miércoles, 17 de octubre de 2012

Las flores del jardinero triste



Como no podía ser de otra manera, al jardinero triste las flores le salían tristes. Y eso que las llenaba de cuidado y cariño. Pero inevitablemente las plantas le florecían tristes. Tristes los malvones, tristes la hortensias. Tristes las calas, e incluso tristes las alegrías del hogar, que más bien se parecían a la alegría de un hogar deshecho, con padres discutiendo y tías dándose palos.
Había dos flores que brillaban excepcionalmente luego de pasar por las manos del jardinero triste: los lirios y los crisantemos. Radiantes, clamaban otro destino que el de acompañantes del dolor. Ellos querían ser regalados a una casa nueva, a una madre, a una novia. En eso pensaba el jardinero cuando vio a la chica detrás de la verja, sorprendida por sus tristes margaritas, y no lo pensó dos veces: con manos mágicas organizó el mejor ramo de flores alegres que su dicha le permitió (recordemos que el jardinero era un hombre triste casi a tiempo completo) y con una sonrisa a flor de labios, se lo regaló. Alegre la chica, alegres los crisantemos, alegres los lirios. Y alegre el jardinero triste, para alegría de todas las flores de su jardín. Incluso, la de sus rosas altaneras.

10 comentarios:

Jo dijo...

ramos llenos de oximorón puro. A veces els imple olor de una flor te alegra el alma... curiosamente me sent;i alegremente triste de un momento a otro leyendo....

aina rotger dijo...

Las flores!, menudo carácter tienen.

Difícilmente será un jardinero feliz si es un hombre triste. Aunque, a veces, las flores hacen milagros y te sacan (sobre todo cuando te las regalan) una sonrisa e influyen en tu estado de ánimo, como éste influye en ellas.

SIL dijo...

La sonrisa de una mujer, puede paliar la tristeza de cualquier jardín /ero =)



El texto es impecable, Marcelo.


Un beso.


SIL

Hada Isol ♥ dijo...

Como cambia el ánimo cuando hay un quien para un que,el jardinero cuidaba flores que no tenían a donde llegar ni a quien alegrar,tan solo una sonrisa,una secreta esperanza y todo un jardín está feliz! Me eencantó!

Lao dijo...

las flores toman el color de nuestros sentimientos. Muy lindo y profundo. ¡Ha sido un gusto!

Reina dijo...

Iba a decir lo mismo que Sil... así que sólo digo que lo comparto... ;)

miralunas dijo...

ay, Cronista, a veces me parece que usté sabía que aquello no era un sombrero, antes que el mismo Saint Exupery lo explicara.
besos

Mari Carmen Polo dijo...

Cuánto me alegro de volver a leerte, Marcelo. Y qué belleza de entrada esta que nos dejas, tu jardinero triste que, espero, a partir del encuentro con la bella damita dejara de estarlo.

Un abrazo y buen fin de semana.

Anónimo dijo...

Texto muito bom!
A partir das pequenas ações se conquista a felicidade.
Ainda existem pessoas esperando receber essas flores.

Um beijo

1 Ensino Médio , do Colégio Montreal, Indaiatuba/ SP / Brasil

Marcelo dijo...

Me acaban de enviar unas hermosas flores en forma de comentario, queridos alumnos del Colegio Montreal. Muchas gracias!