario sea de mayor capacidad para los golpes. ¡Qué gran dilema!

Ferragus dijo...

La escena está clara, debieron ofrecer disculpas y continuar con su café o lo que fuera. Creo también que los golpes iban dirigidos a Freud.

Unknown dijo...

jajajaja gracias amigos por sus comentarios!

Hada Isol dijo...

Eso pasó por solidario,usted con su sabiduría quiso ayudar a ambos a unirse,y lo consiguió,la discusión de ellos terminó seguramente cuando se pusieron de acuerdo y de manera sincronizada trompearon un ojo y el otro,es más me atrevo a decir que ese incidente los unió tanto que ahora deben andar en otro café charlando de fútbol!

RosaMaría dijo...

Las buenas intenciones se tergiversan, no te entendieron porque ellos se comunican así. Lamento lo de tus ojos. Saludos.