miércoles, 29 de julio de 2015

Liniers


Estar en casa de mamá. Acostarme en la que fue mi cama hace tanto tiempo. Mirar mi cuarto y tratar de pensar como aquel chico de quince años. Mamá mira la TV en su habitación, hace zapping. No la veo, sólo oigo la tele. Se detiene en un canal, escucho la música de la Pantera Rosa. Ahora sí, estoy en 1.980. Qué bueno es no tener que ir al colegio mañana, donde fui tan feliz.

3 comentarios:

esteban lob dijo...

Y pensar que cuando estuvimos en el colegio, lo único que queríamos era que llegara luego el futuro sin él.¡Somos inexplicables, Marcelo!

palomamzs dijo...

Pues doble felicidad.

h.j.s. dijo...

Me encantó esa escena :)
abrazo