sábado, 16 de julio de 2011

Los últimos momentos de Mr. Camembert

“Queso camembert. Para consumirlo retirar de la heladera 1 a 2 hs. antes (hasta alcanzar alrededor de los 20º C) y comerlo con cáscara”

Eso hice, aunque en verdad no lo retiré de la heladera dos horas antes de comerlo con cáscara sino que lo retiré y esperé dos horas, que no es lo mismo. Es que no soy de comidas rigurosamente puntuales. El problema fue que no lo comí entero, así que luego de quedar a la intemperie durante tres o cuatro horas volví a guardarlo en la heladera (con cáscara, desde luego) y unos días después de eso aquí me encuentro, saboreando el mismo queso, aunque un poco más fuerte de aroma y de gusto. Bueno, desde Heráclito ya se sabe que nunca somos los mismos, ¿por qué habría de serlo este camembert?

Me pregunto si no habrá sido un error. Pronto lo descubriré. En los que podrían ser los últimos momentos mi cabeza piensa cosas raras. Recordé mi noticia preferida de la semana: “Medusas invaden plantas eléctricas” Así decía el titular en Internet por algo extraño que sucedió en Israel, que sonaba de título perfecto para una novela de ciencia ficción. Incluso imaginé su desenlace: ¡Comandante Kaufman!...¡Auxilio!... Le habla el ingeniero Angel A. Horowitz III desde Electric Corp. Hadera… Creo que no ha quedado nadie vivo en toda la central… ¡Es el caos!... ¡Medusas invaden plantas eléctricas!... ¡Están dejando su huella pegajosa y asesina por todas las centrales del área!... Los venenosos bichos no se repliegan ni siquiera frente a nuestros heroicos benguriones robotizados: se los chupan como si fueran de hielo seco. Estoy rodeado de estas malditas gelatinas congeladas y tengo frío, mucho frío…Ya no me quedan balas, ni siquiera fósforos. Uno goza con cosas inverosímiles en la batalla: el ssssssss de las medusas por ejemplo, que no sé si es un grito sordo o simplemente el rechinar de su viscosidad pringosa asándose al fuego. Entonces grito:¡muérete horrenda babosa!.¡¡¡.ahhhhhhhhhhhh!!!!! ¿Me escucha Comandante Kaufman? ¡¡¡Kaufmaaaaaaaaaannnnn!!!!)

Luego pensé en la sabiduría china de No Tsé, quien le hubiera dicho al Ingeniero Angel A. Horowitz III que "En lugar de lamentarte que tienes el agua a la altura de tu cuello, agradece por medir 1:76 mts." No sé si el Ingeniero Horowitz III lo habrá alcanzado a oír. Tal vez las babosas ya se lo han devorado.

Ha pasado un rato y el camembert se ha estacionado agradablemente en mi estómago, pero su fuerte aroma se mantiene en todos los rincones de mi casa. Me fijo en Wikipedia para saber si el olor es normal y me encuentro con esta definición: “El buen Camembert, posee un aroma puro y un pronunciado toque a setas, cremoso y complejo, con notas a hierba fresca”…” un sabor amargo y amoniacal es un camembert pasado” A primera lectura parece sencillo discernir la diferencia entre la hierba fresca y el amoníaco, pero luego me da la sensación de que las setas están a medio camino entre una cosa y otra. Recuerdo las enseñanzas de Don Juan y empiezo a dudar….

Mejor me voy a dormir la siesta. Una de dos, o en un rato me levanto sin mayores problemas, o soñaré con medusas que invaden plantas eléctricas.

Por si las moscas, les aclaro que fue un gusto incalculable haberos conocido.


17 comentarios:

SIL dijo...

Igualmente, Marcelo.

Pero antes de irse a dormir, por las dudas, ya que seguimos con tanta abnegación a No Tsé, no olvides dejar tus papeles medianamente ordenados. Lo ritual no quita lo cortés y cuanto más orden pongas, menos abogados comerán de ti, de tus vísceras y de tus posesiones...

Besos mil

SIL

aina dijo...

Uhmm, yo no me lo hubiera comido. Avisa cuando despiertes de la siesta, no sea cosa que tengamos que llamar al Samur.

Lena Yau dijo...

Si existe un dios...ese es camembert!

Me has hecho relamer, Marcelo!!!!

Cristina dijo...

“Podéis estar seguros de que los famosos relojes blandos no son otra cosa que el queso Camembert del espacio y el tiempo, que es tierno, extravagante, solitario y paranoico-crítico”.

Si Dalí pintó "La persistencia de la memoria" luego de agasajar a su paladar con un camembert, quien le dice que hoy no escriba su obra maestra.

Qué rico relato!

Reina dijo...

Definitivamente debe haber estado pasado... jaja
Cuando despiertes contá los sueños... jaja

Marcelo dijo...

Tuve algunas pesadillas pero estoy vivo. Por ejemplo soñé que Argentina era eliminada por Uruguay de la Copa América. Esa no fue la pesadilla. El sueño aterrador es que escuchaba a politólogos, sociólogos y psicólogos especializados diciendo que la selección de fútbol es una alegoría del funcionamiento del país, pletórico de talentos pero con nula capacidad de equipo. No estoy de acuerdo con esa teoría. Creo que Argentina no está llena de talentos.

Merche Pallarés dijo...

A mi siempre me ha costado oler a setas y hierba fresca en un Camembert, la verdad. Besotes, M.

Reina dijo...

La selección tiene algunos... pero como buenos argentino no juegan en equipo... :)

Que te mejores... ;)

LaClau dijo...

Querido Amigo,
Hace tiempo que no vengo de visita y eso es imperdonable.
Veo con enorme alegría que la agudeza y el buen humor siguen presentes en tu blog.
Espero que estés muy bien y te dejo un afectuoso abrazo desde tierras mexicanas.

BLAS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ana dijo...

Me conmueve que note el frío. Lleva a pensar en que se ve sobrepasado por la situación, vencido, pero me gusta el dramatismo que añade a la narración, se vuelve humana.
En cuanto al futbol...pues como le iba diciendo...

Cecy dijo...

Leo que estas bien, mejor que el queso que se estaciona con cascara dentro de la heladera y fuera(parece un piropo) bueno tomalo así, porque no?. Yo no tuve pesadillas, pero si oí decir ayer a un relator de fútbol "estamos viviendo una situación dramática", guau!Me convida queso?

El gusto será mio.
Un beso señor Marcelo.

Daniel Os dijo...

Me encantan las notas de degustación. Hay vinos que solo los compro porque sus descripciones manejan un nivel de metáfora que no se encuentra ni en la literatura japonesa. Un cabernet prometía un “sabor residual de ciruelas” y, lógicamente, no lo compré… quién quiere probar lo que hay en el tacho de los residuos.

Lo único que lamento de no haber comprado ese cabernet es no poder “maridarlo” con su camembert… tal vez nos quede la opción de probar un cabaret.

Un abrazo,
D.

Mariela Torres dijo...

Me estoy enterando de que estás vivo, ¡qué bueno!, me alegro de que sea así.

No sé qué hay que hacer en esos casos, ¿cortar un pedacito, dejarlo fuera de la heladera para comerlo y al resto guardarlo rápido? Claro que en ese caso se rompe la cáscara. No sé, y esta ignorancia me angustia.

miralunas dijo...

su entrada y los comentarios me llevan me han inspirado unas notas de invierno.

usté siempre me despierta letras nuevas. y mas envidia de su talento.

adhiero a su comentario de despues de le siesta.

y le dejo un abrazo.

Isabel Estercita Lew dijo...

Supongo que quisiste decir que te ibas a dormir las setas… espero que hayas soñado con medusas ecológicas

Saravá

Estercita

Software Web dijo...

Vaya ten cuidado es mejor prevenir que lamentar, siempre aliméntate bien pero disfruta de los placeres que puede raer un pedazo de queso, al menos te quedara que lo disfrutaste y saboreaste.