jueves, 28 de agosto de 2008

Bodegón "La Vida"

Si vas a comer a un restaurante lleno
Y querés dejar de pensar en vos por un buen rato
Hacé la prueba
(pero tiene que estar repleto, eh)

Verás al tipo mal llevado
que disimula apenas el eructo
y que busca los restos de comida
en sus encías
y estornuda y luego observa su pañuelo
ante la mirada impasible de su esposa
y de su suegra
que también buscan con palillos
infinitos universos devorados.

Observarás a la pareja cómplice
que se habla de amor con todo el cuerpo
especialmente con los ojos y sus risas
Aunque también con sus voces,
pero menos.

Repararás en el hombre solitario
que busca en los bares con tevé
el hogar que se le fue
hace mil años.

¿Y esos niños que juegan, lloran, ríen
y destrozan cosas
sin padres que intervengan
ni los vean, o mejor dicho,
los quieran ver?

No te pierdas a los que saludan entre mesas.
En realidad son comerciantes
que se sienten importantes
cuando alguien los recuerda
sin saber de donde era.

O el matrimonio mayor
que apenas habla:
miradas perdidas
pidiendo por el pan
o por el vino.

Al que grita por teléfono y se ríe
carcajadas estruendosas
que troca en furia despiadada
a la hora de la cuenta.

Tendrás al mozo servicial,
al rencoroso,
al optimista.

Todos ellos escrutados
por el ojo rapaz del propietario
que lucha contra todo
en pos de la salud de su bolsillo

que luego vaciarán alegremente
hijos y esposas
Pero él no verá eso
vigía atento de la caja.

¡Ya sé que estás pensando! ¿no es demasiado?
¿Adonde fue a comer este fulano?
A cualquier lado, es verdad, pero igualmente
No perdés nada en intentarlo.

Entonces,
si estás cansado
y querés dejar de pensar en vos por un buen rato,
Metete en cualquier lado
(pero tiene que estar lleno, eh)

Hacé la prueba y mirá.
La vida pasará por tu costado
y no tendrá tiempo de observarte.

25 comentarios:

Mary dijo...

OTRA VES HABLASTE CON VERDAD UNO PIENSA QUE SU MUNDO ES UNICO Y EN REALIDAD CADA UNO TIENE SU MUNDO
BIEN MAL O MAS O MENOS VIVIMOS COMO PODEMOS...
EL ABSTRAERSE NO ES MALO DEBERIAMOS HACERLO CON MAS FRECUENCIA...
BESOS.

MARICHUY dijo...

Muy cierto... a mi me pasa eso... hasta cuando, por alguna extraña razón, voy a misa [unas dos veces al año]

Saludos

Marichu dijo...

Eso me ha pasado muchas veces pero en terminales de micros, donde la gente va y viene, corre, insulta, se rie, se desespera.
Cuando tengo que esperar en lugares así, me tiro lo más para atrás que puedo, piernas estiradas y observo. Trato de adivinar que siente cada uno, el porque del apuro o el lazo que une a aquellos dos que se despiden y ella queda abajo, llorando.

gustóme...saludetes

Marcelo dijo...

Es cierto Mary, cada uno de nosotros es un mundo que anda por allí. Por eso hay que tener cuidado. A veces, los planetas chocan...
Un beso!

Yo hace muchísimo que no voy, pero lo recuerdo perfectamente. Esos cuerpos inquietos, obligados vaya a saber por qué, en su afán de que termine el asunto, hablan. Sí, esos cuerpos en misa, hablan.
Saludos

La terminal de ómnibus también es linda para observar. Ahora, por qué ella es la que queda abajo llorando? Eh?

Marichu dijo...

Será porque él se fue?

Marcelo dijo...

o ella lo echó

Merche Pallarés dijo...

La verdad es que la vida nos rodea por todas partes... Besotes, M.

Pamela dijo...

Ah! el hombre solitario buscando su hogar en los bares con TV me deja helada.

Con respecto de la habitación de Federico: tuve que hospedarme en el hotel y rogarle a un mozo para que me la mostrara: no entendía que interés podía tener para mi una habitación vacía.....

begoyrafa dijo...

Están todos Marcelo y no difieren mucho de lo que te puedes encontrar aquí a miles de kilómetros de distancia. La fauna urbana. Si se me ocurre algo, añadiré después alguna otra especie.
Un abrazo
Rafa

brujaroja dijo...

Me he quedado muy sorprendida. De pronto me he dado cuenta de lo poco que observo a la gente cuando salgo a comer. Y he concluido que eso ocurre, porque muy raramente como sola. Y cuando estoy con alguien, suelo estar tan pendiente de la conversación, de los gestos y de las risas, que ni me entero.
Y, oye, a la vista de lo que cuentas, yo creo que es una suerte...

Cecilia Alameda Sol dijo...

En cualquier lado y en cualquier país. Tienes toda la razón. Lo malo es que en observarlos puedes perder el gusto por tus viandas.

Juan Luis dijo...

El mundo cabe en un comedor (pero tiene que estar lleno, eh)

Saludos.

Miriam dijo...

Yo trato de no perderme de pensar en mi, hay momentos (muy pocos en soledad) que disfruto pensando en mi en mis cosas. Pero es interesante también mirar a los demás, así como cuentas, pero yo lo elijo. Es una deformación profesional la observación de cuerpos, gestos, actitudes.
Mirar a los demás es interesante, aunque tener el ejercicio de mirarse a una mismo es mucho mas beneficioso...

Arcángel Mirón dijo...

Exactamente por esto me gustan los bares vacíos.

:)

Excelentemente contado.

angela dijo...

Marcelo, he tenido compromisos familiares y no he podido llegar hasta tod@s vosotr@s pero poco a poco lo iré consiguiendo. Te felicito porque has dado en la diana, en cualquier lugar del mundo y en un sitio como el que nos describes sucede lo que magníficamente describes.Que tengas un feliz fin de semana. A mí me toca regresar.Un abrazo.Angela

Sureando dijo...

Buen ejercicio, pero piensa que a uno también lo observan. ¿qué verán?

Marcelo dijo...

Así es Merche. Y es bueno ener los ojos abiertos.
Un beso

Pamela: me costó entender eso de la TV en los bares, pero me parece que ese es el motivo real, partidos de fútbol al margen. Y hay personas que no se quedan a dormir en el bar, solo porque no ponen camas. Aunque no falta quien se duerme sobre la mesa!

Rafa: La fauna urbana es universal y autóctona al mismo tiempo. Y estoy seguro que conoces otras especies!
Un abrazo

Brujaroja: Es cierto que comiendo solo es más fácil observar. Pero de un vistazo, y sin distraerte de la conversación de tus compañaeros de mesa, también se pueden ver cosas. Probá!

Cecilia: es verdad que cuando las viandas llegan, si son apetitosas, merecen principal consideración. Por ejemplo, cuando he visto algunas de las personas que describí, no habían llegado aún...

Juan Luis: eso mismo! (tiene que estar lleno, eh)

Miriam: yo creo que hay tiempo para ambas cosas, y ambas son enriquecedoras y necesarias...

Arcángel: gracias. Los lugares llenos (los bares) ahogan. Estamos de acuerdo.

Hola Angela! Espero que esté todo bien con tu familia.
Un beso y gracias.

Sureando: me dejaste pensando. Y si tuviera a un tipo en la mesa de al lado, que observa los movimientos míos y de mi familia? Cómo los describiría? me dejas inquieto...

Helena dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
.:*:.Hada Isol .:*:.¸.¸.•*´¨***¨ dijo...

Me encanta observar cada persona un mundo,me fascina ver las parejas que entran al lugar medios peleados,ella con los brazos cruzados y un lenguaje corporal que dice con nada me convences y el con una actitud de,me estoy jugando la vida aquí,y al rato verlos cambiar las caras y a ella bajar los brazos al costado seña de que vá a aflojar esa situación me encanta,y los niños molestos paseando por el lugar haciendo de las suyas son un show aparte,también me gusta ver las caras de primera cita,y la de cita a ciegas con desilusión de ambos lados,con cara de que ya termine la noche,eso es fatal.me encanta,por supuesto que yo hago toda esa observación mientras mi esposo tiene cara de estoy viendo el televisor porque (desafortunadamente) pusieron futbol y con mis hijos alborotando la mesa y pateandose por debajo de ella.....En fin mi mundo debe ser observado sin duda por alguien más.

Marichu dijo...

Si ella lo echó seguramente fue por algo, nunca se le pide a alguien que se vaya por nada...

Mari Carmen dijo...

El mundo y su gente es tan variopinta... A mi me encanta observar, ya sea en restaurantes, como tú dices, en estaciones, que tanto piso, en cualquier parte. Es fantástico ver la fauna que nos rodea. Además, sé que si yo observo, alguien, en algún momento también me observará a mi.

Un abrazo, Marcelo

m.eugènia creus-piqué dijo...

Soy de lo más despistado que haya en la tierra, seguro que voy al restaurante y no me percato de nada, tengo una facilidad bestial en aislarme y creo que es por esto que no presto atención a mi alrededor.Ay,ay,.. tendré que fijarme más..

DianNa_ dijo...

Hay tantas cosas que observar a nuestro alrededor, y a veces vamos tan ensimismados que no vemos nada...

Besos, niño :)

fritus dijo...

observar la vida alrededor amigo,, que precioso deporte, mejor que el fútbol o la maratón....ahora que no nos oyen.

daría medio salario por una cena juntos,( no me malinterprtes, nada gay...una cena juntos los seis) eso sería impagable...aquí o allí.

un abrazo

Cigarra dijo...

No tan imperfecta la poesía. O al menos llena de verdad.