lunes, 12 de septiembre de 2011

Un muy recordativo placer

"Sospecho que los novelones policiales de Eduardo Gutiérrez y una mitología griega y el Estudiante de Salamanca y las tan razonables y tan nada fantásticas fantasías de Julio Verne y los grandiosos folletines de Stevenson y la primera novela por entregas del mundo: Las mil y una noches, son los mejores goces literarios que he practicado. La lista es heterogénea y no puede confesar otra unidad que la consentida por la edad tempranísima en que los leí. Yo era un hospitalario lector en este anteayer, un cortesísimo indagador de vidas ajenas y todo lo aceptaba con venturosa y álacre resignación...Cada cuento era una aventura y yo buscaba lugares condignos y prestigiosos para vivirla: el descanso más empinado de la escalera, un altillo, la azotea de la casa" Jorge Luis Borges "El idioma de los argentinos"


De hacer una lista borgeana, debería empezar por La Isla del Tesoro y Sandokán. Si hablamos de libros, porque en realidad comencé leyendo historietas: Patoruzú, Isidorito o la revista "El Tony". El primer libro serio que leí fue "Los Verdes Años" de Cronin, del cual no recuerdo mucho, sólo que no quería interrumpir nunca la lectura de la vida del chico que la protagonizaba. Creo que aún lo tengo por ahí y nunca me atreví a releerlo porque pienso que sería una especie de sacrilegio, o más bien le tengo temor a la decepción.

Borges dice que le gusta más releer que leer: "debo confesar (no sin lástima y conciencia de mi pobreza) que releo con un muy recordativo placer y que las lecturas nuevas no me entusiasman"

Tal vez tenga razón y debiera hacer un alto. Quizás volver a leer el libro de Cronin me permita disfrutar ese recordativo placer y descubrir qué le pudo interesar a aquel pequeño lector de la historia de un chico como él, contada en un libro que le parecía para "grandes"

Y usted, estimado lector...¿Por dónde empezó?

30 comentarios:

Marcelo dijo...

Sería bueno evitar el síndrome del libro para llevar a la isla...

Periodista: ¿qué único libro elegiría si le abandonasen en una isla desierta?
Chesterton: "El Manual Práctico para la construcción de barcos", de Thomas

SIL dijo...

Por Borges. Hace dos años.

=)

Ud fue testigo, Marcelo.

La colección de La Nación está salvando la omisión cuasi imperdonable cometida durante 38 años de mi vida.


Un beso grande.

SIL

Marcelo dijo...

Empezaste por Borges Sil? En tu niñez? O eso es lo que te interesa leer?
Un beso!

Merche Pallarés dijo...

Yo empecé a los siete años con las vidas de los santos,luego fui evolucionando y recuerdo que las historias de "Nancy Drew" intrépida detective, me apasionaron. Besotes, M.

Merche Pallarés dijo...

Por cierto, estoy con Chesterton. Yo también me llevaría ese libro a una isla desierta y espero que tuviera árboles. También un hacha o motosierra, martillo, clavos... Besotes de nuevo, M.

BLAS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
aina dijo...

Yo empecé cuando contaba unos diez añitos, por ahí, antes siempre leía tebeos y cuentos infantiles pero el gran libro que me marcó fue el "matar un ruiseñor". Ahora lo releería, para recordar aquellos maravillosos años. Luego continué con las novelas de S Pearl Book, que me encantaban y, finalmente, llegué a los libros. Ahora bien, ¿cuál me llevaría a una isla? "lolita" (Vladimir Nabokov), sin dudar. Es un libro que hay que leer en más de una ocasión y, a ser posible, sin prisas y en silencio absoluto.

soylauraO dijo...

El primer libro fue el Martín Fierro, a los cinco años, en voz alta, mientras practicaba lectura, en el taller de calzado con mi papá. Luego, empecé Corazón de Edmundo De Amicis; pero nunca lo llegué a terminar, Sandokán y Robin Hood, Tom Sawyer, Juvenilia. Uy, con la lista me dí cuenta que mis primeras lecturas eran destinadas a varones. Recién a los quince leí a Poldy Bird.
Tendré que analizar, mi pensamiento siempre fue más cercano al masculino. MMMmmm tendré que analizar.
http://enfugayremolino.blogspot.com/

SIL dijo...

Lo único que recuerdo en mi niñez es Las Mil y Una Noches y unas cuantas revistas de historietas.
Empecé a leer hace dos años.
Y tengo 40.

He cometido el peor de los pecados: no he leído.

=/

Anónimo dijo...

No me acuerdo cuál fue el primero ni a qué edad, pero ante esta pregunta... los qu se me vienen a la mente son: "Cuentos de la selva" (de Horacio Quiroga), "Dailan Kifki" (de M. Elena Walsh) y "Viaje al centro de la Tierra" (de Julio Verne).

Camino del sur dijo...

La primera lectura los maravillosos cuentos de un libro fantàstico que los agrupaba con maravillosas ilustraciones, "Fabulandia", los clàsicos de siempre de Anderson, Hermanos Grim, luego, Corazòn, Mujercita, Hombrecito, Ivanhoe, Pimpinela Escarlata, Servidumbre Humana, Mèdicos de Cuerpos y Almas, Las mil y una Noche, leì a Alejo Carpentier, a Arciniegas, nunca pude terminar Crimen y Gastigo, La guerra y La Paz, leì mucho en mi niñez y juventud, despuès lamentablemente cada vez menos. Leì mas bien escuchè porque mi padre es un gran recitador mucha poesìa, de Blanco Belmonte, Rafael de Leòn, Victor Domingo Silva, Pezoa Veliz, Pablo neruda, Gabriela Mistral. en fin me entusiasme con tu pregunta.

Abrazos cariñosos

Marìa Pilar

Marcelo dijo...

Me gustaría leer esas Vidas de santos, Merche! Y qué te pasó después entonces?
Un beso

Marcelo dijo...

Y el tercero cual fue, Blas?

Marcelo dijo...

Aina: yo a la isla, más que al libro Lolita llevaría a....otro libro

Marcelo dijo...

No creo, Laura. No debiéramos pensar que hay una lectura para chicos y otra para chicas. Las aventuras no son una cuestión de género, no?

Marcelo dijo...

Un pecado perfectamente redimible, Sil!

Marcelo dijo...

Leíste "El hombre invisible" estimado anónimo?
Un abrazo!

Marcelo dijo...

Trabajo para entusiasmar! Y gracias por recordarme Ivanhoe, María Pilar!

Anónimo dijo...

No, Marce, no lo leí. Pero leí "El Principito" ese que dice que lo invisible es esencial a los ojos!

SUREANDO dijo...

Yo leía lo que caía en mis manos, absorta, sorda para todo lo demás, me sumergía en el mundo de la lectura.
Primero fueron las historietas, luego los libros, recuerdo y conservo
350 poesías para niños de la Biblioteca Billiken y Cuentos de Hadas famosos.
Luego vendrían los de aventuras Ivanhoe, Stevenson, pero en algún momento me atrapó la poesía...hasta hoy.
De grande (17) me encontré con Borges y la vara quedó muy alta para el resto...
Buen ejercicio Marcelo.

BLAS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Merche Pallarés dijo...

Ay, mi Marcelo querido, ¿qué me pasó después? pues que las vidas de los santos eran muy aburridas y muy sacrificadas. Mucho mejor vivir y disfrutar de la vida y que me quiten lo "bailao"... Porque ¿qué sabemos de lo que hay después? Probablemente nada. Muchos besotes, querido, M.

Alelí dijo...

elige tu propia aventura, así empecé...justo esta semana lo nombré y me di cuenta que nos los tengo, se los robaba a mi hermano más grande.

después no paré, leo mucho mucho, me encanta! es mi vicio...amo leer. ahora estoy con el libro rojo de jung, es para leer de a 5 renglones de todo el contenido condensado.

besuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu

Marcelo dijo...

Anónimo: acabo de subir mis problemas con los caniches. Te cuento que con "El Principito" es peor todavía...

Marcelo dijo...

Hola Beatriz! Me estoy llevando una sorpresa con Ivanhoe. Mucha gente lo ha leído y jamás se me ocurrió hablar de ese libro!
Un beso

Marcelo dijo...

Astérix siempre me costó, Blas. No sé por qué. En lo demás que conozco, coincidimos!
Un abrazo

Marcelo dijo...

Si hubieras seguido leyendo vidas de santos, querida Merche, te querría igual. Pero menos.
Un beso

Marcelo dijo...

Me interesó más "elige tu propia aventura"
Cómo que no los tenés, Alelí?

Anónimo dijo...

Appears for you a fan of ferrari Photos Lamborghini Photos , , a video more than wonderful
Pictures Of Cars

Fernando Terreno dijo...

Tengo un recuerdo borroso de las primeras lecturas, pero la unión de placer y lectura para mí, sin dudas, empieza con Play Boy.
Tengo un horóscopo firmado por Nabokov, algo de J.J. Bajarlía y un cuento de Mempo Giardinelli metidos en el medio de voluptuosos valles y sugerentes redondeces.