viernes, 4 de octubre de 2013

Escritos sobre escritos/ Lecturas sobre lecturas



Leía de Néstor Sánchez: “se fueron todos al amanecer y me quedé apoyado de espaldas contra la puerta viendo girar las paredes, venirse encima los muebles. Trastabillé hasta la ventana –la manía de llegar a la ventana-, logré asomarme casi medio cuerpo afuera olvidado del miedo y vomité sin interrupción hasta la primera claridad de las terrazas, feliz del estremecimiento final, de poder hacerlo a cuenta de un día largarme a reír, haber elegido quedarme solo en esa pieza como el mismo Alain Gerbault, para que venga Blanca Luz y me ame”…..”de golpe me escucho pidiéndole "Madame Ivonne" a Ismael que nunca lo supo y rasca un Discépolo irreconocible, voy hasta los libros con la repentina necesidad de encontrar “Escrito sobre una mesa de Montparnasse”

Sánchez lee a González Tuñón, que dice:

Una tarde por el ancho rumor de Montparnasse
por ese aire de provincia tan confianzudo y claro
–cada ventana paga su pedazo de sol con una canción,
anduve bebiendo el buen vino rojo y alegre como una canción,
rojo y alegre como una revolución.

Y entonces, pensé: ¿qué haré ahora de mi vida?
Tengo dos amigos, un saxofonista y un vendedor de globos.



Algunas mujeres me han detenido en Montmartre
pero me piden cigarrillos y cien francos
y yo solo puedo darles ágiles besos casi inéditos
y hablarles de mi país sin que ellas me comprendan
y decirles que Blanca Luz está en Méjico
sin que ellas me pregunten quién es Blanca Luz.



Yo quisiera explotar una bomba, derrocar un gobierno,
hacer una revolución con mis manos amigas del
cristal, de la luz, de la caricia
–destruir todas las tiendas de los burgueses
y todas la academias del mundo–
y hacerme un cinturón bravío de rutas
inverosímiles como Alain Gerbault
para que venga Blanca Luz y me ame.


Gerbault sigue su ruta inverosímil y llega a la finca, al estudio que mira al parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, Cortázar lee a su amigo Sánchez, que lee a Tuñón, que acaso me lee. Pero Julio deja de leernos a los tres, busca esa novela que lo tiene embelesado. Ya llegan la mujer y su amante, el crimen está urdido. Lee Cortázar su novela y no sabe, no puede saber, que detrás de su sillón de terciopelo verde, el asesino, puñal en mano, busca la sangre del hombre leyendo una novela. Yo en tanto leo, y me dejo leer, porque al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías. Trastabillo hasta la ventana de mi pieza, mientras espero a Blanca Luz. Pero sé que no vendrá.



(Sobre “Nosotros dos” de Néstor Sánchez,; “Continuidad de los parques” de Julio Cortázar, “Escrito sobre una mesa de Montparnasse” de Raúl González Tuñón y “La trama” de Jorge Luis Borges)

11 comentarios:

Marcelo dijo...

Unas pocas personas -sobran los dedos de una mano- me han hecho notar que hace un tiempo que aquí no se actualiza. Vaya para ellas mi agradecimiento por la sutil reconvención. Perplejo quedo de saber que hay algunas almas -sobran los dedos de una mano- que aún esperan ver el truco una vez más. Ese truco que conocen de memoria.

SIL dijo...

También hay almas, que por vaya a saber que deshilada timidez, no se lo hacen notar, pero lo notan.




Como ya le dije en la otra pista, Ud ha logrado una prodigiosa mixtura literaria aquí.



Le mando un beso.



SIL

Ferragus dijo...

De antemano ofrezco disculpa por las siguientes líneas:

Estimados SIL Y Marcelo:
No siento bueno florear y florearse en desmedro de los otros, atribuible a sus silencios.

¿Qué fue lo anterior? Un exceso de confianza prodigado por una genuina amistad.

Marcelo dijo...

Se lo agradezco Sil, y lo que ud. piensa me llega aunque no me o diga, al menos en estos gustos por escribir.
Un abrazo

Marcelo dijo...

Las genialidades no se disculpan, Ferragus. Se disfrutan o se padecen. Esta genialidad suya que estoy respondiendo, yo la disfruto.
Un abrazo!

BLAS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Fernando Terreno dijo...

En una tarde de clásico, esta lectura me trajo una imagen futbolística: "Qué lindas paredes tiran esos muchachos."
Ahora, de curioso nomás, Blanca Luz, ¿es la uruguaya, la compañera de Siqueiros?

Marcelo dijo...

Así es, Blas. Hay quien no comparte este método de lectura. Ya te transcribiré lo que opina Virgina Woolf al respecto! Te interesan los escritos sobre escritos?

Marcelo dijo...

Así es, Fernando! Te transcribo algo:

En 1933 Blanca Luz, en Buenos Aires, colabora con la mítica revista dirigida por Raúl González Tuñón. Aquella Contra que se enfrentaba a "todas las tendencias, todas las escuelas, todas las opiniones", y que en sus páginas va anunciando la existencia de una Izquierda Intelectual heterodoxa en América. La aventurera, la ex editora de Guerrilla, publica sus poemas más encendidos de pasión revolucionaria en la revista de los francotiradores. Fotos, poemas y reseñas en tres de los cinco números de Contra manifiestan la atención que requería la presencia de Blanca. También en ese año y en la misma ciudad se publicó su Atmósfera arriba, 20 poemas. (María Pía López : Socióloga y escritora, nacida en Trenque Lauquen (Provincia de Buenos Aires, en 1969.- Docente Universitaria, escribió "Mutantes" y "Trazos sobre los cuerpos" en 1997. Integra el grupo editor de la revista "El ojo mocho")
Un abrazo!

BLAS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Marcelo dijo...

Gracias a vos, Blas!