sábado, 30 de mayo de 2009

Un artero golpe bajo

No, estimado lector. No lo volveré a aburrir con otra de boxeo. Se trata de un sabotaje del que fui víctima ahora mismo y que debo denunciar. Es que Juan Duque amablemente me invitó a conversar con él en su “Luz de Gas Radioblog”, y lo pasé muy bien. Pero acabo de recibir un comunicado de un grupúsculo que se autodenomina “Ejército por la Salvación de las Ideas Mayores” informándome que bloquearon nuestra charla y la reemplazaron por otra, que fue la que finalmente escucharon millones de radio escuchas del mundo entero. Por ello no me queda más remedio que echar mano a la copia de seguridad que siempre –por razones legales- impongo como requisito en los innumerables reportajes que hice en 70 años de carrera. De manera tal que los que lo han escuchado o quieran hacerlo más tarde en el blog del amigo Juan, deben saber que no soy yo quien allí habla. Y como un servicio a la comunidad les doy a continuación la desgrabación del auténtico reportaje por el cual Juan será premiado con el Pullitzer, sin ninguna duda. A modo de aclaración, sepan que donde dice “J” es que habla Juan, y donde dice “M” es que hablo yo.

J: (Ya se los dije que es Juan!!) Buenas tardes Marcelo!
M: mnndbsgrrsds???
J: Marcelo?
M: qué hora es?
J: las cinco de la tarde!
M: Están grabando otra poesía de García Lorca con Susana para toda América?
J: Marcelo, has estado bebiendo otra vez?
M: No Juan, es el cambio de horario, disculpa.
J: Quería felicitarte por el éxito de tu novela “El amor en los tiempos de la conjuntivitis virósica” aquí en España ha vendido 32.000.000 de ejemplares…
M: gracias Juan, fue solo una noche de inspiración, no pude detenerme hasta que terminé las 1.234 páginas.
J: También es un éxito la película que escribiste, dirigiste, actuaste, produjiste y distribuiste, llamada “Un equipo perfecto” y tiene 20 nominaciones al Oscar.
M: debo decirte que estoy un poco preocupado con ese trabajo.
J: ¿por qué?
M: porque la música es de Gustavo Santaolalla y no me conformó para nada, me temo que me traeré solamente 19 estatuillas…
J: Es cierto que también estuviste entrenando a Messi para que perfeccionara su cabezazo?
M: Es verdad, se lo dije a Guardiola. Dame el pibe dos días y te aseguro que vuelve con la cabeza puesta. Y así le fue al Barcelona en la Champion.
J: Y también tienes tiempo para obras de beneficencia, meditar en el Tibet y practicar esquí acuático en la Isla de Pascua.
M: Juan, no practico esquí en la isla precisamente, sino en los mares que la rodean. Y mientras esquío voy releyendo la Divina Comedia, porque estoy preparando un ensayo revolucionario intitulado “El Dante es un autor kafkiano, no dantesco” Gallimard ya me adelantó 5.000.000 de euros por ella.
J: Eres increíble Marcelo. Solamente me queda pedirte si nos puedes enviar una foto tuya para que mis oyentes te conozcan.
M: Allí va Juan. Un abrazo y hasta cualquier momento. Estoy despegando con mi avioneta ahora mismo.
J: Gracias Marcelo! Eres un máquina!







Amigos, ya saben la verdad....No se dejen engañar!

jueves, 28 de mayo de 2009

Golpe de K.O.

En la pelea con la vida él va perdiendo por puntos. Pero aún tiene una esperanza, porque el combate no termina hasta que se termina. No vaya a ser que la vida se confíe y baje apenas la guardia; él podría embocarle un cross fulminante en el mentón y ganar por nocaut.




"Toro salvaje" de Martin Scorsese (1.980)

Refugios

Unos se refugian en la religión
(o en otras formas de literatura)
Otros, en una botella de whisky
(dicen que te entiende…)
También hay quien se refugia en el amor,
verdadero o falso;
en el trabajo o en otras formas de droga
en casas
en autos.

¡Tené cuidado! están disparando en la calle
Hay que buscar refugio ya
O tendrás en la frente una cruz
pequeña como un orificio
Entonces game over.
Refugiate y cerrá los ojos
la boca
los oídos
No pienses en nada
no mires si los otros pudieron refugiarse
¡no abras tu puerta!
Son tiempos difíciles
Ya pasarán
(dicen)

lunes, 25 de mayo de 2009

Mi fe

Quien te dice si soñar
A lo mejor
no es tan difícil
¡y hace bien!
Porque seguro
es necesario
Como el pan
Como tu luz
Como mi fe.
Aunque trabajes en un banco
Soñate un mundo entero
de gente que se ríe
y que se besa por las calles
Estoy seguro que mañana
Será distinto.

viernes, 22 de mayo de 2009

El recuerdo de Carriego


Esto leía Menárdez en la última mesa del bodegón de la calle Serrano:

“Que un individuo quiera despertar en otro individuo recuerdos que no pertenecieron más que a un tercero, es una paradoja evidente. Ejecutar con despreocupación esa paradoja, es la inocente voluntad de toda biografía. Creo también que el haberlo conocido a Carriego no rectifica en este caso particular la dificultad del propósito. Poseo recuerdos de Carriego: recuerdos de recuerdos de otros recuerdos, cuyas mínimas desviaciones originales habrán oscuramente crecido, en cada nuevo ensayo. Conservan, lo sé, el idiosincrásico sabor que llamo Carriego y que nos permite identificar un rostro en una muchedumbre…”
“Sus días eran un solo día. Hasta su muerte vivió en el 84 de Honduras, hoy 3.784. Era infaltable los domingos en casa nuestra, de vuelta del hipódromo…”
"Un día entre los del año 1.904, en una casa que persiste en la calle Honduras, Evaristo Carriego leía con pesar y con avidez un libro de la gesta de Charles de Baatz, señor de Artagnan. Con avidez, porque Dumas le ofrecía lo que a otros ofrecen Shakespeare o Balzac o Walt Whitman, el sabor de la plenitud de la vida; con pesar porque era joven orgulloso, tímido y pobre, y se creía desterrado de la vida”

La vindicación que su querido Borges hacía de Evaristo Carriego lo decidió. Apuró su vino y se encaminó hacia la vieja casa de la calle Honduras. Pensó que a casi cien años de la muerte de Carriego alguien debía verificar si aún se encontraba el mismo espíritu del barrio que tanto amó, o al menos su recuerdo. Dejó la modernidad del Palermo actual y por eso desconocido, y se adentró por Honduras en el tranquilo barrio de casas bajas:

“Carriego creía tener una obligación con su barrio pobre: obligación que el estilo bellaco de la fecha traducía en rencor, pero que él sentiría como una fuerza. Ser pobre implica una más inmediata posesión de la realidad, un atropellar el primer gusto áspero de las cosas: conocimiento que parece faltar a los ricos, como si todo les llegara filtrado. Tan adeudado se creyó Evaristo Carriego a su ambiente, que en dos distintas ocasiones de su obra se disculpa de escribirle versos a una mujer, como si la consideración del pobrerío amargo de la vecindad fuera el único empleo lícito de su destino”

Golpeó la puerta y un joven poeta lo recibió. Le contó que la centenaria casa estaba por ser refaccionada. Junto a él un silencioso empleado recortaba unas láminas, y más atrás una mujer examinaba las primeras ediciones de la antigua biblioteca. Menárdez no pudo evitar observarla mientras preguntaba y el bibliotecario respondía que eran pocos los que visitaban la casa del poeta.

- Serán pocos pero con mucho interés, como la hermosa dama que acabo de ver por allí. El cuidado con que leía una primera edición del “Evaristo Carriego” de Borges, de 1.930, me emocionó. Su amor por los libros es evidente… dijo Menárdez.
- ¿Qué mujer? Ud. es la primera persona que nos visita esta tarde…

“No se le conocieron hechos de amor. Sus hermanos tienen el recuerdo de una mujer…que solía esperar en la vereda y que mandaba cualquier chico a buscarlo. Lo embromaban: nunca le sonsacaron su nombre”

Comprendió Menárdez que la mujer que vio podía ser –como pensaba Borges- el intento de alguien que quería despertarle recuerdos de un tercero, incluso un recuerdo de Carriego; y que seguramente la hermosa mujer no fuera más que eso. Pero por las dudas, cuando salió, se quedó tomando un café muy cerca de la casa del poeta, a esperarla.
Los textos encomillados pertenecen a "Evaristo Carriego" de Jorge Luis Borges

miércoles, 20 de mayo de 2009

Asa Yoelson

¿Se puede nacer en Lituania (o Rusia), ser hijo de un rabino que se lleva a la familia a la Nueva York de fines de siglo XIX; desde niño trabajar como actor, incluso en circos, y luego ser un éxito mundial cantando con la cara pintada de negro? Se puede. Se puede también ser guionista y director de cine, además del protagonista de la primer película sonora de la historia... Y ahora pedirle a un buen actor que cante y que baile parece una locura.

martes, 19 de mayo de 2009

El espejo roto


Cuando oí el estrépito del espejo desplomándose en el suelo, lo primero que pensé fue en mi proverbial torpeza y luego, por supuesto, en los siete años de mala suerte. Lo que nunca imaginé es que detrás del espejo pudiera haber un túnel, y que en la siguiente ocasión que tuviera para reflexionar –es el momento en que esto escribo- me encontrara al final del corredor, viendo como una persona que parezco ser yo pero más vieja, escribe una carta a la luz de una vela, con la esperanza de que alguien lo saque de allí.
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