sábado, 5 de junio de 2010

Desdibujos

Aquella carta
La foto
Algunas certezas
Ciertas dudas
El libro aquel
Mi cara en el espejo
Lucen desdibujados

Pero no es mi culpa
Es culpa de mi cara
De la carta
De la foto
De la certeza
De la duda
Y del libro
Se empeñan en la contradicción
Sólo para molestarme.
//
//
//

27 comentarios:

Palabras como nubes dijo...

Está bueno -de vez en cuando- echarle la culpa a todo lo demás. Me gustó.

Saludos
Jeve.

TORO SALVAJE dijo...

Una conjura terrible.
Deberías denunciarlos.

Saludos.

Laura dijo...

¿Sólo para molestarte? No lo creo...

Un saludo

SIL dijo...

Quizás es culpa del espejo,
ese mudo opositor que se empeña en contradecirnos...


soseB

:)

Pamela dijo...

No puedo ser objetiva con tu poesía: es perfecta :)

Isabel Romana dijo...

Muy humana esa tendencia a no aceptar nuestras responsabilidades. Dicha de una manera tan hermosa, resulta un defecto casi sublime. Besos.

Ana dijo...

Uf, conocernos en profundidad, ser dueños de nuestros propios actos desde la consciencia de cada acción y la tendencia a dar vueltas a todo hasta pretender llegar al fondo de aquello que, quizás, ni la tenga mañana... No concibo actos desdibujados. Prefiero no dormir.
Tanto cuestionarse debe ser humano, tanto echar balones fuera también...
Eres guapo, Marcelo, de eso no tienes la culpa.

Poli dijo...

Las contradicciones suelen decirnos algo que no pescamos.

Patty dijo...

Siempre es culpa del otro, y no de uno. Es la ley.

Besotessss.

PD: cuidado con las fotos... ¡No te nos vuelvas flogger plisssss! Jajaja.

Cristina dijo...

"¡oh geografía equivocada del poeta!
no es en el cuerpo donde hay alma
es en las cosas."
Así de exquisito, lo dijo usted.
Y ahora lo completa en su juego circular de la poesía:donde hay alma hay contradicción.
No se moleste.
Wise up!

Cecy dijo...

Me gusta cuanto te vestís de poeta frente al espejo.

Besos Marcel.

El sereno de los faros dijo...

Es un texto contradictorio. Así será la mirada en el espejo.

Qué pinta Rodricello!!!. Pareces un extra de botineras.

abrazo fortín.

h.j. dijo...

"No habrá nunca una puerta. Estás adentro
y el alcázar abarca el universo
y no tiene ni anverso ni reverso
ni externo muro ni secreto centro."
Laberinto, Borges

esteban lob dijo...

Y lo peor es que la cara no se puede cambiar. Apenas ... disfrazar.

Pescadora de Perlas dijo...

La voz que surge al mirarnos internamente suele ser fatal.
Conozco muy bien la sensación que describís en este poema, pero claro que no podría expresarlo como vos.

Bso y buen domingo.;-)

Cat B. G. dijo...

Me gusta la perspectiva, lo que ofrece el primer plano se ve apetitoso.¡Miau!

Cat. B. G. dijo...

¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miau!¡Miauuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!

Malvada Bruja del Norte dijo...

Sí, tan sólo por tocar las narices! Pero tú eres más terco, esto, tenaz :-))

Belén dijo...

No te dejes moelestar, aunque sepas que están ahí para eso ;)

Besicos

Quidquid dijo...

Hola Marcelo:
¿Por qué no cambias de espejo?
Los otros... son siempre los malos!
Saludos,
Luis

ALE. dijo...

La contradicción es una encrucijada que apura los latidos por las noches, susurra insomnios en las madrugadas y al amanecer te da una verdad.
Si uno no quiere saberla, jamás hay que parir una duda fente al espejo, ni leer un libro que dibuje y desdibuje un rostro,ni palpitar palabras a media luz.

Beso.

Gatadeangora dijo...

La culpa fué del cha,cha,cha...

Besos

miralunas dijo...

una carta, una foto y un libro conspiran siempre.

ahora, su espejo le votò positivo, eh?

desde la esquina se oyen los suspiros, guapo!

Lao dijo...

y bueno...habrá que resignarse. Muy bueno Marcelo. Muchos saludos! tánto tiempo!

Luna dijo...

Para esto no hay solución.

Besos

facundo dijo...

muy orgulloso de vos tioo te deseo lo mejor para vos y los tuyos

a ver cuando aparece el escudo del sitas jajaj

Horacio dijo...

Excelente, felicitaciones. El inconformismo que conforma nuestro relato, los que nos permite seguir andando, aunque sea, solo para molestarnos.

Saludos