miércoles, 12 de enero de 2011

El Resorte

Mi amiga María García Esperón me ha dado una sorpresa. Es que grabó un trabajo mío que no recordaba llamado El resorte, y...saben una cosa? por primera vez me daré la razón. Creo que me está faltando jugar un poco más últimamente. ¿Podría descansar de ser tan serio?
¡Muchas gracias María por este trabajo tan hermoso!




Un viejo resorte llegó saltando hasta mi casa
Lo quise parar y me cortó
Saltando también
Seguí sus pasos
Y los transeúntes me creyeron loco
Aunque empezaron a saltar detrás de mí y del resorte
por la calle Tronador (¿no debió ser Salta?)
Finalmente el resorte se cansó,
o se le acabó el impulso
Y se detuvo en una esquina oscura.
Yo también paré
Y detrás de mí el gran Buenos Aires
Frenó igual que nosotros
Y todos pensamos a la vez:
Fue una pena
Porque era lindo jugar a ser resorte
Entonces los porteños
Tomamos maletines paraguas
bolsos corbatas carteras
Y seguimos siendo grandes que no juegan
Por ahí

14 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

Esa voz me ha sonado a "La Cenicienta" de mi época, solo faltaba que el príncipe llegara con el zapato de cristal... Creo que es de SUSANA pero no estoy segura. SSSSÍÍÍ, ¡vuelve a ser el que eras! Besotes, M.

Merche Pallarés dijo...

Perdón, perdón, perdón... He vuelto a leer tu comentario y me he dado cuenta de que la voz es de MARÍA GARCÍA ESPERÓN, por favor borra lo de SUSANA. Es que ya es "way past my bedtime...". Besotes de nuevo, M.

Palabras como nubes dijo...

Qué buena!! Poesía, voz e imágenes para aplaudir, y eso hago: clap clap clap ;)

Abrazo
Jeve y Ruma

MaLena Ezcurra dijo...

Me gusta mucho, la palabra, la voz, la imagen.

Vení nene vamos a jugar a la rayuela, o al timbre raje por Honduras. :)


MaLena

SIL dijo...

Jugamos cuando escribimos.
Por ahí al menos, es por donde amí me salta el resorte, Marce.

Los versos son adorables/

verbigracia:
Y los transeúntes me creyeron loco
Aunque empezaron a saltar detrás de mí y del resorte //
Perdone si he incurrido en tautología.

Salúdole dulcemente.

SIL

María García Esperón dijo...

Merche, eres muy simpática!!! Me encantó lo de la Cenicienta! Es que es voz de cuento! Y este poema de Marcelo tiene ese sello de los cuentos tradicionales: con las palabras más sencillas te dicen una verdad profunda y ponen de cabeza la realidad.
Saludos a todos y gracias, querido Marcelo por tu hospitalidad de siempre.

Malena dijo...

Precioso el texto y preciosa la voz de María.

¡Y yo que creía que los porteños solo perseguían lunas que ruedan por Callao!

Ana dijo...

¡Un motivo! Tal vez se presente la ocasión.
Me preocupa algo ¿Sería capaz de seguirle? Capaz de saludar sonriente y entusiasmada desde la acera.
No quiero apostar mi tiempo al gris.

Cuando María le da voz a tus poemas nos brinda la ocasión de disfrutar doble, un nuevo "resorte" nos situa ante los ojos invitando a seguirte.

Cecy dijo...

Que lindo regalo Marcelo.
La voz a tu poema me encanto.
a jugar...

María Eugenia Mendoza dijo...

Hermoso regalo para principiar el año y recuperar ese resorte que te impulsa a crear y jugar.
La voz y las imágenes de María le dan un toque delicioso a este poema. Un abrazo para los dos.

Luis dijo...

Hola Marcelo:
Que ese resorte siga saltando sin cesar!!!
Cordiales saludos,
Luis

MAGAH dijo...

Juegue Cronista, JUEGUE!

Hermoso trabajo. Conjugado, una perla. Hermosa voz la de María, increíblemente interpretado. Vió que eso también es dificil, no?

Le supo poner voz a su alma, a sus deseos.

Manuel Sánchez Acero dijo...

Como ha dicho Magah, me encantó el trabajo, la lectura acompañada por las fotografías, la voz de tu amiga María García, la música me encanta, y la moraleja de la historia... Al final da mucha lástima que el juego termine :(

Un abrazo fuerte!
Manu UC.

Camino del sur dijo...

Que lindo poema Marcelo!!!!!, nosotros los blogueros somos un poco así saltamos de nuestro espacio a los otros de pronto unos se detienen y nosotros con ellos y casi perdemos la capacidad de jugar hasta que alguién tomo impulso nuevamente y seguimos cultivando nuestra alma de resorte.

Besososo