domingo, 14 de junio de 2009

Periplo de Rayuela




El Hurgador de Libros estaba en la feria del Parque Centenario haciendo su trabajo. Cuando encontró sin buscar “Papeles de Macedonio Fernández” se alegró, y si bien la tarea estaba cumplida, no pudo resistir la tentación de continuar merodeando en el puesto. Le gustaba la memoria de la vendedora que respondía de inmediato si tenía o no los libros que los visitantes le requerían, sin consultar listas ni pilas de volúmenes. El Hurgador ya se aprestaba a comprar el libro encontrado, y en eso llega una señora y pregunta por “Rayuela”, de Julio Cortázar. Pero no buscaba cualquier edición. Ella quería la que tiene el dibujo de una rayuela en la tapa. Al Hurgador le gustó ese interés específico y escuchó cuando la señora le explicaba a la vendedora que era un pedido de su hija. La librera le dijo que sí lo tenía y en un segundo lo puso frente a sus ojos. El ejemplar le pareció hermoso al Hurgador de Libros. Castigado por el tiempo, pero digno. Y el interés de la madre por cumplir el deseo de su hija, estimulante. Historia cerrada con final feliz, pensó. Pero la interesada frunció el ceño. Preguntó si no le faltaría alguna página. Le pareció muy viejo. Desconfió. La vendedora le dijo que tenía otras ediciones más modernas. Incluso tenía uno nuevo, impecable, envuelto en celofán. Ahora la madre tenía tres Rayuelas ante sus ojos morosos, de distintos tamaños y colores. La “Rayuela” con la rayuela en la tapa se había empequeñecido. La señora insistía en que su hija quería ese, pero no estaba convencida. Para peor, la vendedora suspiró por la cantidad de personas que habrían leído ese volumen, y en lugar de acercar el interés de aquella, lo alejó. Como era la primera caseta de la fila, la señora decidió caminar un poco más. A esta altura es menester aclarar que al Hurgador de Libros no le gustó su desconfianza. Nunca entendió bien por qué hay personas que buscan algo y cuando lo tienen frente a sus ojos, automáticamente se pierden en una especie de marasmo. Puede comprender eso ante la posesión de la cosa, como el juguete que un niño abandona luego de interminables aventuras. Lo que no se explica El Hurgador es la inmediata insatisfacción ante la mera visualización de lo deseado. Y esa actitud provocó su propio interés. Cuando la compradora comenzó a dar vueltas, su boca se empezó a llenar de agua, sus rasgos se endurecieron. Mutó de Hurgador a Cazador. Ni bien giró la interesada hacia el puesto siguiente, indagó por los principios morales de la vendedora, que como todos sabemos, están completamente ausentes en el decálogo del arte de la compraventa. El ejemplar de Macedonio (124 páginas) salía quince pesos, que sumados a los increíbles diecisiete de Rayuela daban treinta y dos. El Hurgador, con prisa, puso cuatro billetes de diez ante los ojos de la vendedora, que no tenía problemas de moral, pero sí de cambio. Con el rabillo del ojo izquierdo El Hurgador notó que la madre ya volvía, decidida a confirmar la venta. Era menester liquidar la operación de inmediato, entonces sumó un tercer volumen (La Risa, de Bergson, que salía diez) no sin antes regatear dos pesitos para redondear los cuarenta. Se cruzó con la madre y le sonrió con cierta malicia porque sabía que la desazón se apoderaría de ella tres pasos más adelante. Pudo sentir el índice vengativo de la vendedora señalando a su espalda quien acababa de llevarse la “Rayuela” de su hija. Apuró el paso y cruzó el Parque Centenario, pero no podía esperar más para revisar su botín. Se detuvo en un banco y empezó a observar los libros. Entonces una pena anuló su felicidad pueril: en la página 435 de Rayuela había un sello borroso, pero que El Hurgador alcanzó a descifrar:

“Instituto...................- Incorporado a la Enseñanza Oficial”

Comprendió de inmediato que el libro, hacía muchísimo tiempo, había sido robado de la biblioteca de una escuela. Entendió también que eso, tarde o temprano, lo llevaría a devolver el libro al lugar de donde no debió salir. Alentó una última esperanza, porque era un colegio privado: tal vez no existiera más, con los vaivenes de la educación argentina. Lo buscó y allí sigue, en el barrio de Flores. Le queda al Hurgador de Libros decidir si lo va a devolver antes o después de leerlo. Siempre tuvo una deuda con Cortázar, al cual leyó y apreció bastante, pero no lo suficiente para amarlo sin reservas, como sabe que se merece el querido Julio. Y siendo que le faltaba su novela principal, era un acto de justicia leerla. Seguía cavilando desilusionado cuando lo comprendió. Todo lo que acababa de vivir había ocurrido para que se produjera un acto de justicia poética. Haber estado en ese puesto de libros viejos, admirando la memoria de la vendedora; escuchar la tierna historia de la madre preocupada pero dubitativa; su pequeño acto de maldad depredadora: todo eso había ocurrido simplemente para que El Hurgador repusiera el libro al lugar que le pertenece y que había perdido por décadas. La biblioteca de una escuela, donde seguramente, quiere creer El Hurgador, aún se juega a la rayuela.
//

"Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos" Julio Cortázar (en la edición de Rayuela que tengo efímeramente, lo dice en la página 15)

79 comentarios:

Malvada Bruja del Norte dijo...

Marcelo, muchas cosas:

- Cuando Fusa venga y lea, se va a sentir mal, porque creo que aún no ha devuelto a la biblioteca un libro de Carmen Martín Gaite, y aunque lo confesó publicamente en la blogosfera, el libro, sigue en su estantería...

- Este verano, he de leerme Rayuela, porque me encanta Cortázar, y porque últimamente no hago más que toparme con Rayuela por todas partes y creo que es una señal, tal y como le ha ocurrido al hurgador.

Besos de domingo.

Merche Pallarés dijo...

Me alegro de que lo devolviera a la biblioteca de ese colegio. Leí "Rayuela" hace años. Me gustó muchísimo su estructura "rayuelesca" y la descripción del beso ¡sublime! La señora por no decidirse a tiempo se quedó fané y descangallada... Besotes, M.

Marcelo dijo...

Malvada Bruja: pero ella no lo ha devuelto nada más, así que técnicamente está a tiempo de hacerlo. Distinto sería si lo quisiera vender! Y sí, tenés que hacer algo con Rayuela...
Un beso

Marcelo dijo...

Merche: cuidado, que todavía no lo devolví, digo no lo devolvió...Y me alegro que pienses que a la Sra.la perdió solamente la falta de decisión.
Un beso!

Reina dijo...

Marcelo, ¡buenísimo!
Me hubiera comprado el libro, el viejo, el antiguo sin dudarlo ni un segundo; lo hubiera leído, también seguro.

¿Lo hubiera devuelto? Pienso y me rasco la nariz, seguramente sí, pero confieso: me hubiera costado mucho.

Besos, "hurgador de libros"

:) Reina. La verdadera.

Blackberry dijo...

Genial! Marcelo, estoy enganchada a tus relatos. Yo también habría comprado el libro sin dudar... Me encanta jugar a la Rayuela... creo que la madre no supo reconocer el valor del libro...
Por cierto, la música de piano de fondo muy apropiada, me ha encantado.
Besos!

Luz de Gas RadioBlog dijo...

La nobleza vuelva a brillar en este mundo de nieblas dándonos una lección.

El bien que hace leerte y lo pesada que es la mosca que no deja de dar vueltas alrededor mía en este momento.

Un abrazo compañero

Selma dijo...

Besos llenos de cronopios, pero no desdibujados! ;-)ni verdeeeeees

SUSANA dijo...

Jajajajajá! Mutó de Hurgador a Cazador!
A veces la justicia poética se impone de extrañas maneras...qué bonita anécdota la suya!

Ahora...fíjese bien en su libro. Vaya al Capítulo 7 ¿Lo tiene?. Donde dice "Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera..." ¿Puede leer esta línea?
Si es así, ese ejemplar de Rayuela no cumplió su propio destino. Una vieja y popular leyenda asegura que para conquistar el corazón de una chica se debe seguir un ritual. Ir a una librería de usados, cortar y “robar” esa hoja del Capítulo 7 y luego enviarla por correo a la agasajada. ¡Se cuenta que es un método infalible! (Y la razón por la cual, a la mayoría de los “Rayuela usados” les falta una página)
Apúrese a leer y re-ubicar este libro, quizás todavía la justicia poética esté sedienta, y a Usted le falte otra medalla de héroe!
Buenas Tardes!

Marcelo dijo...

Estamos en la misma, Reina! Eso es lo que hice, y eso es lo que seguramente haré. Digo "seguramente" porque aún no lo hice...
Un beso!

Marcelo dijo...

Gracias Blackberry! De veras...Y sí, apenas escuché la música, me pareció que era ideal para esta historia.
Un beso!

Marcelo dijo...

jajajajaja! Juan, me encanta que pienses que hace bien leerme. Me temo que la mosca piensa igual que tú, y por eso no se aparta.
Un abrazo

Marcelo dijo...

jajajaja Gracias Selma! Vos que hubieras hecho? lo comprabas?
Un beso

Marcelo dijo...

"...y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja..."
A la vieja y popular leyenda, no la conocía, y me pareció hermosa. Qué problema! Ya juramenté retornar el libro sano y salvo a la sacrosanta biblioteca...
Gracias Susana!
Un beso

Cecy dijo...

Leerte fue tan lindo hoy como leer aquellos libros.
Que grande Marcel.
Me da mucha alegria, que asi sea.

Por cierto hoy con mi hijo, estabamos hablando que nos debemos un paseo por Centenario en busca de lectura, creo que me acordare de esto sin dudas.

Besotes.

Incombustible dijo...

¡Ay Marcelo! Creo que soy mala persona... Verás, cuando trabajaba, me dedicaba a "rescatar" libros de algunas bibliotecas escolares. A veces los tenían arrumbados en bodegas , llenándose de polvo; otras, metidos en cajas donde los devoran insectos...así que, los sacaba,limpiaba y trataba de restaurarlos . Después los prestaba a los niños...algunos regresaban, otros se quedaron en algún rincón de sus casas: un único libro en una casa llena de deudas. Los directores de las escuelas ni se enteraban porque, cada año, les llegaban cajas de libros que iban a parar, nuevamente, a las bodegas.

Después de leerte, me pregunto si habré hecho bien o me faltó algo más por hacer.

En fin, disculpa la larga ausencia... estaba de migraña espiritual.

Besotes y apapachos

Marcelo dijo...

Vayan Cecy! Entre por Marechal (lindo nombre para una calle, verdad?) y el segundo local es el de la señora de la historia (en la foto se ve el lugar)
Tiene de todo!! (no cobro comisión...cuack!)
Un beso

Marcelo dijo...

jajajajaja! Ya se te pasó? entonces eníame la receta! No sé por qué, pero he despertado algunas conciencias hoy...
Un beso. Pasá cuando quieras Incombustible!

Cecy dijo...

No, quien es?
Ahora me dejaste con la intriga.

Toma mate y avivate (cuak)

Magah dijo...

Acá una Magah para tu publicación! Ja ja, ojalá, no?

Buenísima como siempre, con tu magia propia, sos genial!

Un abrazo.

PD: Duda... Vení?...podrías detallar un poco mas el comentario?
Besos.

Helena dijo...

Me has tenido con el alma en un puño hasta el final. ¿lo comprará no lo comprará? ¿lo devolverá no lo devolverá?. Como siempre un gusto leerte.

Pd.- Si quieres algo y lo encuentras debes saberlo al instante porque no se vuelve a repetir esa oportunidad.

Soledad Sánchez M. dijo...

Marcelo, un relato perfecto. Has atado un nudo muy firme, entre el Hurgador y esa preciosa Rayuela. No sé yo si se podrá deshacer.

Un beso.

Soledad.

esteban lob dijo...

Hola Marcelo:

Imagino, inmerso en mi mente apasionada, contaminada y putrefacta de fútbol, que devolverás el libro el día de la alegría final, cuando el equipo de Liniers supere al de los vientos huracanados, en la tabla definitiva, si es que el granate no resucita.

Abrazo.

Lena dijo...

Hoy te amo yo.

Más que a J.G. que es mucho, mucho...

Qué exquistez leerte, Divi.

Mil cuatrocientos besos vuelan a Baires...

Cecilia dijo...

Me ha encantado esta historia de libros, bibliotecas, bibliófilos, casetas de venta de libros viejos... Y Cortázar.
Digno final para un relato en la que la letra produce comportamientos inexplicables.

m.eugènia creus-piqué dijo...

Decididamente chico guapo hay que ser decidido de todas todas, pasa la oportunidad una vez y si no la tomas te quedas sín nada.Que malvado el que le ha hecho la guinda a la señora pero quelo devuelva donde pertenece el libro, eso si, despues de leerlo.Besitos.

(* dijo...

Oh, es una historia preciosa... el libro que regresa, después de un largo periplo, a su lugar. Cuántas manos, cuántos ojos, cuántos corazones habrán hecho pumpum leyendo a nuestro querido Julio entre esas páginas... ¡tantas vidas!
A mí me encantan los libros viejos, los libros con las páginas ya amarillas, con olor a cerrado, con pliegues en la portada, con tantas letras respiradas.

Un dulce beso.

Magah dijo...

No puedo acceder a tu mail, seguramente por un problema en mi equipo, el mío está en mi perfil. Me faltan datos por el tema Haifa.
Nos comunicamos por ahí?
Cariños.

Mariela Torres dijo...

Yo lo hubiera llevado al Colegio donde pertenece. Aunque me doliera después. Y me gustaría que todos los libros que dicen mi nombre también volviera a mi biblioteca.

Gatadeangora dijo...

Las fuerzas del destino se han conjurado para que fueras tu el que tuviera en su poder La Rayuela, y que con todo el dolor de tu corazón lo tengas que devolver...mas tarde o mas temprano...¿o no?.
Eso te pasa por hurgador jajajaja.

Besitos

Viv. dijo...

Algo similar me ocurrió con unos ejemplares de J.C.Onetti que adquirí en una librería de la Av. Corrientes; no eran edición de bolsillo, el precio era irrisorio y no los había visto en ninguna librería montevideana. Para mi sorpresa, eran ejemplares destinados a institutos de educación pública cuya venta está prohibida. ¿Dónde debería devolverlos?

Saludos.

Haifa dijo...

Si lo ama tanto, que no lo devuelva ya que solo él le da el valor que se merece.

Besos

América dijo...

BELLISIMO MARCELO,SIN DUDA LE CUESTA POR QUE LO HIZO SUYO CUANDO EN REALIDAD PERTENECE A TODOS,COMO DEVOLVERLO,CUANDO DEVOLVERLO,ERES LA VOZ DE LA CONCIENCIA,LO DEVOLVERAS?

miralunas dijo...

tu blog tambien se parece al periplo de una rayuela.
yo elia alguien anda por ahi, cuando la radio me anunció su muerte.
y su alguien siguió andando por casi todo donde yo ando.
preciosura tu blog, marcelo: una mayor idea!

fritus dijo...

Me ha encantado, me ha encantado..jefe...el hurgador de libros, toda un alma noble en el fondo...
Como la confesión es buena para el alma, diré que de los volumenes de mi biblioteca...un ejemplar de "memorias de la administración Ford" de John Updike, pertenece a la red de bibliotecas de la diputación de Barcelona, "el rodaje de la reina de Africa" de katherine Hepburn, es de mi hermano...y "el quadern gris" de Josep Pla..es de una chica que conocí hace dos décadas...pero como se llevó mi corazón hecho añicos, estamos en paz.

un abrazo

Marcelo dijo...

cecy: me tomé 5.000 mates durante el fin de semana largo, y creo que estoy más gil que antes.
Un beso
PD: Miraluna...viene?

Marcelo dijo...

Ya lo hice Magah! Y la Maga te da la bienvenida a esta entrada...
Un beso!

Marcelo dijo...

Helena: yo creo que lo que vaya a ocurrir, aún no estoy seguro, será la segunda parte de esta entrada.
Un beso!

Marcelo dijo...

Soledad: yo tampoco, pero los principios me están matando. Igualmente recuerdo a Groucho. Y digo que tengo otros por si los que tengo ahora dejan de gustarme...
Un beso

Marcelo dijo...

Esteban: a mí me parece que el granate no resucita. Pero de los vientos huracanados no estoy tan seguro. El primer partido que vi en mi vida fue un Vélez-Huracán, año 1.971. Con el empate Vélez salía campeón. Mi padre me llevó y yo jugaba a los soldaditos al lado del alambrado, junto a la raya de cal. Vi pasar muchas veces a un tal Houseman, un infierno. Perdimos 2 a 1 y vi gente llorando, ese fue mi primer impacto futbolístico. Así que....mmmm. Encima estoy pensando en llevar a mi hija por primera vez a un estadio. Se repetirá la historia?

Marcelo dijo...

Lena: mi hoy ya no es tu hoy, se acabó el amor? 1.400 besos para vos.

Marcelo dijo...

Así es Cecilia! Y además, la historia no terminó. Porque si lo conozco bien, el Hurgador se presentará en la escuela y preguntará por la biblioteca. Y ahí resolverá qué hacer...
Un beso

Marcelo dijo...

geni: el Hurgador te escucha atenta y decididamente...
Un beso chica guapa!

Marcelo dijo...

(*
Tú lo has dicho mejor que yo, porque eso es exactamente lo que siento ante la proximidad de un libro viejo.
Un beso

Marcelo dijo...

Mariela: aplicaste un principio irrefutable. Seguramente ocurrirá eso.
Un beso

Marcelo dijo...

Así es Gatita! pero, al contrario de lo que parece, el destino me premió con esa misión. Al menos, así lo entendí al final del sábado.
Un beso

angela dijo...

Marcelo, me encantó lo que nos cuentas y, sobre todo por ese final tan justo, espero que llegue al sitio que le pertenece porque estoy segura que allí estará junto a los demás Cortázar de donde nunca debió salir. Una historia fascinante y muy bien contada. Que tengas un buen día.Un abrazo.Angela

Mari Carmen dijo...

Leí Rayuela hace muchos años. Creo no fue el momento apropiado porque no lo entendí y no me gustó demasiado. Pero como lo tengo en casa, quizá ahora sí sea el momento de leerlo y comprenderlo.

Un abrazo :)

Marcelo dijo...

Viv: decime a qué institutos estaban destinados y te los llevo sin cargo. Y matamos tres pájaros de un tiro.
Un beso

miralunas dijo...

marcelo: miralunas va.
besos, mayor idea.

Marcelo dijo...

Haifa: cuidado con ese argumento. Podríamos secuestrar a una persona que nos gusta mucho invocando que solo nosotros le damos el valor que se merece.
Un beso

Marcelo dijo...

Me temo que sí América! Pero hasta que eso no ocurra veremos, veremos...
Un beso (ya estoy en ello)

Marcelo dijo...

Muchas gracias Miralunas! (hay una parte del comentario que no entendí)
Un beso

Cecy dijo...

Marcel querido, deja el mate y avivate. (cuak)

Lee mas arriba...

jajajajajajaaj

Marcelo dijo...

Te absuelvo Fritus por las siguientes razones:

El tercer libro, bien merecido que lo tiene aquella malvada que te dejó el corazón hecho añicos y no te ayudó a pagarle al cardiólogo.
El segundo libro técnicamente no lo has robado, porque tu hermano te visita, se pasea por tu biblioteca y no te dice nada. Y si lo olvidó, no era merecedor de tal volumen.
Y el primer libro, el delito està prescripto. Y ladrón que roba a ladrón...ya sabes!
Un abrazo compañero!

Marcelo dijo...

Gracias Angela! seguramente continuará la historia.
Un abrazo

Marcelo dijo...

OK Mari Carmen! Y fijate si tiene la página que nos dice Susana más arriba...
Un abrazo

Marcelo dijo...

Cecy y Miralunas!
Me avivé y adiviné! jajajaja
Un beso para cada una

miralunas dijo...

ja! el que murió cuando yo leia "alguien anda por ahi" es su autor Julio Cortazar. Mea culpa!
(y eso que tomo poco mate!)
besos

Marcelo dijo...

Sí Miralunas. Pero seguro que es el mate de Cecy.
Besos!

Cecy dijo...

Ah, claro!!!!!

Je

Isabel Estercita Lew dijo...

Marce, que hurgador tan tierno!
Ya sabés si aún existe la escuela para devolver el libro? O lo que podés hacer es comprarte uno nuevo y preguntarle a la bibliotecaria si se puede hacer el cambiazo.

Beijinhos nene

Estercita

Ana dijo...

:)

La Gata Coqueta dijo...

HOLA AMIGO ¿AUE TAL ESTAS?

YO POR EL MOMENTO BIEN Y ME SUPONGO QUE TU TAMBIÉN.

CUANDO PUEDAS TE PASAS POR EL BLOG MIS CARICIAS DEL ALMA, EN EL HE DEJADO ALGO PARA TÍ.

UN BESO Y UN ABRAZO.

FELIZ FIN DE SEMANA!!

Viv. dijo...

Marcelo: Si supiera a qué instituto en particular estaban destinados esos libros, no te lo preguntaría ... Los voy a entregar a una biblioteca de mi zona; gracias por tu buena disposición.
:)

elshowdefusa dijo...

Jajaja. El libro sigue en mi estantería, porque no he sido capaz de devolverlo a la biblioteca. Y creo que nunca voy a poder. Y tampoco me molesta mucho. Pero una cosa sí tengo clara: no penso venderlo. No puedo ni acercarlo a su sitio, cómo voy a ponerle un precio... impensable.
Me gusta en el relato esa parte en la que el Hurgador reflexiona cortamente sobre esa gente que busca algo y, cuando lo tiene delante, lo rechaza. No sólo pasa con los libros, eso...
Un beso, Marcelo.

Marcelo dijo...

Ya está hecho Estercita...Así somos!
Un beso

Marcelo dijo...

Ana: gracias!

Marcelo dijo...

Ya pasé gata. Muchas gracias!
Un beso

Marcelo dijo...

Gracias por tu franqueza Viv! Lo importante es la intención...
Un beso

Marcelo dijo...

Fusa: no te absuelvo porque no lo vendas...TENES QUE DEVOLVERLO YA MISMO!!! (bueno, mañana por la mañana) Y sobre la reflexión del Hurgador, no sé vos, pero yo veo una persona así por dia.
Un beso

Verbo... dijo...

Antes de hacer un comentario sobre el texto, la foto que has colocado me encanta, son "chinchorros" (pequeñas tiendas de libros) en donde logro ver textos que han pasado por varias manos, marcados, comentados, otros son nuevos, y a buenos precios. Son tienditas mágicas, que invitan a leer, y mirar hasta encontrar ...

Te leo...

Verbo... dijo...

Esa es la dicha: hurgar, encontrar sin buscar.

[Creo que me has estimulado a volver a leer Rayuela.]

No conocía de Julio Cortázar, lo vine a descubrir leyendo un blog de una joven argentina hace varios años. Y desde allí leí a Cortázar y me enamoré de él, como una vez lo hice con Don Quijote.

...

Voy a buscar mi edición de Rayuela para decirte en qué página dice:

"Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos".

Página 16,
Edición: 2006, Punto de Lectura, S.L.


Un beso ♥

Luna dijo...

Ya me parecía raro que alguien se desprendiese de Rayuela.

La justicia tiene extraños caminos.

Una frase inolvidable , la que citás.

Besos

Pamela dijo...

Ay Marcelo, no me hagas esto! No puedo con tanta emoción.

Marcelo dijo...

Verbo; lo que nos cuentas de Cortázar descubierto gracias al mundo blog, absuelve todas y cada una de las malas cosas que se puedan encontrar por allí. Me encantó saber eso que cuentas.
Un beso!

Marcelo dijo...

Gracias Luna! (un poco tardías...)
Un beso

Marcelo dijo...

Lo sé Pamela. La misma que me dio ver tu Rayuela fotografiada.
Un beso!

Isabel Estercita Lew dijo...

cuak
cuak cuak