miércoles, 1 de octubre de 2014

Vals



Cuando escucho este vals no pienso en Amélie
Tampoco en Camus
O en Montmartre
Lugares y personas que no conoceré
Cuando escucho este vals pienso en un flaco desgarbado
Mirando libros en los bouquinistes
Que pronuncia las erres como egues
Mientras fuma




12 comentarios:

Cami Love dijo...

Pienso que debería no fumar tu desgarbado hombre, tal vez pueda estar con un libro de esos que tanto mira. :) Besos.

Cami Love dijo...

Pienso que debería no fumar tu desgarbado hombre, tal vez pueda estar con un libro de esos que tanto mira. :) Besos.

SUREANDO dijo...

Discrepo, las personas, las conocés y los lugares están por verse... de la Espagne a la France...un paso. Nada mejor que Paris pour le amour.

PD: practica las egues.

Marcelo dijo...

Ahí va de espaldas Cami...lo convenceremos?

Marcelo dijo...

Viva tu discrepancia Beatriz! Así sea!

Ferragus dijo...

Existen personajes que solemos asociar con sonidos, aromas, imágenes; cosas de singular valor. Quizá para tenerlos un poco más cerca, o para nunca olvidar. Que diantres, hasta ese cigagüillo le queda bien.

Jo dijo...

Yo siempre pienso en nubes, nimbos y cirros...

al final eso son la humareda de un cigarrillo


;P

SIL dijo...

Yo pienso en Carol, en la que tuvo el privilegio de monopolizar su corazón y en ese mármol bajo fuego que comparten en la eternidad.

Abrazo, mi estimadísimo Magcelo.

Pamela dijo...

Tu decisión de no conocer París me parece extrema: sé que allí te sentirías muy a gusto, no dejes de considerarlo. Abrazo

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Interesante asociación ideas. Interesante y muy literaria.
He leído que pronunciaba en forma muy especial, la palabra "demiurgo".

Indigo Horizonte dijo...

Pues yo sí pienso en París... porque está en mí. Abrazos y gracias por tu visita.

esteban lob dijo...

Eso de las egues me recuerda mi infancia, con risas de los condiscípulos escolares.
Hasta que sobre la base de rrrrrrrrrrrrrrrrrrrruuuus constantes logré disimularlos...hasta ahora.
Desconozco hasta cuando.

Defiendo el sagrado derecho de quienes padecen del mal de la egue a ejercer su derecho a vivirlas en plenitud.