sábado, 24 de noviembre de 2012

Sólo whisky




Entraron dos tipos al bar de Sandy, uno igualito a Jarvis Cocker y el otro con algo de italiano. Bigote fino, pelo ensortijado, le faltaban los zapatos blancos y el cigarrillo con boquilla. Querían cenar y bueno, Sandy a veces tiene langostinos y otras, sólo whisky. Esa noche tocaba sólo whisky, nada para comer, nada para hacer, ni chicas ni clientes. Jarvis Cocker se insolentó con Sandy y le embocó un cachetazo. El falso italiano se rió y dijo de largarse. Pero el de anteojos tenía ganas de pasar por el baño y allá fueron los dos. Una pena. Un error. Jarvis debió aguantarse y hacer sus cosas en otra parte. Es que la luz del baño se apagó, o la apagaron. El italiano terminó con la cabeza adentro del agujero infecto, y Jarvis Cocker con las gafas estrelladas y suplicando. Salieron ambos a patadas del baño, a patadas del bar, a patadas del barrio. Jarvis lloraba y al italiano el pelo se le perjudicó irremediablemente.

Sandy no tuvo opción. Sirvió un whisky y fue a buscar algo a su heladera personal. Al Zurdo con hambre mejor no contrariarlo.





A  Miralunas, amiga del Zurdo, de Sandy y mía

12 comentarios:

Jo dijo...

contrastes contrastes entre las magias parciales y buscando llenar el buche

aunque sea solo whisky da felicidad
vaya par de exigentes

ana dijo...

Que buen relato

SIL dijo...

Hay cierto tipo de hambres, Poeta Imperfecto, que sólo el whisky puede saciar.


Le mando un beso.



SIL

miralunas dijo...

escuche, la vida me embalurdó y casi me pierdo este lujo!
gracias por el dedique y le dejo un abrazo.

si pasa por ahí, liga sopa de arroz y buñuelitos de acelga!

Fernando Terreno dijo...

Me gustó eso de que el pelo se le "perjudicó irremediablemente".
Y no pude menos que acordarme de Los asesinos de Hemingway...
En adelante trataré de evitar pedir comida en cafeterías y bares... a lo más un sanguchito.
Un abrazo.

esteban lob dijo...

Un zurdo con hambre es un peligro cierto.

Un no zurdo con hambre...también.

Marcelo dijo...

Jo: la mayoría de las personas que van a cierto tipo de bar, lo hacen buscando ciertas magias parciales. Como las que hay en el apartamento.

Marcelo dijo...

Gracias ana

Marcelo dijo...

Totalmente de acuerdo, Sil. Son hambres, no sedes.
Un beso

Marcelo dijo...

Pero no te lo perdiste Miralunas! Ud. se lo merece. Y ya pasé. Un beso.

Marcelo dijo...

Qué cuentazo de Hem, Fernando! Lo tiene todo y por sobre todas las cosas, angustia. Muchas gracias por recordarlo en este contexto!
Un abrazo

Marcelo dijo...

Es verdad Esteban. Un tipo con hambre siempre es peligroso!