sábado, 8 de mayo de 2010

El Resorte

Un viejo resorte llegó saltando hasta mi casa
Lo quise parar y me cortó
Saltando también
Seguí sus pasos
Y los transeúntes me creyeron loco
Aunque empezaron a saltar detrás de mí y del resorte
por la calle Tronador (¿no debió ser Salta?)
Finalmente el resorte se cansó,
o se le acabó el impulso
Y se detuvo en una esquina oscura.
Yo también paré
Y detrás de mí el gran Buenos Aires
Frenó igual que nosotros
Y todos pensamos a la vez:
Fue una pena
Porque era lindo jugar a ser resorte
Entonces los porteños
Tomamos maletines paraguas
bolsos corbatas carteras
Y seguimos siendo grandes que no juegan
Por ahí

24 comentarios:

Cecy dijo...

Que lindo loco.
Saltemos entonces.
Porque de jugar no hay que olvidarse.

Musicalice de nuevo?

:)

Besos Marcel.

SIL dijo...

//maletines paraguas
bolsos corbatas carteras...

Seguro equipaje para garantizar el no-juego.

Un beso que a-salte, Marcelo.


SIL

Cristina dijo...

Me encantan los resortes. Se comprimen, se estiran, saltan, muchas veces se enredan, parecen separarse, pero siempre son parte de un todo. Y aunque se les meta presión, son capaces de ejercer fuerza y de recuperar su forma inicial cuando la presión desaparece. Como tantos chicos del conurbano.
También son resortes los medios para alcanzar un fin.
Tal vez podamos aprender a jugar con los resortes, y a ser resortes.
Qué bueno que ha vuelto.
Su poesía imperfecta hace bien

gloria dijo...

Vos siempre tendrás tu alma de niño intacta, encanto...

Besos desde la primavera (lluviosa)

Pescadora de Perlas dijo...

"Yo me subo a tu ilusión super-sport,
y vamos a correr por las cornisas
con una golondrina en el motor..."

Esperaba volver a leerte.

Un beso y buen sábado.;-)

Mariela Torres dijo...

Los resortes son contagiosos.

Besos.

América dijo...

Oyendo la melodía que ahora acompaña la lectura de tu blog y leyendo tu texto solo puedo pensar que no podemos perder el alma de niño,nuestra propia esencia más allá de los cambios propios a los que nos somete el tiempo y la experiencia.

Bravo por tu regreso.

miralunas dijo...

toing... toing... (se había ido?) toing...toing...toing... (si usté es como el Gordo...) toing... toing... (cuándo se fue?) toing... toing... tochuicng...

labrisadelavida dijo...

asi es como es..., si uno deja que ese soplo socarrón del señor tiempo nos cambie resorte juguetón por engranaje.
no sentí que se fuera, disculpe!

Quidquid dijo...

Hola Marcelo:
Aquí les llamamos muelles, en catalán molles. También se usa, pero menos, resorte...
Buen fin de semana,
Luis

bertha díaz dijo...

casi con tristeza leo esto. yo que recuerdo a buenos aires tan saltarina, tan bailarina, tan niña, que le quiten los disfraces con poesía y con canto, como tú bien lo haces, antes de volver a verla. besos,

Steki dijo...

Qué buena idea me diste! Me voy a saltar un poco por ahí. Me gustó.
Beso y feliz domingo para la juventud!

Lena dijo...

Tú siempre serás un resorte bribón.

:)

(Y yo).

Maravilloso.

(Te dejaste ver, te permitiste ir).

Besos de serpentina tres veces!

Lena dijo...

¿Lo ves?

La serpentina es un resorte de papel!

Antón de Muros dijo...

¡Qué loco es ser cuerdo! ;-)



(Lo siento por la eliminación) :-(

Abrazooooooooooooo

Antón.

Brujaroja dijo...

Recuperados besos

Malvada Bruja del Norte dijo...

Salta, juega, vive. La vida es un juego, con impulsos, frenazos, risas y la hora de ir al cole...o a la oficina ;-)

Cristina dijo...

Delicioso juego de resortes en el piano de Scott Joplin

El sereno de los faros dijo...

La elección de Joplin como música de fondo invita a saltar. Me cuadré en esa situación y fue una película del 900. Mire, no se bien porqué sucede ésto. Tal vez sea la euforia, tal vez la pasión pero en la cancha la hinchada salta y no hay mucho motivo. Es decir, el resultado es ajeno. No importa si se gana o se pierde. Ahí creo que se vuelve un poco mas a la emoción del jugar.

abrazo,

Merche Pallarés dijo...

Muy chistoso a todo Buenos Aires saltando detrás del resorte... que supongo será un muelle... Besotes, M.

ALE. dijo...

¿Será a falta de impulso o demasiada esquina oscura?

De todas maneras fue lindo ir detrás,fila movediza,con las manos libres,dejando de ser los que ya no juegan ni por ahí,ni por aquí,ni por allá.

Abrazo.

Isabel Estercita Lew dijo...

Que buenos estos resortes viejos y firmes que nos impulsan al juego.

Ser porteño no garpa placer, ser porteño aniquila el juego.

Pero más allá del bien y del mal, algunos porteños atienden su juego.

Estercita

Daniel Os dijo...

MIrando Buenos Aires desde otra perspectiva me da la sensación de que los resortes no se detuvieron, sólo se disfrazaron de corbatas y paraguas para que algunos inseguros juegen a ser grandes.
D.

ana. dijo...

Por ahí. Pero por aquí saltan Buenos Aires y sus grises (aunque no tengan "la menor idea")

Besos, Marce