sábado, 20 de septiembre de 2014

Duffy


Un miércoles que empieza a las 7 y termina a las 23 tiene pinta de ser un día de…miércoles. Mucho trabajo, de un lado al otro, discusiones, el teléfono que no para de sonar, el celular tampoco, los mails. Preocupaciones, más trabajo, más discusiones, un problema que parecía terminado resulta que no, que sigue ahí cuando estaba seguro que ya era historia.
Una cena con amigos empieza a cambiar la mano y lo estrellado se vuelve un poco estrella. En el taxi de vuelta a casa, Duffy canta una canción triste. Sólo pienso en llegar, tomarme algo como veo en las películas norteamericanas -la famosa copa- y dormir, que mañana será igual.
Me fijo qué hay. En la heladera solamente tengo agua mineral sabor pomelo rosado. Una auténtica mierda, Bogart no se tomaría una copa de agua mineral sabor pomelo rosado antes de dormir. Pero para whisky (lo otro que tengo) tampoco da. Se me parte la cabeza y si me imagino tomándome un whisky no veo a Bogart sino a una especie de veterano que extraña los setenta, sólo me falta la robe de chambre y poner a Django mientras revuelvo el vaso ancho con un dedo y el hielo hace ruidito.
Duffy es cool pero mi miércoles no, me tomaría una aspirina. Pero no tengo.
Lo que me gustaría es un Martini. ¡Eso! Revuelto, batido o como sea. Un Martini. No hay.


¡Qué rico está el pomelo! Aunque demasiado rosada el agua, para mí que le metieron químico seguro.

8 comentarios:

Jo dijo...

es curiosa la sintonía a veces con las personas... o con los días.
mi semana no fue cool... ni siquiera tan cool como duffy aunque suene tan triste y siempre que no me siento cool justo escucho esa canción y hasta en el blog hemos coincidido hoy.

me falta Bogart o un whisky ... duffy es tan esencial para mis dias asi que terminará contagiandome a querer ser tantito cool aunque rubia no sea.

esteban lob dijo...

Ya no hay producto alimenticio sin químico.De tantas visiones rosadas o similares, terminamos por claudicar.
El cuerpo se acostumbra y, al final, no sabremos si los colorantes nos quitaron días, meses o años de vida.
En una de esas nos agregaron horas. ¡Viva el pomelo, aunque rosado!

Cami Love dijo...

Pomelo Pink?
Ayer me quede sola en casa y medio senti ganas de tomar algo pero después pienso que es el comienzo de la vejez y prefiero no tomar. Jejeje
Siento que describiste mi viernes.

Soledad Enelpiano dijo...

Si, la verdad que parece ajetreado. No se que es agua rosa, como no sea agua de rosas. En fin que pensaba tomarme un Martini seco, pero visto ó mejor dicho.leído lo leído con un vaso de agua me sobra.

Lo cierto es que me ha encantado leerte ( no hay un día igual al otro, mañana será mejor)

Mari Carmen Polo dijo...

Días ajetreados, unos calcados a otros y la desazón de que se nos va todo sin darnos cuenta. Y como el alcohol no me gusta, mejor agua, que cuesta algo menos y me dejará, seguro, mejor cuerpo. Un placer leerte, Marcelo. No estoy en casa sino en el sur del país, al lado del mar, visitando a los papás. Un abrazo y hasta pronto.

Ferragus dijo...

Agua con sabor... no sé, igual es raro ¿cierto?. Bogart nos hubiese abofeteado, sin duda.
Hay días que dan ganas que terminen de una buena vez. Lo mejor es meterse a la cama lo antes posible y sin demora. Sí, ya sé que Bogart no haría semejante cosa; se vería ridículo en una escena a media luz diciendo "déjenme solo, tuve un día de mierda"
Un saludo, Marcelo.

Susana Peiro dijo...

Vaya… ¡hoy también es miércoles! Le deseamos entonces una jornada más amable, menos Duffy y más U2 y por sobre todas las cosas del mundo, le rogamos que equipe su bar, Marcelo! Agua mineral-pomelo rosado es ¿cómo explicarle? ¡Capitulación ante un día de miércoles!
Sea valiente, póngase los patines, marche al supermercado y regrese con fernet (Branca) y coca (Cola) receta cordobesa infalible para la sonrisa, otra que Martini!
Un abrazo.

El Demiurgo de Hurlingham dijo...

Que manera deprimente de terminar un día deprimente. Lo del pomelo arruina toda esperanzas de darle un toque literario o cinematográfico a lo deprimente.