miércoles, 6 de junio de 2012

Hola y adiós

Por la feria de las tinieblas
De la biblioteca
Se dejó ver el hombre ilustrado
La temperatura era alta
Pero no podría decirse
Que inflamaba el papel de los libros
Sin embargo
El hombre ilustrado
Buscó en un libro quemándose
Su remedio para melancólicos
Cargó unas manzanas doradas
En su Copa de Oro
Y partió
¿a  Marte o al Sol?
Los fantasmas de lo nuevo
Incansables
Se agitaron
En la eterna página
De su espalda





(Dedicado al autor de seis libros que justifican una biblioteca)

8 comentarios:

Duquesa de Katmandu dijo...

Poema más que merecido.
Los oriundos de Marte lo sabemos bien.

beso y gracias por pasar por Nepal

gianna dijo...

el primer libro que llegó a mis manos fue Remedios para meláncolicos. Era chica y tenía las crisis que se tienen en esa etapa de la vida. Y me acompañó tanto...
Crónicas Marcianas y el Hombre Ilustrado, muy buenas, eran libros que se te abrían o desarmaban con el uso, que ahora no sé por donde andan,,,
Saludo velezano

MAGAH dijo...

La contradicción de esos bomberos quemando libros, lanzando llamas por las mangueras...tal vez por ser tan terriblemente atrevido llegó al sol o a Marte antes que su alma.

No hay otro lugar para ella.

h.j. dijo...

"Quería, por encima de todo, como en el antiguo juego, empujar a un malvavisco hacia la hoguera, en tanto que los libros, semejantes a palomas aleteantes, morían en el porche y el jardín de la casa; en tanto que los libros se elevaban convertidos en torbellinos incandescentes y eran aventados por un aire que el incendio ennegrecía." F451

SIL dijo...

Yo no creo que en la Muerte de los autores que justifican una biblioteca.

Ellos burlan a la Muerte.


Un beso, Marce.


SIL

SIL dijo...

Borre un ¨que¨, que me ha sobrado.

=)

Reina dijo...

Genial homenaje.... debió haber sido allá por Octubre....... ;)

ELIzabeth dijo...

Cuando leo bellezas como esta, entiendo por qué sigo intentando escribir. Marcelo tu pluma es músculo del alma.