viernes, 26 de junio de 2009

Llega el Mudo a ADN: ¡TANGO!




Damas y Caballeros, ¡atención!
Es que está llegando el Maestro. Nos puede gustar algún cantor más que otro, pero Carlos Romualdo Gardel es como la "vieja": ¡no se puede hablar mal de él!
Aunque claro, como hay quien no quiere a su madre, también está el que no acepta a Gardel. Pero es difícil de entender. Ya conocemos los grandes éxitos del Zorzal, otro día hablaremos de él. Hoy nos detendremos en dos tangos que hablan de la ropa. Es que la "pilcha" es muy importante en la milonga. Y si la pobreza impera como en aquellos tiempos, mejor camuflarla. Al fin y al cabo con la indumentaria es la primera señal que damos sobre nuestra "situación" .

Aclaración: no me refiero a la milonga como estilo musical campero, sino a los lugares donde se baila tango, la otra acepción posible de la palabra. ¿Cómo se empilchaban los milongueros en los duros años treinta? Veamos:

"Viejo Smoking" (de Barbieri y Flores, 1.930)

"Campaneá cómo el cotorro
va quedando despoblado,
todo el lujo es la catrera
compadreando sin colchón.
Y mirá este pobre mozo
cómo ha perdido el estado,
amargado, pobre y flaco
como perro de botón.
Poco a poco ya se ha ido
de cabeza pa'l empeño,
se dio juego de pileta
y hubo que echarse a nadar.
Sólo vos te vas salvando,
porque pa' mí sos un sueño
del que quiera Dios que nunca
me vengan a despertar.

Viejo smoking de los tiempos
en que yo también tallaba,
cuánta papusa garaba
en tu solapa lloró.
Solapa que por su brillo
parece que encandilaba
y que donde iba sentaba
mi fama de gigoló.

Yo no siento la tristeza
de saberme derrotado
y no me amarga el recuerdo
de mi pasado esplendor.
No me arrepiento del vento
ni los años que he tirado,
pero lloro al verme solo,
sin amigos, sin amor.

Sin una mano que venga
a llevarme una parada,
sin una mujer que alegre
el resto de mi vivir...
Vas a ver que un día de éstos
te voy a poner de almohada
y tirao en la catrera
me voy a dejar morir...


Viejo smoking, cuántas veces
la milonguera más papa
el brillo de tu solapa
de estuque y carmín manchó.
Y en mis desplantes de guapo,
cuántos llantos te mojaron,
cuántos taitas envidiaron
mi fama de gigoló"



¿Qué tenemos aquí? El protagonista ha tenido tiempos mejores. Ahora se está desprendiendo de todas sus cosas y le cuenta a alguien: "campaneá como el cotorro (departamento) va quedando despoblado" está tan mal que incluso la cama (catrera) no tiene colchón. Pasa el trance con amargura... ¿Y a quién le hablará el atribulado protagonista? ¡A su smoking! le dice que sólo él se está salvando del desastre...Es el momento de recordar como en un sueño, los años dorados de este caballero en decadencia, donde no había mujer que se le resistiera...Pero el hombre no se arrepiente ni se siente mal por su derrota. Lo que le falta es cariño. Por eso, dramáticamente le dice al smoking que lo va a usar de almohada y se va a dejar morir... En aquella época, creo que más que ahora, la ropa permitía disimular las diferencias entre ricos y pobres: cualquier "tirado", con un smoking, se sentía un tipo importante...
¿Y ellas?
Aquel tapado de armiño ( Delfino y Romero, 1.929)

"Aquel tapado de armiño,
todo forrado en lamé,
que tu cuerpito abrigaba
al salir del cabaret.
Cuando pasaste a mi lado,
prendida a aquel gigoló,
aquel tapado de armiño
¡cuánta pena me causó!

¿Te acordás?, era el momento
culminante del cariño;
me encontraba yo sin vento,
vos amabas el armiño.
Cuántas veces tiritando,
los dos junto a la vidriera,
me decías suspirando:
¡Ay, amor, si vos pudieras!
Y yo con mil sacrificios
te lo pude al fin comprar,
mangué a amigos y usureros
y estuve un mes sin fumar.

Aquel tapado de armiño
todo forrado en lamé,
que tu cuerpito abrigaba
al salir del cabaret.
Me resultó, al fin y al cabo,
más durable que tu amor:
el tapado lo estoy pagando
y tu amor ya se apagó"



Acá también tenemos una "pilcha" costosa: un tapado de piel, más caro que el visón. Pero en este caso, el hombre nunca tuvo dinero, e hizo de todo para poder cumplir el deseo de su amada. Quien podría resistir un "...ay amor, si vos pudieras!" El tipo, no. Y se embarcó en situaciones angustiosas para comprárselo. ¿Y qué ocurrió? ¡rompieron al poco tiempo! Y encima la vio pasar de la mano de otro... ¡con el tapado puesto!



Lo que me gusta de los elegidos del día:
Ambos tangos son de la época de la Gran Depresión. Pareciera que la miseria es aceptada, pero no en el vestir. Cualquier sacrificio es válido para mejorar la pilcha y generar una falsa ilusión de bienestar. Me gusta lo que me hace reír: "Y mirá este pobre mozo cómo ha perdido el estado, amargado, pobre y flaco como perro de botón" ¡es cierto! los perros de policía no son felices... Y que la fama de gigoló estuviera afirmada en el smoking y no quien lo lleva, me encanta. Fetichismo extremo probablemente el de esta letra, pero es el triste reconocimiento de que uno puede ser solamente la ropa que viste. Terrible, cruel verdad, pero la vemos a diario. Y si no, reparemos en la actitud de los uniformados, cualquiera sea el uniforme que llevan...



Y del tapado me gusta: "Me resultó, al fin y al cabo, más durable que tu amor: el tapado lo estoy pagando y tu amor ya se apagó" ¿Nunca les pasó? Uno le compra algo costoso a la persona que ama. No está muy seguro del regalo, porque el precio es casi inaccesible. Luego viene la ruptura, y el amargo recuerdo se hace presente....El amor se terminó pero las cuotas del tapado, todavía no... ¿Y los sacrificios? Le pidió (mangó) a amigos, y cuando se le terminaron, no dudó en recurrir a usureros. Y como no alcanzaba, el sacrificio extremo: ¡¡¡un mes sin fumar!!! Cualquiera que fume sabe lo que ha sufrido este hombre...(aunque me da a pensar que el tabaco era más caro en esos tiempos) pero un poco merecido lo tiene. Yo creo que el tapado lo hacía sentir mejor a él. No fue todo obra de ella, lo vestía a él también.



Varios clásicos del género se dan en estos tangos: los hombres ven al gigoló como un triunfador, como la única manera de salvarse en los tiempos difíciles. Además del provecho económico, la estampa es la forma de enamorar a las mujeres, que bien pueden ser maquiavélicas como la del tapado, o superficiales como las que se enamoraban del smoking, no de su dueño...Menuda opción para las chicas! También está la alusión al tiempo pasado como lo mejor de la vida, claro. Y el sentido del humor para narrar las actuales "desgracias".
En síntesis, tienen todo lo que a nosotros nos gusta del tango. Y claro, los canta El Mudo....¿Lo escuchamos? Tiene que ser como en misa.
¡silencio por favor!





40 comentarios:

Cecy dijo...

Mientras escucho al Zorzal, te cuento que vengo con los zapatos acordes para dar entrada a la pista, eh!!!
Me encantan estas entradas Marcel.
Y si, la ropa tiene mucho al porte del caballero y la dama.

Muy bueno!!!
Besotes.


Pd.: debe estar polvoreandose la cara, para la cena.

Merche Pallarés dijo...

Qué buenos los dos tangos. En aquellos años la ropa tenía, como tu dices, mucha importancia ahora afortunadamente no la tiene tanto. Aunque vayamos mas uniformados(jeans y camisetas)no hay tanta diferencia de clases como antiguamente y eso, lo encuentro muy positivo. Muchos besotes, M.

Magah dijo...

Bien, bien, bien por tu trabajo estimado Marcelo!
Me gustó, pilchas para ellos y para ellas y la importancia de la misma.
Esta es mi segunda clase tanguera, está genial que hagas la traducción, ya que mi ignorancia hace que me pierda, al no entender, cosas brillantes.

Y... cuanto sigue sucediendo, que terminado el amor, aun seguimos pagando y viendo como el otro luce lo que le diste, aunque no sean pilchas.

Abrazo

MAGAH

Vas?

mreina dijo...

bonito ¡me encantó¡ gracias por traerlo
un saludo

Helena dijo...

Se aprende mucho en tu blog Marcelo.
Leo mientras me tomo el té de la mañana y encuentro que es una bonita reflexion para empezar el dia.
Lastima que: "el habito no haga al monje"
Besos y buen fin de semana. Muak

esteban lob dijo...

Y si ellos vivían de su condición de Gigoló...¿Cómo lo harían "ellas" para tener "guita"?

Gracias por traer al mudo, Marcelo, a nuestro recuerdo y a nuestros ojos y oídos.

Lena dijo...

Divina selección Ch.P.

Yo devolví los regalos costosos.

Y si hubiera sido posible habría devuelto hasta los besos.

Todo con tal de borrar al ex de mi existencia.

Fumas?

Te dejo besos!

Selma dijo...

Hoy en día los blue-jeans nos equiparan...
Estoy escuchando los tangos mientras escribo..Muy lindos y nostálgicos..
Feliz Week-end!
Un beso.

Haifa dijo...

Muy bueno, pero yo soy mas de Piazzola.
Besos

maracuyá dijo...

Guauuuuuuuu Marce...cómo lo disfruté!!!

A ver si me da resultado, porque yo estoy desde que terminó el programa de Juan, dale y dale: ay mi amor, si vos pudieras...y mirá como estoy, toda descubierta!!! Me parece que lo tomó para otro lado, no larga el armiño, con este frío!!!

Excelente Marcelo. Fue lindo compartir hoy con vos.

Besos

Malvada Bruja del Norte dijo...

Hace algún tiempo ví una película francesa: Ça commence aujord'hui, (de temática sociológica), allí comentaban que algo estaba pasando en nuestra sociedad actual, ya que durante la Segunda Guerra Mundial, no había dinero, se pasaba hambre pero los niños iban al colegio limpios y con ropas viejas, remendadas, pero limpias, y que sin embargo ahora traían piojos...

Sé que no tiene mucho que ver, porque aquí el gigoló viste bien para deslumbrar, pero ha sido más tu disertación sobre esa época, el hecho de que fueras bien vestido para que se te considerara alguien...y quizás también cierto orgullo de pobre, ¿no? de que serías pobre pero irías limpio, pulcro...

ANABEL dijo...

Muy necesaria tu traducción, sobre todo en el caso del viejo smoking, porque no entiendo na' de na'. Lo de cubrir las apariencias, es algo que viene de lejos, y pienso que sigue produciéndose hoy, tal vez de otra manera, pero sigue igual.
La historia del tapado de armiño me encantó, y me trajo a la memoria otro tango que se llama "Es que hueles a pellejo" o algo por el estilo. Besos gordos

gloria dijo...

Después de escuchar esa voz, Marcelo, casi se me olvida lo que quería decirte (he tenido que volver a releer porque me había quedado... en mi mundo, vaya, una maravilla, gracias).
La mayoría de las veces no reparamos en las letras, sobre todo si son antiguas y pensamos que no cantan para nosotros... pero se despierta el detective de las letras (vos) y nos redescubre el tango, la vida de entonces, no tan diferente a la de ahora.
Gracias, Marcelo, me ha encantado.
Las dos piezas elegidas son espectaculares tanto por lo que cuentan como por cómo lo hacen (y con tu ayuda todo tiene más sentido, la verdad, no es fácil para los que no controlamos el lenguaje), y me quedo con el tapado, con la durabilidad del amor (discrepo, jeje), con los sacrificios con el tabaco y con la recompensa de un tapado... que al fin y al cabo como muy bien dices no es más que "vestirse" a uno mismo...
Un abrazo enorme, y de nuevo gracias por esta magnífica entrada (y por esos videos)

SUSANA dijo...

A pesar de los relumbrones, como el edificio Kavanagh, decó puro, el ensanche de Corrientes, los toques finales a la Avenida de Mayo, el insólito obelisco, el Ford a 1.595 pesos, el esplendor de las casas de haute couture, los brindis con champagne, el charleston y las postales que enviaban desde París, señoras elegantes como Dulce Liberal de Martínez de Hoz…los dedos de la miseria apretaban enérgicamente a una clase media argentina en desintegración.
Ñata contra el vidrio las chicas suspiraban delante de las vidrieras de la Casa Ricciuti los zapatitos inalcanzables, las radios Stewart Warner de Casa Iriberri (Florida 431) y el ¿televisor? Palabra estremecedora que lucía el precio en un cartoncito: 1.100 pesos, o sea casi el sueldo industrial básico de convenio!

Ese fue el escenario de Carlos Romualdo Gardel, donde la “pilcha” hablaba y la miseria se disimulaba como podía.
Las porteñas no obstante, miraban con alguna timidez al Zorzal, hombre intangible (Paris, New York, aviones, hoteles, leyendas de amantes millonarias) Pero eso sí, amaban la historia de Mona Maris, née Emma Rosa Capdevielle chica nacida en San Telmo y pionera en el asunto de irse a los Estados Unidos y ser actriz. Una mañana de 1934, mientras la mujer estaba en Hollywood recibió un llamado desde New York:

-¿Hola? Quiero hablar con la señorita Mona Maris.
-Hola. Mona Maris habla. ¿Quién es?
-Soy Carlos Gardel ¿Usted es argentina? –
-Sí, pero me crié en Francia.
-Me gusta su chamuyo porteño, prenda.


En esa misma conversación contrató a Mona para la película “Cuesta Abajo”. ¿Se enamoraron? Quién sabe! El Mudo falleció al año siguiente.

Disfruté de su excelente Artículo y la generosa decodificación, y escuché con silencio religioso ese material imperdible que ha dejado para nosotros Muchas Gracias!!!!
Espero que le agrade el apuntito que le traemos desde la Cueva!
Un abrazo Amigo!



PD: los cigarrillos costaban 35 centavos el paquete.

Marcelo dijo...

Bien Cecy! Y mirá que tienen que combinar con el tapado, eh...
Nos estamos viendo!
Un beso

Marcelo dijo...

Hola Merche! Yo también lo encuentro positivo. Aunque también me gusta eso de elegir la ropa y que no sea lo mismo ir a un baile que a un estadio de fútbol.
Un beso

Marcelo dijo...

Me gusta Magah que te guste esto! Y seguiremos esta huella.
Un beso!

Marcelo dijo...

de nada mreina!
Un saludo

Marcelo dijo...

Qué tal Helena. El hábito no hace al monge, pero lo ayuda a creárselo.
Un beso!

Marcelo dijo...

Sabía que esto de iba a gustar Esteban! Y las chicas havían un trabajo parecido, no?
Ya traeremos los tangos que cuentan eso.
Un abrazo

Marcelo dijo...

Lena: Yo, que me devuelvan los regalos, de ninguna manera lo hubiera aceptado. Pero los besos, sí. Y con intereses.Y nunca fumé.
Besos! (sin devolución)

Marcelo dijo...

Qué bueno Selma! El fin de semana ya llega a su fin, y lo pasé muy bien. Y vos? Espero que también!
Un beso

Marcelo dijo...

Haifa: a mi me gustan todos los grandes!
Un beso

Marcelo dijo...

jajajajaja!! Maracuyá, yo creo que metiste la pata al decir "decubierta" y el sujeto lo encaró para otro lado...
Decile que si necesita unos pesos le presto, aunque no sé donde me va a poner en el catálogo de Carlitos, amigo o usurero...Pero mínimamente que deje de fumar!
Un beso. Yo también la pasé muy bien ayer.

© Reina dijo...

Uyyyy, qué bueno Marcelo!!! Cómo me gusta leer y escuchar a la vez; ya sabes, y aprender, de "buena fuente", como la tuya.

Mujer maquivélica... (o no, ojlá supiera, jajaja!!!)

Besitos

:) Reina

copperhead dijo...

Marcelo!!! te veo con una actividad asombrosa! bailando incluso!
Hace muuucho que no me pasaba por aquí.. así que eso, solo queria dejarte un saludo y retomar contacto. Al final no me ire a paris el año que viene... me temo que tengo Madrid para rato!

* HADA ISOL dijo...

Que lindo Marce! escuchar a Zorzal criollo! el del smoking no lo conocía! de veras que mi padre y mi abuelo no me saturaron con ese tango! y eso que mi padre desayuna tangos y cena milongas jejeje! nunca deja de escuchar tangos!Es increíble esos analisis que haces que entretenido es venir por aquí! sos un genio! un abrazo!

Marcelo dijo...

Hola Bruja! Es muy interesante lo que contás. Y es increíble que en aquella época hubiera más cuidado por la limpieza que ahora, si se supone que somos más civilizados!
Un beso

Marcelo dijo...

Me alegro que te gustara Anabel! Voy a ver qué encuentro de ese tango. Y las apariencias, siempre habrán engañado? O habrá que ser y parecer?
Un beso

Marcelo dijo...

Gracias por tus palabras Gloria! Y creo que has valorado el sacrificio del tabaco, verdad? Te cuento que a los argentinos también nos cuesta bastante con el lunfardo, de modo que entiendo que se haga difícil. Pero es que las letras valen la pena! Porque tienen sus mensajes, no sé si se puede hablar de filosofía tanguera, pero tienen sus mensajes,
Un beso!

Marcelo dijo...

Religioso silencio que yo mantengo con sus "apuntitos", Susana, nada más interrumpiéndola con una anécdota de Gardel contada por el gran Lucio Demare, a quien mi padre conoció:«Yo no llegué a tratar mucho a Gardel. Cuando se paró al lado mío en el "Ambassador" me preguntó cómo era "Dandy". Entonces concertamos un ensayo en casa. Vino como un señorito, a la hora que habíamos convenido. Después lo invité a comer un puchero y me dijo: "¿Tu vieja qué es, tana o gallega?". "Tana",le contesté. "Entonces quiero comer pasta". Arreglamos para el día siguiente, para comer unos ravioles. Y mientras mi vieja estaba en la cocina preparando los ravioles le cantó "Dandy" y le dijo: "Mire, esta pieza es de su hijo y con ella hago un gol".
Adoro esa anécdota.
Un beso

Marcelo dijo...

Reina: mujer maquiavélica será una redundancia? jajajaja! para mí no lo es, pero para el tango no estoy tan seguro. Con excepción de la "vieja" por supuesto.
Un beso!

Marcelo dijo...

Hola Copperhead! Mala época para estar en Madrid por el calor, verdad? Pasate cuando quieras!
Un beso

Marcelo dijo...

Me gustó lo de la gastronomía de tu viejo Isol! Y qué almuerza el hombre?
Un beso!

Pamela dijo...

Gran entrada Marcelo! no te imaginas cómo la he disfrutado. Una maravilla de trabajo y los aportes de tus lectores le ponen más detalles todavía. Me voy de lo más emocionada.

SUSANA dijo...

Ravioles de lujo! Qué bonita anécdota! Muchas Gracias por compartirla! Y disculpeeee la invasión! Los ´30 argentinos son fascinantes!
Saludos amigo!

Marcelo dijo...

Gracias Pamela! Y me gustó mucho tu Rayuela.
Un beso

Marcelo dijo...

Invada tranquila, Susana.
Un beso!

siloam dijo...

ay, ay , ay, que ´´esto es tan evocador ( o más ) que un deván.
¿se puede morir de evoción? :)
besos

América dijo...

Ha sido un extraordinario paseo,tanto el texto como los videos me han abierto la puerta a esta hermosa expresion!!!!!!Un abrazo!