lunes, 10 de enero de 2011

El ciego y el borracho

Enero en Buenos Aires, arde. Incluso de noche. Todo el mundo se mueve irritado al compás del calor, con movimientos de insectos atontados. En el fin de la noche se escuchaba el golpeteo metálico del bastón del ciego, inusual a esa hora. Al menos para este cronista, que ve ciegos únicamente durante el día y en lugares menos hostiles. No eran pues una hora ni un sitio tranquilos para el caballero de las tinieblas, entrado en años y que lucía un poco desorientado. Mientras un servidor dudaba en ayudarlo, porque al fin y al cabo la calle nos insensibiliza, por el costado apareció un borracho que, como todo ebrio de ley, luchaba con rabia para demostrar y demostrarse que estaba sobrio. En el centro de una esquina perdida de Buenos Aires, asfixiada por un calor de órdago, este cronista puede asegurar que uno preguntó si estaba perdido, y el otro respondió que sí. Pero la oscuridad de la noche le impide señalar cual de los dos habló primero.



A Miralunas, amiga del Cronista

12 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

Ese calor pegajoso de vuestro enero es parecido al de nuestro agosto... Se ve que tanto el cronista, como el ciego, como el beodo estaban perdidos en esa tórrida noche bonaerense. Besotes, M.

ANABEL dijo...

Ja,ja,ja la madre que te ... no sé si de verdad lo viste o lo inventaste.

SIL dijo...

La ceguera y la borrachera son dos formas no tan antagónicas de andar en tinieblas, Marce.
Enero es un volcán que vomita cenizas ardientes (eso tampoco ayuda a orientarse mucho)

Beso, Poeta Imperfecto

SIL

miralunas dijo...

emocionado honor el que siento, Cronista, por la dedicatoria y por el rango de amiga, mas que nada, ya sabe.

dos ángeles de la noche y un ángel gris que nació en liniers (por ahi le anda), tres clarividentes, no importa cuál noche. lindo comienzo de historia, no?

abrazo y muchas gracias!

miralunas dijo...

excelente imágen, me olvidaba!

MaLena Ezcurra dijo...

En noches de enero suceden esas cosas en cualquier esquina de Baires, a veces hay un hilo imperceptible que enlaza a la gente que va por ahí caminando en falsa escuadra.

"Y caminás de noche
mi pequeño fantasma silencioso
por ese Buenos Aires,
por ese siempre mismo Buenos Aires.
Quizá la más querida"

Cortázar



Va sobe Adán Buenosayres. :)


M.

Pamela dijo...

Me marea publicando aquí y allá cronista, claro que aquí la foto le pone una estrella más al relato, formidable!

Palabras como nubes dijo...

Bien! Muy bien por este micro, el final sorprende.

Jeve

Jeve y Ruma

Malena dijo...

O acaso el cronista no reconoció su propia voz.

MAGAH dijo...

Un ciego, un borracho, un cronista y una mujer Miralunas en bs. as... no creo que la noche los insesibilice.

Nada lo hace.

Luis dijo...

Hola Marcelo:
Parece el título de una película. "El Ciego" y "El Borracho", uno debe de hacer de bueno y el otro de malo, no?
Y el paseante que los observaba, ¿qué papel jugaba?
Ya te veo pronto dirigiendo una "peli"
Cordiales saludos,
Luis

Nieves LM dijo...

jajajaja qué bueno. Vamos que los dos iban "ciegos". Besos.