martes, 27 de septiembre de 2011

Calle Bioy Casares



Desde la semana pasada hay una calle en Buenos Aires llamada Bioy Casares. Lo primero que pensé fue que está un poco lejos de la calle Borges. La de Bioy tiene una cuadra y la de Borges unas diez y cada uno está en su barrio preferido: Bioy en Recoleta y Borges, en Palermo. Desde mi Liniers, Recoleta era inalcanzable por lo distante, por su glamour. Las casas bajas de Palermo, en cambio, me resultaron siempre más amigables. Entre las calles de Bioy y Borges hay muchas paradas del gusto de ellos, como el zoológico del Borges niño, o el bar "La Biela" del maduro Bioy. El cementerio de La Recoleta era del gusto de los dos. Allí está Bioy, allí debería estar Borges. También entre ambas arterias (así nombran a las calles en la radio) hay algunas casas de ellos, como la de Pueyrredón y Las Heras, donde Borges tuvo el buen criterio de abrirse la cabeza contra el filo de una ventana abierta y así poder escribir "El Sur". Cuando la calle Bioy se llamaba Schiaffino, fue el domicilio de Bioy y su esposa Silvina. A ellos les daría risa, tal vez temor, ser nombre de calles. Pensaban que con el paso del tiempo los transeúntes olvidan a la persona homenajeada y la transforman en una calle y nada más, como puede ocurrir con Vidt, Alvarez Jonte o Schiaffino. Es un lindo paseo unir ambas calles. Si se va por la avenida Las Heras se pasa por la casa de Macedonio Fernández, y si se vuelve por Honduras, por la de Evaristo Carriego. Tendríamos así una especie de cuadrado formado por calles y casas de escritores. Aunque seguro es una irrealidad. Dicen que Macedonio -como Carriego- son dos invenciones de Borges. Y Borges tal vez, con el paso del tiempo, sea una invención de Bioy. Por suerte el cartel que anuncia la calle Bioy Casares desde la semana pasada, no parece de ficción. Al menos ahora, a punto de iniciar mi caminata, no lo parece.


33 comentarios:

Gloria dijo...

Interesante recorridido propones; Especialmente para una tarde de sábado en primavera...
Lo haré. Oxigenará mi cerebro sin dudas.
Un beso.

Alejandra Moglia dijo...

¡Hermoso!

Cristina dijo...

"-Borges: Creo que es un error dar a las calles nombres de personas, porque eso hace que las personas se conviertan en las calles. Lugones no quiso que se diera su nombre a ninguna calle. Yo propuse a la Sociedad Argentina de Escritores que no se modificaran los nombres de las calles, y agregar una clásula especial para que no se les diera el nombre de escritores. Yo personalmente, como escritor, no quiero convertirme en una esquina, en un andén, en una estación, en nada de eso. La prueba está en que todos los días hablamos de la calle Corrientes, pero no pensamos nunca en la provincia de Corrientes. Tampoco pensamos en las corrientes de agua. Corrientes es ya el nombre natural de la calle Corrientes... Por eso, el mejor modo de que se olvide a una persona es dar su nombre a una calle. Entonces ya la persona desaparece como persona y queda como lugar." (Albino Gómez, "Borges, a calzón quitado")
Tal vez el maestro tenga razón. Pero me convoca a desafiarlo con esta propuesta de pasear por el cuadrado de escritores.
Transitar sus calles. Transitar sus obras. Transitarlos.
Qué bueno, en esta época de los no-lugares.
Me encantó pasear por esta calle.

Merche Pallarés dijo...

¡Qué bonito el letrero de la calle rodeado de árboles! Me parece muy bien que esos dos inmensos escritores argentinos tengan sus calles y no creo que con el tiempo la gente olvide quienes fueron. ¿Alguien se ha olvidado de Cervantes despues de 500 años? Besotes, M.

BLAS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
SIL dijo...

¨Es curioso: sabemos que el que muere, muere absolutamente, pero nosotros igual caemos en el desconsuelo; no queremos aceptar que la muerte nos borra y que eso sí es una buena noticia... Por mi parte, lo único que me preocupa hacia el futuro es que algún desvelado cometa la mala ocurrencia de proponerme como nombre de una calle, de alguna perdida plaza o de algún andén.¨ (JLB)

Jamás los borrará la muerte.

Gracias por el dato de ¨El Sur¨, lo desconocia totalmente.

Beso grande, Marcelo.


SIL

Alelí dijo...

a borges, bioy y silvina, los quiero!

esteban lob dijo...

Aquí en Chile, estimado Marcelo, muchas veces "desvestimos a un santo para vestir a otro", poniendo nombres a calles ya caracterizadas por otra denominación.Espero que nadie añore al señor Schiaffino.¿Quién era? No creo que se trate del uruguayo campeón mundial de fútbol en 1950 en el Maracaná.

Ana dijo...

Qué más importante dirán algunos que una buena calle ancha, estupenda señalización y tráfico fluído...
-Del trabajo a casa en apenas unos minutos...
-Es perfecto ir por Borges al trabajo... -Aggg-
Una alameda tal vez, que es preciosa esta palabra.
¿Habrían tenido a bien un parque? Uno de sombras frescas, con estanque, pérgolas repletas de primavera...
Ellos ya no se pertenecen. Quienes cuidan su memoria más los que la deberían cuidar, aunan esfuerzos un tanto inútiles. El tiempo seguro que hará de las suyas...

Iba yo de Asdrúbal a Amílcar Barca, para llegar a Melkart, cuando se me ocurrió que tal vez ni se reconocerían en nuestro alfabeto.

h.j. dijo...

Linda melodía... me dio envidia y nostalgia la música
hj

SUSANA dijo...

“…una invención de Bioy…” algo como Samuel Johnson by James Boswell, entiendo. (Dios nos libre)

Qué raras formas de homenajear tiene la gente ¿verdad? estatuas para el tiro al blanco de palomas, nombres en carteles, que tarde o temprano convivirán promiscuamente con alguna publicidad (ejemplo JLB y “Claro”) Bien dice, probablemente a estos homenajeados y sofisticados Statler y Waldorf (al decir de Piglia) les daría risa o tal vez temor ser nombre de calles.
Otra cosa que hace ruido raro con este asunto, son las esquinas. Nada de Borges y Kafka, Borges y Cervantes, Borges y Ramón Gómez de la Serna, por ejemplo. En su lugar, vamos a comer a la esquina de Borges y Guatemala, en el Palermo Soho; a comprar hepatalgina a la farmacia de Borges y Paraguay, cerquita del frente de ladrillos del 2135; al “patito” de Borges y Costa Rica o al cafetucho de Borges y Santa Rosa…extraña forma de ejercitar la memoria.
El autor de la Invención de Morel, entiendo, tuvo alguna suerte con el asunto de la calle en su honor, sólo tiene una cuadra.

Marcelo dijo...

Hola Gloria! Contame luego qué te pareció el recorrido.
Un beso

Marcelo dijo...

Gracias Alejandra! A cuantos les dirás lo mismo. No soy hermoso. Soy lindo, nada más.
Un beso

Marcelo dijo...

Yo creo que exageraron un poco, Cristina. Fijate todo ese plan para evitar cambiar los nombres de las calles! No me imagino a Borges siguiendo el expediente, no?
Ahora, lo que dice de la av. Corrientes, lo suscribo. En ese contexto Corrientes remite a La Giralda, a La Paz o a la pizzería Guerrin, jamás a un sapucay. Fui a la inauguración de la calle y María Ester Vázquez recordó que para ellos dos la av. Rivadavia debió llamarse San Martín. Nadie se olvida del máximo prócer pero de Don Bernardino no se puede decir lo mismo...
Haga un camino transitorio por esas calles que albergan tanta literatura y después me cuenta.
Un beso!

PD: Me dio un poco de angustia el nombre del libro de donde extrajiste la cita. Preferiría charlar con Borges tomando un café o incluso un té. Pero a calzón quitado me da cosita...

Marcelo dijo...

Tenés razón Merche! Nadie olvidará a Cervantes, con o sin calle.
Un beso!

Marcelo dijo...

Es lo que hay, Blas. Por cierto, descubrí una calle Bioy Casares en Cáceres, España. Podrías averiguarme algo sobre ella?

gloria dijo...

M., ¿sabes qué es una de las cosas que más me gusta de la ciudad en la que vivo? En Badajoz, bajo el nombre de la calle se pone a qué se dedicó y en que años vivió el homenajeado, así se evita que pasen los años que pasen se olviden realidades...
En cuanto a la Calle de Bioy Casares de Cáceres, puedo contarte que es paralela a las calles de García Márquez y Alejo Carpentier, es continuación de la calle de Jesús Delgado Valhondo y ésta a su vez paralela a las calles de José María Valverde, Enrique Díez Canedo y Alfonso Albala y todas las nombradas van a parar a la calle de Octavio Paz.
En Madrid también hay una calle de Bioy Casares aunque sé decirte menos... Eso sí te prometo que un día te enviaré fotos de las dos.
Preciosa entrada.
Un beso enorme

gloria dijo...

Acabo de descubrir que la calle de Bioy Casares de Madrid está en el barrio donde trabaja A. Eso me facilita las cosas para cumplir más rápido mi promesa. :)
Más besos,
G.

Marcelo dijo...

Sil: Yo creo que ahí se equivocó el maestro. Un andén me resulta irresistible!! Dale, leé El Sur y después me contás.
Un beso

Marcelo dijo...

Cómo no quererlos Alelí? jajajajaja
besos

Marcelo dijo...

Qué gusto verte por aquí Esteban! Te debo una visita, ando con algunos problemas técnicos por eso estoy poco en internet. Si esto fuera Montevideo deberían darle una avenida a ese Schiaffino, verdad?

Marcelo dijo...

Me encantó Ana! "ellos ya no se pertenecen"
Totalmente de acuerdo.
Algunos nombres seguramente ya no se reconocerían en ningún alfabeto. Bioy mismo problablemente no signifique nada para el chico que ahora mismo está cruzando su calle, pero...Para nosotros sí.
Un beso!

Marcelo dijo...

Entonces volvé, Heidi!

Marcelo dijo...

Hola Susana!
En la inauguración de la calle también habló Alejandro Vaccaro, Presidente de la Sociedad Argentina de Escritores y biógrafo de Borges, y allí dijo que el "Borges" de Bioy era superior a la "Vida de Samuel Johnson" de Boswell. Cuando terminó y aprovechando que éramos 20 personas en total (no en sentido figurado, éramos 20, contando público, oradores y técnicos de tv....supongo que porque hacía mucho frío) me acerqué a Vaccaro y le dije que cuando terminara con la "Vida....." empezaría con "Borges" y que, si me parecía una enormidad lo que dijo, lo buscaría para decírselo. Vaccaro se rió, pero no sabe que le hablé en serio.
La felicito por sus conocimientos palermitanos, y agrego que a mí me gusta decir "calle Borges" o Borges y Paraguay...Me parece como si el homenajeado fuera un tío mío o cosa así. En cambio Serrano...Era un tipo? Un cordobés? o el jamón?
Un beso

PD: Gracias por ponerle nombre a los viejitos de los muppets. Son para mí lo mejor del programa, pero nunca me los habían presentado.

Marcelo dijo...

Gloria: le haces llegar mis felicitaciones al Alcalde? la idea es muy buena y rescata a ciertos personajes del olvido. Esos cruces literarios me parecen fantásticos. Incluso podrían servir para unir lo que la literatura desunió. Podríamos encontrarnos en Vargas Llosa y García Márquez, no? Le ahorraste la tarea a Blas, pero te cargaste una nueva tarea...las fotos!
Besos

Reina dijo...

Excelente juego.... me encantó...!!!

miralunas dijo...

lo que me gusta de ustè es esa cosa que tiene de regar mi alma.
así, como si no hiciera nada, sopla aires de savia sobre mi alma.
se lo agradezco como si me lo dedicara, vea.
y le dejo un abrazo

Miguel Ángel Bruno dijo...

Hola Marcelo, excelente la nota. Se me antojan arterias por donde fluya la buena literatura y vigilando el tránsito un monumento a René Favaloro por si hay atasco, uno puede andar distraido y caer en El Tunel de Sábato o encontrarse con Las Venas Abiertas de América Latina...en fin, saludos desde café Kafka en la intersección de dos calles a cuyos nombres los ampara el olvido ;-) Un abrazo

Camino del sur dijo...

Que lindo me remonté a alguna caminata por esos lares. Encuentro hermoso dedicarle una calle a quienes proliferos en letras ya se han ganado un lugar en quienes se tropiecen con sus escritos que son mas imperecederos, que los humanos y las calles.


Abrazosss

Marcelo dijo...

Gracias Reina!

Marcelo dijo...

Las cosas que me dice Miralunas! Un beso que vaya por calle Guise derecho.

Marcelo dijo...

Gracias Miguel Angel! Una alegría verte por acá...Nunca pensé que un estudio tan a fondo del corazón pudiera ser literario!

Marcelo dijo...

Hola María Pilar! Totalmente de acuerdo....
Abrazos!