sábado, 29 de marzo de 2008

Manual de Supervivencia en Supermercados

¡Tarea nada fácil la de comprar en el Súper! Pero para eso estoy yo, para identificar a los enemigos que allí te acecharán. Por razones metodológicas no nos metamos con los empleados, que al fin y al cabo están trabajando.
Tampoco opinemos sobre los autoservicios chinos, al respecto sólo te dejo una advertencia: los chinos entienden TODO lo que les digas, siempre.
Bien, volvamos al tema que nos ocupa, los posibles adversarios en el súper, que son clientes como vos:
1) La viejita simpática: ella te va a conmover, porque parece que no encuentra la góndola con los productos que le gustan, entonces vos la ayudás y la orientás. Pero ¡ojo! Después en la fila va a husmear tus compras, va hacer un gesto negativo y buscará conversación con vos, para decirte que no sabés comprar, porque elegís productos caros e inútiles (lo que será rigurosamente cierto) Si la fila es lenta, te va a dejar la cabeza a la miseria, porque no tiene con quien hablar ya que los hijos no la visitan nunca. Consejo: Cuando te pregunta por algo, decile “no sé” y seguí caminando.
2) El niño que corre por los pasillos: no es su culpa, sólo que los supermercados en su afán de vender más y más productos, llenan los pasillos de cosas, incluidas botellas apiladas, por lo que no hay por dónde pasar. Si le decís a la madre que tenga cuidado, se va a enojar y ponerte cara de que te metas en la crianza de TUS hijos; lo mejor es huir hacia otro sector, porque el nene va a chocar de frente contra la torre de duraznos en lata y puede que caigan sobre tu cabeza.
3) Los chicos que están comprando 150 bebidas para la fiesta: están eufóricos, ya que se imaginan que va a ser LA noche de sus vidas, aunque luego las chicas no aparezcan y terminen todos borrachos y jugando con la play station. No te van a molestar porque jamás registrarán tu presencia, sólo que entre risas y gritos pueden aplastarte con el carrito repleto de cerveza, vodka, fernet, etc. etc. Cambiá de fila.
4) El experto en carnes a la parrilla: se va a quedar 45 minutos mirando fijo una tira de asado; luego la va a tomar con una mano y la acercará a sus ojos, casi como si fuera un ejercicio de resucitación vacuna. Más tarde la dejará en el gancho y le preguntará algo al empleado del sector. Seguirá buscando, hará el mismo procedimiento con otro corte de carne, para volver al original. Si durante el examen vos levantás cualquiera de los cortes que cayeron bajo sus sentidos, te fulminará con una mirada asesina, como si te sorprendiera sacándole la billetera. Dirigite primero al sector de lácteos.
5) La distraída: la señora viene paveando, sin ver dónde deja el carrito, por lo que éste quedará atravesado y hará imposible que sigas tu camino. Ojo con apartarlo, ¡porque se ofenderá del mismo modo que el asador! Da marcha atrás.
6) La parejita: Hasta aquí se puede decir que los personajes analizados son todos simpáticos, pero con la parejita es menester llevar la guardia alta, porque te van a hacer trampa. No es un tema de edad, pueden tener 30, 40 o 60 años, y el truco que harán admite tres variantes, a saber: él está haciendo la fila sin llevar nada y la busca a ella disimuladamente con la vista; mientras, ella está con el carrito lleno en una fila cercana, y ambos miden cual de las dos cajas va mejor, si la de él o la de ella, para elegir a último momento la más rápida. Otra variante: él está con el carrito vacío en la fila, sólo que ahora ella va y viene trayendo productos de a pares que luego le entrega a él, hasta llenar el carro. Por último, puede que ellos vayan a la caja rápida (máximo diez productos) con cinco paquetes cada uno, fingiendo no conocerse, aunque siguen hablando durante la fila. ¡Es que están apuradísimos! (siempre están apuradísimos, aunque sea domingo) ¿Y qué hacer en este caso? Siendo que lo que nos molesta es la actitud, el plan que ejecutan, y no el resultado de éste, en esta encrucijada recomiendo lisa y llanamente la confrontación, recriminándole con disimulo a él que no está bien la actitud del matrimonio. Pero cuidado, hay que decírselo a él, y bajito, porque si se lo decís a ella o ella te oye mientras se lo decís a él, puede ocurrir que él se vea obligado a defender el honor de ella, o bien que sea ella la que te surta un cross de derecha y/o te insulte.

Y bien amigo, espero que estos simpáticos consejitos te sirvan para acometer tu próxima compra en forma relajada y feliz, disfrutando de un paseo de compras en familia!

ACLARACION: Actualmente en Argentina hay un conflicto con el sector agropecuario que ha dejado las góndolas de los supermercados casi vacías. Seguramente no encontraremos ahora a ninguno de los personajes que describí por sus pasillos. El Manual de Supervivencia se ha hecho realidad, pero para encontrar comida, ya que hay que deambular de comercio en comercio a la búsqueda de los alimentos más básicos

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Te voy a hacer caso

Soledad Sánchez M. dijo...

¡Estupendo este artículo, Marcelo!

Te falta:

La viejecita que no tiene nada que hacer, pero que se "cuela" en la fila alegando que tiene mucha prisa... y luego la ves en la puerta, de cháchara con sus conocidas.

La vecina que va a la peluquería... y tiene que lucir peinado, así que se pasea por todo el súper, cerciorándose de que la ven todas sus convecinas... para comprar una cebolla.

Un beso.

Soledad.

Marcelo dijo...

Excelentes los dos personajes que mencionas Soledad! Y he visto a ambas señoras...

Anónimo dijo...

Que interesante