viernes, 7 de junio de 2013

El asesino era el intérprete


No me acuerdo si las cosas sucedieron exactamente así, pero Borges dijo que los hechos continúan existiendo en el recuerdo y no se mantienen vivos de otra manera  que tal como los recordamos (1)  De modo que paso a contarlas.
El chino del súper había recibido amenazas porque no quería seguir pagando el impuesto a los compatriotas mafiosos que lo "protegían"; eso le dijo a la policía con sus pocas palabras en español.
Cuando fue citado a declarar en la fiscalía, un intérprete lo estaba esperando. Ambos cambiaron unas palabras en mandarín y al rato el traductor empezó a dictarle la declaración a la audiencista: que el dicente no recordaba nada, que retiraba la denuncia.
La policía pasó de nuevo por el negocio a preguntarle qué había pasado, por qué se desdijo. El hombre explicó que el traductor, antes que nada, le advirtió que tenía un mensaje de unos paisanos que conocía bien: si intentaba revelar sus nombres, tenía órdenes de  matarlo allí mismo.

Desconozco si en la cultura china están previstos los mayordomos, y mucho menos si los hay criminales. De cualquier modo, en este caso, el asesino era el intérprete.



(1)  No recuerdo en qué cuento Borges lo dijo. En realidad no estoy seguro de que haya dicho algo semejante, pero conté lo que creo que dijo. Entonces, lo dijo.

5 comentarios:

SIL dijo...

Quizás en la cultura china haya mayordomos criminales, pero incluirlos en este relato hubiera sido evitar un pecado original.



Le mando un beso, Marcelo.


SIL

Jo dijo...

en la cultura china solo hay choferes.... no?


me estoy confundiendo de autor y creo que esty citando pelis...


:)

TORO SALVAJE dijo...

Pensé que el intérprete traducía lo que le daba la gana, también al servicio de la mafia.

Aquí los chinos saben latín.

Saludos.

esteban lob dijo...

Con ese tipo de intérpretes...más vale aprender idiomas.

Fernando Terreno dijo...

¿Así que no recuerda el nombre del cuento?
Usted mismo, Marcelo, está perdiendo bajo la trágica erosión de los años, el recuerdo de mis cuentos.
P. Menárdez