martes, 9 de junio de 2009

Fue primicia de "La Menor Idea": Kafka no era kafkiano (al menos, no todo el tiempo)




Los especialistas en análisis literario de LMI lo vienen sosteniendo en las entradas del Sr. K y desde antes también: Don Francisco podía ser simpático, mujeriego y juerguista, y sus escritos no. Sin embargo pasó a la historia como un personaje sufrido, solitario y torturado. Siguiendo con la sección "recomendados no vistos por el recomendador", les vamos a sugerir un libro que aún no hemos leído, aunque en este caso nos salva el hecho de no haber llegado a nuestras librerías: "Cuando Kafka vino hacia mi" (Acantilado), que recoge 45 testimonios de personas que conocieron a uno de los grandes, pero grandes de la literatura de todos los tiempos. Repasemos qué dicen algunos según nos ilustra Xavi Ayen del diario La Vanguardia:
"¿Kafka? ¡Sí, hombre, el señor aquel con que me fui de juerga!" "Era mi antiguo novio" "Qué hombre más guapo, alto y con aquellos ojos grises!" "Hum, llegaba siempre 15 minutos tarde al trabajo en la compañía de seguros"
Hans-Gerd Koch, el editor de esta obra, dice que fue el primero en darse cuenta que los testimonios recogidos chocaban con "la imagen estereotipada de un Kafka introvertido, que sufría por sus circunstancias vitales, místico, visionario de un mundo dominado por oscuras, absurdas y anónimas burocracias" Aunque hay algún testimonio así, muchos también lo destacan como un tipo alegre, vital y seductor. Sí es cierto que el tipo no soltaba un manuscrito hasta que no lo consideraba perfecto. Sigamos con las aventuras de Don Franz: su hermana se quejaba de que "de vez en cuando se escapaba para irse a vivir con alguna mujer" le gustaba jugar con los niños en la plaza y eso sí, nadie en la oficina sabía que escribía... "no era un hombre introvertido. en sociedad se mostraba alegre y divertido, siempre con un juego de palabras a mano, fuera en alemán o en checo"..."qué es lo que eres, querido, siempre tan guapo y con una sonrisa? la suya era una sonrisa especialmente hermosa" Así que estimado lector, ya lo sabe. En esta casa nos gusta mucho Kafka, alegre o triste. Particularmente creemos que era todo a la vez: sórdido, simpático, sufrido, divertido, torturado y amable.

Y por sobre todas las cosas, nos gusta imaginarlo a don Franz riéndose mientras escribía sus universos kafkianos, anticipándose a la perplejidad y vacío que pudiera provocar en sus lectores...


Fuente:http://www.lavanguardia.es/cultura/noticias/20090608/53718944067/un-nuevo-libro-sobre-kafka-rompe-con-su-imagen-torturada.html

28 comentarios:

gloria dijo...

Seguiré la recomendación, aunque no haya sido vista por los recomendadores... sólo por tener entre las manos una prueba de que un escritor es una persona normal, con vidas y costumbres normales, fuera de estereotipos e imágenes creadas, merece el riesgo... ¡Kafka nada menos!

Gracias, Marcelo.

Un beso y buenas noches (madrugada ya por aquí)

elshowdefusa dijo...

Me gusta mucho imaginármelo a mí también así, riéndose. De hecho me parece mucho más increíble. Salirse de su cuerpo y crear ese personaje de él mismo que ni él se creía y que nos hizo creer a todos. A mí creo que me pasa algo parecido... por eso pienso que conocerme resultaría un fracaso.
Un beso.

Mariela Torres dijo...

Y sí, yo no creo que los escritos reflejen al autor, sí creo que hay algo del autor, pero yo aseguro que no soy Leo Leyenda, ni nunca fui la guapa y milonguera que escribe milongas, que es su novia.

SUSANA dijo...

¡Salud por la primicia! Toda vez que caen –por su propio peso- los mitos sobre un escritor debiera ser motivo de festejo. Ríos de tinta corrieron sobre nuestro hombre y su personalidad, y kilométricos estudios se hicieron sobre su perfil supuestamente “neurótico y obsesivo”.
Franz, es una gran noticia saber que disfrutaste la mejor forma posible de vida. Y fuiste “sórdido, simpático, sufrido, divertido, torturado y amable”
Marcelo: incienso y mirra para el mensajero!
Buenas Noches.

Magah dijo...

Marcelo, me encanta imaginar a don Franz como lo describís al final. Se me hace mas próximo, mas humano.

Muy bueno

Magah

Lena dijo...

Para conocerlo de dentro hacia afuera Carta al Padre y Cartas a Milena...el último es de consulta diaria.

Humor hasta en las reseñas, Divi...

Me encanta!

Buscaré el libro ahora que estamos en feria.

Besos, besos, besos....

Luz de Gas RadioBlog dijo...

Es noticia de nivel interplanetario el que alguien haya sonreido alguna vez, pues vaya como estamos.

Me alegro por Franz y por ti por lo bien que escribes.

Un abrazo

Merche Pallarés dijo...

Tambien estoy muy contenta de conocer esa faceta alegre/vividora del "torturado" Kafka. ¡Gracias por hacernósla saber! Besotes, M.

Helena dijo...

La dualidad es una caracteristica del ser humano, pero casi siempre solo "uno" de nuestros "yoes" sera recordado el que se expone al exterior y al jucio mundano.
Los artistas lo dejan en su obra y los demas en lo que de nosotros piensen quienes amamos.
Simpre me acordare de mi abuela que en estas ocasiones decia: No te quedes en la cascara! si quieres saber el color de la fruta rasca!.
Me gusta Kafka...en sus dos versiones. Besazo Marcelo.

ANABEL dijo...

Vamos que en su casa y para sus amigos era una cosa, y luego reflejaba otra distinta en sus escritos.... o sea que ... Kafka se dedicaba a vivir... uffff. Alguno quema ese libro, ¡ya verás!.
Besitos

carlota. dijo...

Este libro para ir de vacaciones no verdad? ...

Un besote Marcelo.

Soledad Sánchez M. dijo...

Marcelo... ¿te imaginas?. El señor K. poniendo el "fin" en su manuscrito -me vale América-. Un suspiro al aire, una media sonrisa... y luego una sonrisa franca-casi-carcajada, guardándose lo no dicho para otra ocasión. Luego, mirarse en el espejo, ladear el canotier -¿se decía así?- y ensayar una mirada gris para plantarle cara a una tarde sin artistas del hambre. Probablemente se cruzase con nosotros y nos saludaría, muy formal.

¿Qué no pensó mientras revisaba una póliza?.

La magia del ser humano. Además, escritor GENIAL.

Un beso.

Soledad.

(* dijo...

Oh, un placer conocer también la otra cara de nuestro estimado señor Francisco. ;)

Un dulce beso.

David dijo...

excelente homenaje a un grande grandisimo.
Un saludo.

Luna dijo...

Jamás lo hubiese imaginado.

Besos

fritus dijo...

Querido Marce:
Seguramente Kafka fue un tipo muy alegre..seguro.
Voy a aportar, utilizando de una forma un tanto alevosa este blog tuyo, una de las pequeñas razones por las cuales creo, de forma totalmente subjetiva, que Kafka pasó a ser •”Kafkiano”.

Si uno busca en cualquier biografía la figura de Kafka...lo primero que se dice de él es :”escritor CHECO en lengua ALEMANA”...ya tenemos una clave.

Igual que le pasó a este humano catalán que te escribe, ese ciudadano que fue Kafka, por mor de extrañas arbitariedades de la administración pública...cuando se dirigía a su madre oralmente le decía “ Querida mamá”( en checo) pero si se le ocurría escribirle una carta ponía “ Meine liebe Mutter...porque, no nos olvidemos, hoy Kafka sería Checo...pero lo cierto es que cuando nació y vivió fué un súbdito del imperio austrohúngaro, y en su infancia en el colegio aprendió el idioma del imperio que era el alemán...y no sabía escribir su propio idioma, que probablemente no tenía una grámatica escrita y uniforme desde la edad media...si eso no es kafkiano, ( y estamos hablando de un escritor, de un profesional del lenguaje) que baje Dios y lo vea.

Se acostumbró a tener un idioma para las comunicaciones íntimas, personales y familiares...y otro para la vida profesional/pública.

Te cuento una anécdota clarificadora y personal...Yo tenía ( tengo) una amiga argentina, Natacha, que pasó un tiempo en Barcelona...un día, paseando con ella me encuentro a un amigo por la calle y sostengo una conversación con él...obviamente en la lengua de mi tierra, que es el catalán....cuando nos despedimos y mi amigo sigue calle abajo, Natacha me pregunta, como asombrada...”¿ Porqué se empeñan ustedes en hablar esa extraña lengua minoritaria?...hablen ustedes en español.”
Y yo, me la quedé mirando con los ojos como platos y le dije ...”Es nuestra lengua. Nuestra identidad...Algo así como que tú te llamas Natacha y no te llamas Federica.”

Espero no haber sido pesado,...un abrazo.

kekel dijo...

Bajo esta declaración, debo decirle una gran verdad... este no es Kafka, Estimado profesor; es el padre de Marty McFly.

Si ya, se , es como darse cuenta que Papa Noel, es el tío Gustavo, y encima entrado en copas-

;0)

Carmen dijo...

Recomendación muy apetecible. Gracias espero que se publique pronto. Por otro lado el que lo edite Acantilado siempre es una garantía de calidad. Un beso

Haifa dijo...

Que interesante lo que contás Marce. Jamás me hubiera imaginado al Kafka del que me hablás.
Gracias por la recomendación, tengo que comprarme libros nuevos, así que tomaré en cuenta este.
Besos

Cecy dijo...

Asi, lo prefiero, con un poco de todo, mas humano, no? Es que cuando hay mucho mito dando vuelta, me da por sospechar.
Je.

Besos Marcel.

Viviana dijo...

Me encanta este Kafka. Ya me dieron ganas de leerlo. Un verano leí "Vida y poesía de Gustavo A. Bécquer" de José Pedro Díaz y recogía testimonios de los amigos del pobre y sufrido Bécquer romántico y bohemio. Pero el que más me quedó grabado y más me gustó porque lo alejaba del estereotipo es que era un roñoso. Parece que no era muy amigo del agua y que andaba con toda la ropa sucia, la misma durante semanas. Lejos de desilusionarme, me gustó porque lo humanizó. Un abrazo

Selma dijo...

De haber sido "Kafkiano" incluso en su vida privada de buen seguro que no lo hubiera resistido...
Me ha gustado conocer a ambos... de tu pluma..
Un beso!

gaia56 dijo...

cada vez que releo la metarmorfosis diafruto... y aveces sonrío.
un beso

Sibyla dijo...

Marcelo, me has quitado un peso de encima!
Pensar que Kafka era una persona "normal" que sabía disfrutar de la vida...

Abrazos:)

esteban lob dijo...

Estoy perplejo, Marcelo. Si Kafka no era kafkiano...podría ser que Borges no fuese Borgiano...Neruda no nerudiano y Shakespeare no shakespearino. ¡Todo es posible!

Un abrazo.

Marcela dijo...

Si, si si!!
Tiene que ser verdad. Kafka fue un tipo feliz. Ya me compro el libro.
Besos.

Cecilia dijo...

Lo que es casi seguro es que no imaginaba el impacto que sus obras causarían en lectores de generaciones sucesivas. Es una pena que los artistas no consigan, en tantísimos casos, conocer a sus lectores, a quienes admiran sus cuadros, a quienes escuchan sus canciones... Bueno, los cantantes lo tienen fácil, más fácil que muchos escritores.

América dijo...

Entre luces y sombras se desarrolla una vida y mas un personaje,una mirada distinta que bien hacia falta conocer.