martes, 12 de agosto de 2008

Cita a ciegas (III)



CUIDADO AL ABRIR (ADVERTENCIA DEL EDITOR)

El relato que sigue no es para personas impresionables, con vértigo o principios morales irreductibles; o lo que es más probable, no se ha escrito para personas de buen gusto. En cualquiera de esos casos, mejor cambie de blog ahora mismo.

“Lo que hay de embriagador en el mal gusto es el placer aristocrático de desagradar" Charles Baudelaire



No me molesta para nada. Una mujer no depende de su genitalidad. Y vos sos una mujer. De manera tal que si alguna vez te llamaste Roberto me tiene sin cuidado. Será que he visto de todo, qué se yo, pero a mí me gusta guiarme por el principio de la belleza, aunque no sea muy convencional. De hecho yo tampoco lo soy.
Te quería preguntar algo, porque te rocé apenas y pude notar el frío de tu piel…
Vos hacés la calle, verdad? Me di cuenta justamente por eso. Las chicas que están en la calle siempre tienen la piel helada, y no se calientan ni pegadas a una hoguera un día entero. Es que el frío de la noche no te congela la piel solamente. Te enfría también el alma. No, esperá, no dije que no me guste. Es justamente al revés. Me gusta. Y mucho. Es que en mi trabajo lo veo a menudo. Soy empleado de la morgue. Turno noche desde el año setenta y siete. Y ahí se ve de todo. Lo que más te impresiona es la gente joven. Y, tenés temas de droga, delincuencia, todo tipo de lacra. Eso con los militares no pasaba. Había orden. Y al que no respetaba el orden, me lo traían a la morgue. Aunque a veces ni eso. Pero no quiero hablar de política. De vez en cuando viene cada chica que te parece que está viva. Y bueno, somos dos nada más en el turno. Y te juro que a veces, cuando les abro los ojos, parece que están vivas, y ni siquiera sabés como se llaman. Porque yo tampoco soy una bestia. Si tienen nombre y apellido no las toco. Pero hay veces que yo sé que nadie va a venir a reconocerlas…
Y bueno, a los gustos hay que dárselos en vida, porque si no, te puede pasar como a una chica de esas…O vos te pensás que en la mañana cuando se levantó ella se dijo “esta noche voy a morir”?
Y bueno chiquita, ya lo sabés…es hora de irnos, no? Vamos a tu casa, a la mía… o querés conocer la morgue?


24 comentarios:

Sofía V. dijo...

Queremos más relatos de citas a ciegas! Este personaje podría ser perfectamente un octavo loco de Roberto Arlt!
En mi blog te respondí a tus dos últimos comentarios!
Saludos (hoy elijo Jealous Guy)

Merche Pallarés dijo...

Bello y triste texto. Maria Callas ¡fantástica! Besotes, M.

ybris dijo...

Menos mal que lo adviertes.
Aunque es terrible y bello, la vida es así. Hay fríos en la calle y fríos en la Morgue.
Pero hay que saber elegir entre vida o Morgue.
Y saber ver la belleza dondequiera que esté.

Un abrazo.

m.eugènia creus-piqué dijo...

Marcelo, decididamente vamos a mi casa.

caminante dijo...

y tan solo hay caminos
para preguntas
tres lugares para la vida.
dos que están llenos de historias
que se parecerán al menos a uno de los dos. en cuanto a la morgue, bueno...no deja de ser un camino.
como la iglesia que trata de enfriar la tentación
o abrirle los ojos a la fe.
de todos modos,
el hielo o el vapor
marcan los pasos o el destino.

begoyrafa dijo...

Definitivamente,si este texto no se ha escrito para personas con buen gusto, tengo un gusto horrible.
Un abrazo
Rafa

Camille Stein dijo...

:)

dos magnífico personajes frente a frente, intercambiando los secretos más íntimos

... ese frío de la piel también es frío que brota del alma

la música que escogiste, maravilloso acompañamiento para tus grandes palabras

me ha encantado

mi abrazo

:)

brujaroja dijo...

¿Buen gusto?
Pues a mí me gusta... el texto, quiero decir. Otra cosa sería quedar con ese tipo que en cada una de sus citas se nos presenta más y más "encantador"...
Madre mía.

MARICHUY dijo...

Marcelo

Una cita a ciegas... muy especial... y las fotos me encantaron

Saludos

Only dijo...

La música , perfecta ( uf... la Callas) ;
las fotografías , perfectas ( gracias por descubrirme a Brassai ),
y el texto perfecto.

Me ha encantado tu entrada, y el prólogo me clasifica con un gusto pésimo. Pero yo tampoco soy nada convencional.


Gracias y un abrazo

Cecilia Alameda Sol dijo...

No debo ser persona de buen gusto, porque me ha resultado conmovedor el relato

Miriam dijo...

Está bien el aviso Marcelo, ya que uno se predispone a la entereza, respira hondo y luego lee.
Pero como muchos de los que aquí entran no sabía que tenía mal gusto.
El buen o el mal gusto es muy subjetivo.
Este escrito es como un desnudo total en un escenario, segun como se presente y en este caso se relate, puede ser exquisito u obseno. No te parece?
Este escrito es de una excelente calidad y buen gusto.
Me encantó.
BEsos

Miriam dijo...

Tengo un regalo en mi espacio. Pasa a buscarlo.
Besos

angela dijo...

Marcelo, a pesar de tu advertencia te leí, sé que la vida es dura y fuerte aunque no me guste ese lado de ella. ¡Felicidades!.Un saludoAngela

Arcángel Mirón dijo...

Y lo más duro es que tal vez esta historia es ficción, pero hay historias gemelas verídicas...

¿Leíste a Andahazi? ¿O sos de los que lo odian?

:)

manu dijo...

La calidad de lo escrito no se discute. Lo que me pareció muy logrado fue la parte del frío de la piel.

Muy bueno.

Salute

SUSANA dijo...

¿Por qué? Aún no lo sé, o quizás sí pero la explicación es larga. Una y otra vez mientras leía este artículo, me vinieron a la mente las palabras del Maestro:“Mi deber era conseguir que los interlocutores
fueran lo bastante distintos para ser dos y lo bastante parecidos para ser uno”.

Me gustan las múltiples lecturas que se desprenden de esta "Cita a Ciegas III", navegante amigo!

Besitosssss!!!!!


PD: Cada vez que vengo me sirvo George Michael, solo, sin hielo.

Laura dijo...

Mis principios morales son muy reductibles por lo que veo. Lo leí y me gustó. ¿Tengo buen gusto?

Marichu dijo...

Dooonde está cluni??????
Cuando preguntó por mi???
Espera que me cambio la bombacha y salgo para allaaa!!!!!

Marichu dijo...

Ahora lei el post...ay!

Y bueno, me pongo la bufandita y nos vamos para la morgue. Querés que lleve el mate? Digo, por si nos agarra frío le damos a los amargos.

=|

Marichu dijo...

En mi blog apareció la Coca Sarli, creo que te busca a vos! jajajaaa

.:*:.Hada Isol .:*:.¸.¸.•*´¨***¨ dijo...

Ja!!yo me preguntaba a donde habían terminado esos dos,pero la pucha che que no había imaginado todo lo demás,muy interesante y tierno,no????

SELMA dijo...

Con 5 palabras definiría esta Entrada: IM PRE SIO NAN TE !!! Por cierto ¿Existen estas palabras?...
Lo que sí existe, es un escritor (y en una sola palabra) Magnífico...

Un beso Marcelo.

Qué gusto escuchar la música que nos propones...

fritus dijo...

No....lo que yo te diga, ...no hay que fiarse de las apariencias. Al final el travesti es la persona más normalita del relato, pues claro....Y no porque trabaje en la morgue ( que un curro -un laburo, como decñís allí-es un curro), sino por lo de con los militares si que había orden...de eoso aquí también hay unos cuantos, cada vez menos, por eso.

Por lo que respecta a tu talento literario, esta fuera de toda duda, tío...pero lo que de verdad me impresiona es lo prolífico que eres, y sin embargo, eso no baja ni un ápice el nivel de calidad...

Un abrazo