jueves, 14 de enero de 2010

EDEN

Edén: Paraíso terrenal, según el Antiguo Testamento/ Fig. Lugar muy ameno y deleitoso (Diccionario Enciclopédico Abreviado)

“En el tren especial que el Ministerio de Instrucción Pública de la Nación puso a disposición del huésped, llegó ayer por la mañana a esta ciudad el sabio profesor Albert Einstein a quien acompañaba una destacada delegación de universitarios porteños”…”la comitiva recorrió el hermoso trayecto hasta La Falda, en cuyo hotel fue servido el almuerzo” (Diario La Voz del Interior, 13 de abril de 1.925)

RE: Escondite de Hitler en Argentina
La siguiente información fue obtenida de la Sala de Guerra a través del OSS
La Sra. Eichhorn, reputable miembro de la sociedad argentina y propietaria de un spa hotel en La Falda hizo en una fiesta íntima una semana atrás, la siguiente observación:

a) Su familia ha sido una entusiasta seguidora de Hitler desde que el partido nazi fue fundado.
b) Incluso antes que los nazis llegaran al poder ella asignó inmediatamente por cable a su cuenta bancaria completa, la cantidad de 30.000 marcos, a disposición de Goebbels. En respuesta a una carta requiriéndole 3-4.000 marcos para propósitos de propaganda.
c) Hitler nunca olvidó esta acción y durante los años posteriores a llegar al poder sus (presumiblemente se refiere a ella y su marido) amigos se acercaron tanto a él que acostumbraban vivir juntos (sic) en el mismo hotel en ocasión de su estadía anual en Alemania en el PARTEITAG. A ellos entonces les estaba permitido entrar a las habitaciones privadas del Führer en cualquier momento sin haber sido anunciados previamente.

d) Si el Führer estuviese en algún momento en dificultades podría siempre encontrarse a salvo refugiándose en LA FALDA, donde ellos habían ya realizado las preparaciones necesarias.

Lo de arriba ha sido de interés del Bureau por su información. Fdo.: John Edgar Hoover
(Archivo del FBI desclasificado en el año 1.995 fechado el 17 de septiembre de 1.945, cinco meses después del suicidio de Hitler)


"La prueba de ADN que demostró que el cráneo que guardaban los rusos no era el del dictador nazi Adolf Hitler ratificó la teoría esbozada entre otros por el investigador porteño Abel Basti, autor de los libros "Bariloche Nazi" y "Hitler en Argentina": el jefe del Tercer Reich no murió en su búnker de Berlín el 30 de abril de 1945, en el epílogo de la Segunda Guerra Mundial.
—¿Hitler vivió en el hotel Edén, de La Falda, que pertenecía a una familia alemana?
—No ahí, sino en un chalet del matrimonio alemán dueño del hotel y en una casa del Pan de Azúcar. Todavía vive la mujer que lo atendió en el 49. Eran tres personas: el matrimonio del hotel, que ya murieron, y ella. En 1925 los dueños del hotel Edén comenzaron a transferirle a Hitler la plata de los alemanes de la Argentina. Loteaban tierras en Córdoba y le giraban el dinero. Hay una cantidad de correspondencia impresionante, como cartas de Hitler de 10 ó 15 carillas donde cuenta qué hacía con el dinero enviado. Ida Eicchorn, la mujer del matrimonio alemán del hotel Edén, trataba a Hitler como su "primo". Hay filmaciones donde se los ve juntos en Berlín. Y hay un informe del FBI de setiembre de 1945 que dice que "en La Falda está todo preparado para recibir a Hitler".
(Diario La Capital, 30/09/09
http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2009/09/30/noticia_0019.html)

“Este álbum recoge en sus páginas blancas
los nombres de ingenuos que hacen sonreír
y ostenta los versos de poetas que en ancas
de Pegaso al Olimpo pretenden partir.

Los unos creen con firma sonante
pasarán de seguro a la posteridad;
los otros confían en que musa clemente
no los mate al ver tanta barbaridad.

Aspiración de humanos es esta creencia.
Lector, si tú tienes también ambición,
pon nombre y poesía, ten mucha paciencia
y te dirán tonto con toda razón”.
(Poema satírico escrito por Rubén Darío en el álbum de pasajeros del Hotel Eden, 1.901, para furia de sus compañeros de estadía)

Yo sé muy bien lo que significa para ustedes nuestro movimiento, nuestra obra en conjunto y sé que la más bella manera de agradecerles será el resultado de nuestro trabajo. Muchas veces he profesado cosas y casi siempre he tenido razón. Pero nunca hablé del momento de nuestra victoria. Hoy lo puedo decir con absoluta seguridad. Querido señor Eichhorn, si el destino me mantiene en salud, en dos años y medio o tres, el pueblo alemán habrá abandonado para siempre su situación de humillación”
Suyo afectísimo
Adolf Hitler

“Por entonces, la Segunda Guerra sacudía a Europa y en la Argentina había partidarios del Eje como aliadófilos …el Che era un chico de doce años con problemas de salud –el asma lo tenía a mal traer- y vivía en Alta Gracia con sus padres. Al parecer, Guevara padre fue quien lo llevó de la mano una calurosa noche de enero para consumar el sabotaje en nombre de los Aliados: el objetivo era una poderosa antena de doce metros de altura que estaba instalada en la terraza del Hotel Eden y con la cual los comandos conjurados, entre ellos el pequeño Che, suponían que los dueños enviaban información directamente al Tercer Reich”…“El Eden llegó a ser más conocido en Europa que en Argentina. Las cartas que llegaban decían simplemente: “Hotel Eden, Sudamérica”(“De Tierra del Fuego al Cometa Halley", Mario Markic)




"De su período fundacional, debe recordarse que, el primer presidente de la Sociedad Anónima El Edén y administrador general del hotel fue Juan Kurth, ex – cónsul suizo propietario a la vez de la Estancia La Berna en Huerta Grande. Durante su gestión, el establecimiento atrajo a un selecto grupo de personas, lo cual quedaba reflejado en las pomposas cenas de etiqueta y bailes con orquestas que allí se escenificaban.

A partir de la incorporación de la austríaca María Krautner, en la conducción de la empresa, a la característica antes apuntada se incorporará la propuesta entre otros atractivos, del desarrollo de cabalgatas con destinos a la Pampa de Olaen y Vaquerías, con expertos vaqueanos.

Luego bajo la orientación de los hermanos Eichhorn, entre 1912 y 1945, el Edén vivirá su época de mayor esplendor. Para ese tiempo la capacidad era de doscientos cincuenta pasajeros. Tenía cien dormitorios, treinta y ocho baños, comedor auxiliar para niños y personal, un gran salón de fiestas, sala hall de lectura y escritorio, jardín de invierno, salón – bar, dos amplias terrazas, galería cubierta y anfiteatro.Excepto los vinos y licores, todo se hacía en el hotel. Poseía una huerta, criadero de animales, y fábrica de embutidos conservas y hielo. Tenía además, banco y taller mecánico propios, cabina para correos y telégrafo, usina eléctrica y una orquesta estable.El amplio jardín fue ornamentado con cincuenta especies traídas de Europa.

En cuanto a deportes, contaba con una cancha de golf de 18 hoyos donde se realizaban torneos internacionales. También tenía canchas de tenis de polvo de ladrillo iluminadas; además de una cancha de croquet y pileta de natación. Así mismo eran tradicionales las cacerías del zorro.El mantenimiento era realizado por 125 personas. El hotel contaba para ello con taller de herrería, sala de secado y esterilizado a vapor y hasta una flotilla de taxis propia.



... Los pasajeros del hotel contaban con la seguridad de la policía privada del establecimiento. Entre otros factores que contribuyeron al engrandecimiento del Edén, se contaron la construcción del camino Río Ceballos – La Falda, a través de las Sierras Chicas (luego denominado Camino al Cuadrado), obra que contó con apoyo financiero de la propia Sociedad Edén para la construcción de parte de sus tramos (1924 -26), y la posterior pavimentación de la ruta Buenos Aires –Córdoba.Se alojaron en él, entre otras personalidades, el poeta nicaragüense Rubén Darío, El Príncipe de Gales, el Duque de Saboya, Albert Einstein, el Marqués de Magaz, los presidentes argentinos Julio Argentino Roca, José Figueroa Alcorta, otros representantes de la nobleza europea e integrantes de distinguidas familias de la sociedad argentina. Por ejemplo entre 1920 y 1927, estuvieron los Anchorena, Aleman, Bunge, Blaquier, Ortiz, Basualdo, Belgrano, Cornejo, Casaux, Demaría, Deheza, Ezcurra Elizalde, Escalante, Lavalle, Montes de Oca, Torquinst, entre otros también estuvieron Luís Sandrini, Berta Singermann, el cuerpo de baile del Follies Bergére de París." Sitio oficial del Municipio cordobés de La Falda (http://www.lafalda.gov.ar/Eden%20Hotel%20de%20La%20Falda.htm)


Queridos lectores, finalmente estuve de vacaciones en La Falda, ciudad de la argentina provincia de Córdoba que se originó por este hotel del que les vengo trayendo las citas anteriores. He tomado algunas fotos de lo que queda de él, que además de sufrir la debacle de sus dueños al perder Alemania la guerra, fue objeto de incesantes saqueos hasta quedar en el ruinoso estado en que se encuentra actualmente. Lentamente el municipio de La Falda y un grupo empresario local intenta revertir esta situación con suerte dispar.
Debo decirles que desde el primer minuto en La Falda estuve obsesionado con este hotel y ver al menos lo que quedaba en pie. Me preguntaba qué sentiría al recorrerlo.




Contrariamente a lo que pensaba en un principio, no llegó a mis oídos la música de Wagner ni me entraron ganas de invadir Polonia al mejor estilo Woody Allen. El asunto vino por otro lado. Al principio un “flash” me recordó a Jack Nicholson tomando el trabajo de cuidador del hotel cerrado de “El Resplandor” y luego, lentamente, las percepciones que allí tuve fueron otras, anteriores a la Segunda Guerra: los bailes de gala; los juegos de salón; la pileta dividida en dos sectores, uno para las mujeres, el otro para los hombres; todo lo que se consumía en el Hotel producido allí mismo con excepción de los vinos, los licores y el champagne que se importaban de Europa; los deportes exclusivos (golf, tennis, croquet, caza del zorro, entre otros); los mármoles de Carrara y la vajilla de plata; la generación autónoma de electricidad y la fabricación de helados, técnicas sorprendentes a principios del siglo pasado; las cenas de esmoquin y el vino del Rin; el teatrino al aire libre con recitales de Berta Singerman; el agua de manantial; el sector del hotel destinado a los hombres solteros, alejado de la planta principal por el bullicio nocturno pero peligrosamente cerca del lugar destinado para el sueño de las niñeras; el hotel donde todos querían fortalecer sus pulmones con el magnífico aire serrano y así poder enfrentar a la tuberculosis sin miedo y con glamour; el lugar descubierto por nuestra élite al no poder viajar a su querida Europa por culpa de la Primera Guerra Mundial; el destino elegido por la nobleza europea por el mismo motivo; el protocolar paso de Einstein que tal vez encerraba curiosidad por cierto cerro misterioso de la zona; la impenitente dedicatoria del corresponsal periodístico Ruben Darío, hecha al despedirse, claro está, y luego de haber disfrutado de los lujos de la casa; el del Follies traído especialmente para el hotel que recibía la correspondencia con su nombre y "Sudamérica" como dirección; el de los magníficos jardines con la fuente de mármol y los regios leones que siguen vigilando majestuosos y eternos; el Hotel del que nació un pueblo.
¡Salud, Eden Hotel! He sentido tu energía detrás de las ruinas.




Uno de los leones de la entrada.



Frente del Edificio Principal.


Teatrino al aire libre y al costado, edificio contiguo donde se hospedaban los solteros.


Salón Comedor


Siglas al frente del "Eden Hotel" o bien "Eichhorn Hemanos"