lunes, 14 de junio de 2010

De vuelta en casa


El detective volvió a su departamento luego del peor domingo de su vida. Todos los domingos son el peor domingo de su vida, aunque este lo parece más. Doce horas, la mayor parte adentro de su auto, esperando que pasara algo en la casa del tipo que lo contrató. Pero la esposa es desconfiada y tiene tiempo para no arriesgarse a que la descubran. Para colmo el cliente no apareció a la hora señalada y lo dejó sin dinero.
La cocina es un desastre de platos sucios y heladera vacía. Maldijo su suerte, como hace todos los domingos peores de su vida. Se rió una sola vez en toda la noche, al pensar en esos idiotas que dicen amar su soledad. Claro, la soledad elegida, esa a la que se le puede decir basta en cualquier momento, sabiendo que en casa hay una cama calentada por otro cuerpo. Eso no es soledad, eso es un chiste.
Sandy ya debe haber cerrado el bar. Por suerte queda un poco de whisky en la botella. En la televisión no hay nada. Se tira vestido en la cama, intenta leer algo para olvidarse de demasiadas cosas. Es imposible. Mejor cerrar los ojos e imaginarse un sueño hermoso, cálido como el líquido que baja por la garganta.
El whisky barato es lo más parecido a la felicidad que hay en ese maldito departamento.




15 comentarios:

Isabel Estercita Lew dijo...

El detective y yo estamos en la misma, o eso creo, que sé yo

Genial nene

Estercita

Merche Pallarés dijo...

Los domingos son odiosos. Comprendo a Mitchum. Muy guapa la Russell (creo que se apellidaba así, no me acuerdo de su nombre ¡ah! ahora me ha venido: Jane). Besotes, M.

MaLena Ezcurra dijo...

A veces la felicidad se viste de mil colores.
Excelente texto y que decir de Taxi Drive sonando.


Te abrazo y ya es lunes.



M.

Cecy dijo...

El domingo!
Por suerte ya paso.

Así que tengamos un mejor lunes.
El whisky barato no le cae mal?
Pobre detective.

Besos.

Blackberry dijo...

Echaba de menos al detective! Pero me ha sabido a poco. Quiero más!
A mi me encantan los domingos sola, cuando yo lo elijo...

Besos!

esteban lob dijo...

Y para colmo, el detective se perdió los tres partidos dominicales del Mundial.
(A propósito: ¿Qué fue de las crónicas de Marcelo Fabián?

ALE. dijo...

Dicen que para vengar sus destinos de ausencias,los domingos le dan a la felicidad tan sólo el sabor de un "whisky barato".

Luna dijo...

Vida de detectives.

Besos

Pamela dijo...

fabuloso ambiente dominguero!

SIL dijo...

Los domingos son enemigos de la felicidad,
y los campos de cultivo más fértiles para la soledad...

(la verdadera, la que no es un chiste.)

Muy buen post, Detective.

BESOS, MARCE

SIL

Mariela Torres dijo...

No quiero ni pensar lo que es la verdadera soledad.
Pero en cuanto qué es la felicidad, sí.

Saludos.

BLUEKITTY dijo...

Siempre me rodeo de gente y ruido y actividades los domingos... por alguna razón no los puedo enfrentar sola. Me dan miedo los domingos. Ni hablar de la soledad.

Pescadora de Perlas dijo...

Mundos interiores con riquezas, miserias o fantasías.

Interesante sin duda alguna, a todos nos toca en algun punto este relato.

Beso Marcelo.

Isabel Romana dijo...

Hay un rastro de nostalgia en este texto, tan cinematográfico, tan nuestro. Saludos cordiales.

Ana dijo...

Arrastrando las horas hasta el próximo para volver a maldecir.
Pobre detective.
Creo que le entiendo.

Un día estará completa como novela ¿Llevas la cuenta?

He llegado tarde, estuve y leí pero no comenté a tiempo.
Un abrazo.