jueves, 30 de septiembre de 2010

Una cita matrimonial




Ellos se amaban. Pero más amaban a Oscar Wilde (él), y a Groucho Marx (ella) Y así iba el matrimonio por la vida conversando con las palabras de sus amados, como por ejemplo aquella noche del 27 de julio de 2.008 que hoy quiero recordar:

En el restaurante del hotel

Ella: He pasado una noche estupenda. Pero no ha sido ésta.

El: Mi amor, cuando me hablas así, me haces pensar que la bigamia es tener una esposa de más. Y la monogamia es lo mismo.

Ella: Estoy totalmente de acuerdo, porque el matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.

El: ¡Cuánto te admiro! Sabes que me gusta

contemplar a los hombres geniales y escuchar a las mujeres hermosas…

Ella: ¿De veras? Yo te admiro también, pero pídeme otro whisky. Bebo para hacer interesantes a las demás personas.

El: Por supuesto. ¡Mozo! Por favor, dos whiskys más; es que, ¿sabe Usted? La mejor manera de librarme de la tentación es caer en ella.

Ella: Ahora está mejor. Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición
, se encuentran con que se han casado…

Mozo: ¿Van a ordenar algo de cenar? Es que según Virginia Woolf (la leo mientras trabajo) uno no puede pensar bien, amar bien, dormir bien, si no ha comido bien. Aquí tienen el menú. Cualquier cosa que necesiten, me llaman. Somos varios mozos en este restaurante y es fácil confundirse, mi nombre es Julio...

Ella: ¡Gracias! Nunca olvido una cara. Pero en su caso, estaré encantada de hacer una excepción...Cambiando de tema
cariño, ¿cómo está Carlos?

El: Me han dicho que le va de maravillas, pero no lo sé a ciencia cierta ni lo quiero saber, porque cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo; en cambio, simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima.

Ella: No puedo decir que no estoy en desacuerdo contigo,pero ¡qué malo eres!

El: Es absurdo dividir a la gente en buena y
mala. La gente es tan sólo encantadora o aburrida.

Mozo: ¿Ya han escogido lo que van a ordenar?

El: Sí, pero es muy variado, ¿quiere anotar? Tal vez no recuerde todo.

Mozo: Descuide. El cerebro es mi segundo órgano en importancia. Eso es de Woody Allen, a quien también leo en la cocina, en una demostración viviente de lo que él dice, que es que el trabajo es una invasión de nuestra pri

vacidad.

EL: No cuente lo que hace en su trabajo mientras no trabaja. Lo único que conseguirá diciendo siempre la verdad es ser siempre descubierto.

Ella: Mozo, nos está resultando Ud. un gran hombre. ¿Es usted casado? Detrás de un gran hombre hay una gran mujer y detrás de ésta su esposa.

Mozo: Sí, señora. Y en mi casa mando yo, p
ero mi mujer toma las decisiones. Permiso, voy a llevar sus pedidos a la cocina.

EL: Cariño, ¿te gustó el espectáculo?

Ella: He disfrutado mucho con esta obra d
e teatro, especialmente en el descanso.


El: No empieces con eso, que en los mejores días del arte no existían los críticos del arte. A mi me gustó.

Ella: Pero mi vida, ¿a quién vas a creer, a mí o a tus propios ojos?

El: A ti, porque el verdadero misterio del mundo es lo visible, no lo invisible…

Ella: ¿Reservaste la habitación?
El: Claro, podemos subir cuando queramos, no hace falta pagar la adición ahora.

Ella: ¿Pagar la cuenta? ¡Qué costumbre tan absurda!



En la habitación

El: querida, ¿no ves algo pequeño al cuarto?

Ella: ¡Yo lo resuelvo! ¿Servicio de habitaciones? ¡Mándenme una habitación más grande!

El: Ven a la cama, mi vida, ¡deseo hacerte al amor!

Ella: ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? No es la política la que crea extraños compañeros de cama, sino el matrimonio. No te preocupes, me preparo y ya estoy contigo…

El: ¡Qué bella eres! Sabes, tengo gustos simples, me satisfago con lo mejor. Y tú eres lo mejor.

Ella: Y tú eres el hombre más bello que he visto en mi vida, lo cual no dice mucho en tu favor.

EL: Es bastante difícil no ser injusto con quien uno ama, ¿verdad?

ELLA: ¡Basta ya de palabras mi cielo! Y seamos felices. Y no olvidemos que la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…

Lo que pasó después, no necesita palabras…

28 comentarios:

Helena dijo...

No existe nada más interesante que la conversación de dos amantes que permanecen callados.
Achile Tournier (1847-1906)

Marcelo dijo...

El problema de la conversación de dos amantes que permanecen callados lo tiene el que quiera describirla desde afuera: es que puede ser muy parecido a no tener nada que decir. En realidad, no. Cuando los amantes ya no tienen más nada que decirse porque están hartos es que miran para cualquier lado menos hacia los ojos del otro.

Poli dijo...

Qué gracioso!! Hasta mechado con Woody Allen, mucha inspiración de tu parte.
A la frase de Tournier yo agregaria "siempre que se encuentren pérdidos, absortos, en la mirada del otro...", en ese caso hay muchisimo que decir!

Nat dijo...

Me encanta Groucho. Más vale parecer idiota y estar callado que abrir la boca y parecer gilipollas. Impresionante la música que suena no sé por qué a esos maniáticos blogueros no les gustan los blogs con música... pues ya acabaron los premios, el año que viene más y mejor... un abrazo

Nat dijo...

pues aquí sigo escuchando la música y se me están poniendo los pelos de punta joeeeerrrrrr beautiful girls no lo conocía gracias...

Cristina dijo...

Mi ex marido y yo teníamos el secreto para un matrimonio feliz: dos veces a la semana íbamos a un restaurante y disfrutábamos de un buen vino y una rica comida. El iba los martes y yo, los viernes.
Pero una vez fuimos juntos, y él me dijo: - Mirá, la rubia despampanante me está sonriendo.
- No te preocupes, le dije. La primera vez que te vi, yo también me moría de la risa.
Igual la fórmula resultó sólo por un tiempo. El matrimonio es la causa número uno de divorcio.
Estadísticamente, el 100 por ciento de los divorcios comienza con un matrimonio.
Y además, él nunca soportó que yo amara mucho más a Verdaguer.

Wikichica dijo...

¡Usted sí que tiene criterio de oportunidad!
Lanzar la ORTOPEDIA justo en primavera, cuando en estas tierras el orto tiene declinación negativa!
Por la foto que ilustra el anuncio, imagino que aparecerán en ella figuras estelares.
Pero ojo con las estrellas circumpolares : esas no tienen orto ni ocaso.

SIL dijo...

Cualquier mujer inteligente que lea el contrato matrimonial y siga adelante, merece todas las consecuencias. –
Isadora Duncan.

Ay! Isadora ! cuánta verdad hay en ese aforismo...

Felicitaciones, Marce, el diálogo no tiene desperdicio, a punto tal que debió ser leído por esta mortal DOS veces, pa´sacarle más jugo, vio...

Beso, Poeta Imperfecto.

SIL

Mariela Torres dijo...

Me gustan los dos escritores, mucho, y actualmente, más Groucho, así que estoy con la señora.

Saludos.

miralunas dijo...

chapó, Suarez!
lo que me ha gustado realmente de esta habilidosa trama, es que haya puesto en él esa versátil ironía de Wilde y en ella el ductil sarcasmo de Marx. mi aplauso. a cualquiera lo hubiera tentado hacerlo al revés.

TORO SALVAJE dijo...

Me ha gustado.
Genio y esfuerzo han valido la pena.
Bravo.

Saludos.

LA MUJER INVISIBLE dijo...

Estas seguro de que eran matrimonio?? por mi experiencia se que sólo derrochamos ingenio con el "otro" o la "otra" , pero en muy escasas ocasiones con el "propio" o la "propia"..

Me alegra que estes de vuelta..., ya sabes que por aquí se te echa de menos...MUCHO.

UN BESO.

El Divan Digital dijo...

Buenos días,

gracias por despertarnos una sonrisa. Me encantó el tema que suena...

Saludos del Diván.

ANABEL dijo...

Bueno, al menos resultaron bastante compatible, no quiero imaginar que habría sucedido si uno de ellos hubiera sido forofo de Kafka.
Un abrazo

Alelí dijo...

un encanto leer este escrito para empezar el día!

gracias!

reina dijo...

Pero qué ingenioso... me gustó mucho... lo no me gustaría es estar en medio de esas conversaciones tan irónicas.....

Luis dijo...

Hola Marcelo:
Interesante diálogo!
Feliz fin de semana,
Luis

Andaya dijo...

jajajaja absolutamente genial!!
¿me das permiso para enlazar esta entrada en el facebook?
P.D
Cristina, tu comentario no tiene desperdicio, buenísimo de verdad.

madreñes y tacones dijo...

Los matrimonios que duran y duran, son los que conservan y cultivan la buena conversación. Pero eso está muy alejado de las conversaciones mundanas ...

la novia de jack

Cecy dijo...

Ya va como la segunda vez que lo leo, (la segunda no la entendí) je.
Claro que yo nunca he entrado en esa Institución, la toco de oído, no puedo decir que sea ni buena ni mala, pero por lo que me cuentan es de cansancio o un lapsus de distraimiento que se llega. Por las dudas no voy a intentar.
Aunque una cena con un mozo tan….mozo no es para dejarla pasar por alto, el tipo promete…interrumpir.
Me encanto.

Besos Marcelo!

esteban lob dijo...

"La felicidad hecha de pequeñas cosas"...

Todo perfecto, mientras la pequeña cosa no sea una protuberancia del cuerpo masculino, susceptible de agrandarse, pero cuando ello no sucede se acaba de inmediato la seducción e inclusive el supuesto amor.

Marcela dijo...

Perfecto este diálogo!
Los amo a los dos, y a Virginia...
Genial.
Un beso.

Malena dijo...

Solo los que alguna vez hemos caído en las garras de esa institución sabemos que se necesita mucho sarcasmo, ironía y dosis extra de buen humor para salir psicológicamente ilesos, y no siempre lo logramos, sobre todo cuando vemos como los abogados se llevan una buena tajada de nuestra pequeña felicidad :S

Malena dijo...

Perdón ... la muchacha de ortopedia se me parece, no?

María Eugenia dijo...

No he leído los comentarios, pero me parece genial eso que dices de que el amor algunos lo confunden con la gastritis, igual que al infarto, agreraria yo (a mi marido ya le dio uno, aunque él insistía en que era gastritias), me quedo con la duda de que cuando me pidió matrimonio hace casi 30 años tal vez se debió a un ataque de gastrtitis no bien identificado. En fin. ¡Salud!

Ana dijo...

Me hace reir la ironía, el sarcasmo, el humor inteligente de tus personajes. También comprendo que la indiferencia puede surgir de una necesidad de protección y no ser siempre la culpable de todo.
Esta vez no buscabas la risa o, quizás, buscabas la risa que ahuyenta males. Una forma inteligente de ir por este mundo.

Epístola Gutierrez dijo...

Ja ja ja ja, excelente!! Muy bien armada la escena y el modo de encadenar las citas en el diálogo.
Un beso.

ana maría parente dijo...

NO ES CIERTO.....!!!!!
TODOS LOS PAISES ESTAN EN QUIEBRA Y LAS POBRES MUJERES AUN SIGUEN AMANDO.